Nota de Tapa

Histórico narcogolpe

Gendarmería Nacional y la Justicia Federal lograron secuestrar el mayor cargamento de cocaína en la historia de Santiago. El millonario golpe está valuado en 45 millones de dólares. Un empresario, dueño de un campo lindante, ya había denunciado “narcovuelos” en la zona.
“Hay una lluvia de drogas en mis campos”, denunciaba, a fines de 2015, Evaldo Dopslaff, un productor agropecuario que debió abandonar varias hectáreas de sus campos porque eran utilizados en forma asidua para tráfico ilegal de drogas. El empresario aseguraba que helicópteros aterrizaban para depositar o cargar ‘paquetes’ en parte de sus campos ubicados en el departamento Copo, más precisamente en la localidad de Pirpintos. Hoy, un año y medio después de aquellas afirmaciones, el sitio se convirtió en el lugar donde efectivos de Gendarmería Nacional dieran el mayor golpe al narcotráfico por estas tierras.

Evaldo Dopslaff tenía razón. Sobre los campos llovían droga. Decenas de gendarmes apostados en el lugar verificaron esa lluvia blanca. En realidad, una lluvia de paquetes que contenían más de 1800 kilos de cocaína, convirtiéndose en el mayor golpe al narcotráfico en Santiago del Estero.

Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad de la Nación, afirmó que el cargamento de droga decomisada en Los Pirpintos, departamento Copo, está valuado en 45 millones de dólares.

“Gendarmería tenía información, por ese lugar pasan muchos aviones. Finalmente se pudo establecer el lugar y de tener a las personas con helicópteros y gente que estuvo en el pasto durante varios días”, añadió la Ministra.

“Hubo un trabajo de inteligencia y de seguimiento de los aviones que entran de manera ilegal. Es un trabajo conjunto entre Defensa, Seguridad, Gendarmería y Fuerza Aérea. Las tareas de inteligencia pueden fallar y el radio en el que pueden traer la droga es muy amplio. Creemos que se van viendo los resultados”, agregó.


EL OPERATIVO

Desde hace un poco más de una quincena, Gendarmería Nacional recibió información, calificada como “reservada”, que hablaba de pistes firmes sobre la existencia de una pista clandestina en el campo denominado “Las Malvinas”, cerca de Pampa de los Guanacos, en el departamento Copo.

En forma encubierta se comenzó a trabajar en la zona, verificándose que los datos aportados tenían mucho de verdad. Todo ello, con conocimiento del juez federal Dr. Guillermo Molinari. Es así como hace una semana, decenas de efectivos se instalaron en el área, más precisamente en las zonas más inhóspitas, donde realizaron todas las pesquisas. Allí determinaron la existencia de un campamento y una pequeña casilla deshabitada, aunque perfectamente cerrada, con cadenas y candados.
Camuflados en el sector, para evitar ser vistos por los pobladores, los efectivos se mantuvieron en el lugar hasta las primeras horas del martes 4 de julio, cuando avistaron que una avioneta volaba a muy baja altura. De pronto, fueron testigos de la forma en que la aeronave realizaba una maniobra particular dejando caer unos bultos. Un helicóptero de la fuerza, que también estaba escondido en la zona, salió en persecución de la nave. Al mismo tiempo, apareció en el escenario una camioneta, cuyos ocupantes se encargaron de recoger los bultos que habían sido arrojados.

En forma simultánea, mientras el helicóptero trataba de alcanzar a la avioneta, tarea que resultaba en vano, la camioneta intentaba eludir los controles. Fue entonces que el helicóptero debió realizar una maniobra arriesgada, colocándose frente al vehículo y obligándolo a detenerse.

Fue así que los gendarmes se encontraron con los ocupantes de la camioneta, quienes resultaron ser dos hombres, oriundos de Chaco y Salta. En la caja estaban 9 bultos inmensos, que contenían los panes de cocaína, perfectamente cubiertos, para evitar cualquier tipo de daños en la caída.