Entrevistas

Dr. José Antonio Azar: “El Dr. Carlos Juárez fue la persona más brillante que he conocido”

En un diálogo sin retaceos con LA COLUMNA, el Dr. José Antonio Azar (h) hizo un amplio recorrido por su vida como militante político, abogado y funcionario judicial, repasando sus vivencias junto al Dr. Carlos Juárez, rescatando la esencia del peronismo, con una mirada profunda y crítica sobre la actualidad nacional.

A veces entrevistar a personalidades de la política y que además tienen un amplio recorrido en el camino judicial no parece cosa demasiado sencilla, entre otras cosas porque suelen tener una agenda “bastante apretada” por las distintas actividades que desarrollan.

Con el Dr. José Antonio Azar (h) no ocurrió eso, porque hizo un tiempo en sus obligaciones cotidianas y recibió muy amablemente a LA COLUMNA en su estudio, y en un mano a mano que se prolongó más de lo previsto, fundamentalmente por la predisposición del entrevistado.

De espaldas a una biblioteca creada por él mismo y llena de libros –como suele ocurrir en los estudios de abogados-, frente a un escritorio plagado de papeles (“este escritorio me lo obsequió el Dr. Carlos Arturo Juárez”, dijo) y apoyado en un bastón que le regaló Mercedes Marina Aragonés para poder desplazarse mientras se repone de una doble quebradura de tibia y peroné, “Chiqui” Azar se dispuso a contar su vida política y profesional a este medio, recorriendo con alguna nostalgia pasajes de su niñez y adolescencia, y defendiendo su formación y pensamiento político, más allá de las distintas circunstancias que le tocó atravesar en tal sentido.

LC: ¿A qué edad comenzó a militar políticamente?

En principio se me despertó el sentido de militancia en la época universitaria. Había iniciado mi carrera de estudiante de abogacía en la Universidad de Tucumán, ingresando en la Juventud Universitaria Peronista, y estamos hablando del año 1969, durante la dictadura de Onganía.

LC: ¿Y qué fue lo que lo decidió a militar en ese espacio político?

Mi extinta mamá recordaba siempre a Eva Perón. Nosotros somos del interior de la provincia, más precisamente de Estación Taboada, en el departamento San Martín. Mi mamá era hija de libanés y criollo. Mi papá también estaba dentro del peronismo, porque éramos una familia en cierto modo acomodada, y ellos eran de origen árabe. Siempre me inculcaron una especie de cosmovisión cristiana que tenía con respecto a que nunca debíamos ser indiferentes con respecto al hermano en la indigencia, en la miseria, en la pobreza. Eso hizo que cosechara un sinnúmero de amigos de los que estoy agradecido por su amistad.

LC: Después fue que decidieron vivir en la Capital…

Vivíamos primero en el barrio norte, lo que es el barrio Alberdi, en la calle Perú. Estuve hasta los 7 años y estudié en la Escuela Francisco Solano, y después nos trasladamos a la calle Pedro L. Gallo 867. Ahí estuve hasta los 12-13 años.