Actualidad

La barbarie de la civilización

Cuando pensamos en la estructuración nacional es inevitable remitirnos al pasado y reflexionar respecto a aquellas Provincias Unidas del Rio de la Plata con hegemonía impuesta por Buenos Aires. Desde la colonización de España sobre América del Sur, el eurocentrismo invadió el pensamiento de algunos de los pensadores nacionales que muchas veces fueron formados y formateados por la academia y los políticos europeos.

Esta piedra basal en donde se concibe la Nación Argentina, que hacia 1810 vivió la “Revolución de Mayo” y más tarde firmo su acta de Independencia, el 9 de Julio de 1816, fue importante para poder comprender a algunos actores sociales que conciben desde ese entonces y hasta ahora la centralidad de la provincia de Buenos Aires, como la máxima expresión del centralismo europeo, siempre observando hacia el norte y hacia el este.

En una conferencia de prensa el ex ministro de economía Alfonso Prat Gay se refirió de forma descalificante hacia la población del interior y más precisamente, hizo hincapié en referencia a quien el referencio como el “fulano” de Santiago del Estero. Estas concepciones no hacen más que reafirmar ideologías planteadas por “El Facundo” de Sarmiento con su idea de civilización y barbarie, basado en el racismo eurocéntrico.

La campaña del desierto que extermino a miles de indígenas y criollos, tanto en La Pampa como en Chaco, son las expresiones del centralismo que siempre trató de erradicar a las poblaciones del interior y sobresalir a nivel nacional. La literatura clásica expresada por Hernández en el “Martin Fierro” muestra a las claras a ese criollo escapando de algunas prácticas del Estado, tratando de no formar parte de las matanzas, criticando al menos de forma poética a las políticas y representando, aunque desde su idea desde una banca de diputado, Hernández una caracterización de la vida en el trajinar de la población.

SANTIAGO

Santiago del Estero tanto en el Siglo XIX como en el Siglo XX no fue netamente beneficiado económica, política ni socialmente, como destaca Bazán (1992) Santiago del Estero fue una provincia de estructura económica extractivista, en cuanto al talado indiscriminado de árboles, en cuyo caso el ferrocarril solo quedaba de paso para llevar las cargas de Santiago a Buenos Aires. Esta realidad se transformó hacia mediados de la primera década del siglo XXI.