Judiciales

Todas las miradas apuntan al custodio

Contradicciones y atribuciones especiales del hombre de confianza de la empresaria asesinada. Detalles claves que pueden determinar la investigación.

Mientras algunos informantes habrían aportado a la causa la figura de un travesti, el camino más firme de la investigación continua conduciendo al custodio de la casa de la empresaria asesinada Estela López de Auad.

El guardián José Pablo Carrasco habría montado una escena plagada de contradicciones en tramos claves de la indagatoria judicial que hizo foco en sus movimientos el fatídico 23 de diciembre de 2015.

Entre las grietas evidenciadas, Carrasco dijo no recordar el recorrido específico que hizo ese día desde calle Alsina y Belgrano (estaba afectado a un trabajo de vigilancia), hasta la antigua terminal de ómnibus donde funciona la dependencia policial a la cual pertenece. Cabe mencionar que “el custodio” era una de las personas, ligadas a la familia López, que aparece en el “radar” ubicado en un lugar cercano a donde ocurrió el macabro suceso.

Lo que llama poderosamente la atención son las atribuciones conferidas a esta persona una vez ocurrido el hecho. ¿Nadie desconfió de Carrasco? ¿Por qué se determinó que la custodia de la casa debía hacerla él? ¿Qué relación tiene Carrasco con Nahuel, el hijo de Estela?

LA LIMPIEZA

En relación con esta situación, no se descarta que Carrasco haya podido llevar adelante el “ordenamiento” de la vivienda borrando huellas, descartando evidencias, y hasta modificando la escena del crimen creando un manto de incertidumbre en el caso. Su presencia explicaría también la reacción “amigable” del perro guardián ya que se trataba de una persona que iba seguido. ¿Cómo puede ser que Nahuel no ya sospechado de Carrasco al momento de darle la llave de la casa? Si bien existía una relación de confianza en ese momento cualquier persona pudo haber estado vinculada al crimen.