Entrevistas

Daniel Agostini: “Soy un hombre simple”

No es un desconocido para Santiago del Estero. Acostumbra a visitar esta tierra en forma permanente y mantener intacto el vínculo con el público que lo acompaña durante cada una de sus presentaciones. Esta vez, Daniel Agostini –de él se trata- prefirió redoblar la apuesta y elegir un escenario que no es común para sus shows: el teatro 25 de Mayo. No se equivocó, una vez más, la gente lo acompañó, colmando la sala y aplaudiendo a rabiar cada uno de los temas, donde su talento se vivió a pleno.


-¿Cómo vives el lanzamiento de “Parte de tu vida” ante el público de Santiago?

-“Parte de tu vida” es un compacto que viene haciendo un lindo ruido, entrando en los hogares y corazones de la gente. Uno, cuando lanza un trabajo musical, está con la incertidumbre de cómo le va a ir. Gracias a Dios, venimos muy bien y las expectativas se van colmando. Para mí, es un placer poder hacer música para Santiago, el país y todo el mundo, porque mi música se escucha en todo el mundo, así que realmente muy feliz.

-¿Cuáles son las primeras emociones que te surgen después del show, donde la gente te aplaudió a rabiar y te demostró todo el cariño que siente por vos?

-Te lo resumo en una palabra: Bendición. Para mi es una bendición enorme poder subir a un escenario y llegar a esos corazones maravillosos que me brindan tanto amor, tanto afecto, tanta buena predisposición, tanta buena onda. Y me llevo ese recuerdo maravilloso. Me voy pleno, y ojalá que la gente que vino a presenciar el espectáculo se vaya de la misma manera. No podíamos bajar del escenario, nos pedían más y más.

Hicimos un show de casi 2 horas, y la gente del teatro nos pedía un máximo de 1,25. Así que nos excedimos un poco porque la gente nos pedía. Cuando el público está eufórico es un placer para mí y para mi gente, quienes con tanto sacrificio hacemos este viaje tan largo.

-¿Será que el público santiagueño se niega a cerrar “La ventanita”?

-La verdad, yo no quiero cantar más “La ventanita”. Pero no queda otra, la gente la pide y hay que cumplir.