Entrevistas

Dra. Marisa Herrera : “El alquiler de vientres es un vacío legal”

Especialista expuso sobre los cambios que se impusieron al Juez de Familia. Se refirió a los “vacíos” que existen en la justicia, sobre todo en la llamada “gestación por sustitución”, hechos que tienen que ser cubiertos por la decisión de los magistrados.

En el marco de las XXI Jornadas del Foro Federal de Consejos de la Magistratura y Jurados de Enjuiciamiento, que se realizaron en el Poder Judicial de Santiago del Estero, la Dra. Marisa Herrera, reconocida especialista en Derecho de Familia, dictó la conferencia denominada “El perfil del Juez de Familia a la luz del Código Civil y Comercial de la Nación”.

En la oportunidad, la doctora en Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) e investigadora del CONICET


.¿Qué cambios introdujo el nuevo Código Civil en cuanto a la figura del juez de Familia?

-Básicamente, los cambios más fuertes han estado en el fuero de Familia, por lo cual, lógicamente, el rol del juez también cambia. Esto es porque cambian tanto el contenido como la mirada hacia los conflictos. Es un juez que tiene un capítulo propio, aparte del Código, sobre procesos de familia, que es tan importante el Derecho de forma y el Derecho de fondo, que van de la mano. El tema de los tiempos, en adopción por ejemplo, se acorta mucho. En cuanto a la flexibilidad, se debe tener en cuenta la mediación como elemento primordial, para evitar contradicciones o cuestiones dispositivas. El juez de Familia debe ser más activista.

También se debe destacar todo lo que tiene que ver con el centro de vida de los chicos y la escucha de los chicos en los temas de familia, que es un punto muy importante. Y en este sentido, se plantean nuevos interrogantes que es importante compartirlos. Las leyes son rígidas, sin embargo, el tema es ver cómo se hace “vivo” y “humano” todo eso. Esa es la idea de hacer una lectura viva de una Ley.

-En la actualidad, ¿el juez tiene que ser mediador y conciliador en su rol?

-No hay nada mejor que las personas formen parte de su propia solución. Cuando uno empieza a ver temas de alimentos o comunicación, hay que tener en cuenta la situación de la familia, conocerla, para poder ayudar y acompañar hasta llegar a un acuerdo cumplible, que beneficie a la familia en general y en particular a los chicos.

-¿Se trabaja sobre cada caso en particular a partir de esta concepción?

-Sí, porque cada familia es un mundo. Desde ese lugar, es importante ser flexibles y saber que las familias que vienen a nuestros juzgados son distintas a la nuestra y han tenido su propia historia de vida. Esto tiene que ver con ser más abierto a escuchar realidades distintas: existen familias monoparentales, ensambladas, parejas que no se casan… Todo eso forma parte de la realidad social que debemos conocer y acompañar.