Judiciales

Prisión preventiva para el “Ángel Negro” Pithod

Se trata del ex integrante del Grupo de Tareas de Musa Azar, cabo Carlos
Alfredo Pithod, acusado de haber participado en noviembre de 1975 del secuestro de Ana María Mrad de Medina, quien permanece desaparecida.

La Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán dispuso el procesamiento con prisión preventiva del ex cabo del Ejército Carlos Alfredo Pithod, acusado por los delitos de asociación ilícita, secuestro y torturas en perjuicio de Ana María Mrad de Medina, en el marco de su actuación como integrante del grupo de tareas comandado por Antonio Musa Azar, ex jefe de Inteligencia condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad. La resolución del tribunal se encuentra en línea con el recurso interpuesto oportunamente por el fiscal general Antonio Gustavo Gómez contra la falta de mérito dictada por el juez federal Guillermo Molinari. Entre otros aspectos, el representante del Ministerio Público Fiscal cuestionó la valoración efectuada por el magistrado de los distintos elementos probatorias obrantes en la causa, especialmente en lo referido a los testimonios que acreditan la intervención del imputado en el suceso investigado.

El 21 de noviembre de 1975, cerca de las 20 horas, la víctima –profesora de Filosofía y militante de la Juventud Peronista- fue secuestrada junto a su amiga Alejandra Lezcano de Calderón en las inmediaciones de la antigua terminal de ómnibus de la ciudad de Santiago del Estero por un grupo de personas vestidas de civil, entre los que se encontraban el oficial de policía Musa Azar y el por entonces conscripto Pithod. Las mujeres fueron llevadas en primer lugar al Batallón de Ingenieros de Combate 141, donde fueron vistas por diversos testigos en pésimas condiciones, tiradas en el piso, heridas y golpeadas en la cuadra correspondiente a la sección “Destinos”.

Posteriormente, en horas de la noche, fueron trasladadas al campo militar de Santo Domingo, donde Mrad de Medina fue torturada en presencia del médico, de estado militar, Aníbal Cook. A los pocos días, Lezcano de Calderón recuperó su libertad, mientras que Mrad de Medina permanece desaparecida.

En la resolución que dispuso la falta de mérito, el magistrado de primera instancia había considerado que si bien se encontraba suficientemente acreditada la existencia del hecho, no sucedía lo mismo en cuanto a la participación y responsabilidad del imputado, habida cuenta que no surgía de testigos directos, sino de testimonios “que invocan como fuente de información a la Dra. Lezcano de Calderón, hoy fallecida…”.