Nota de Tapa

Las “casitas ajenas” de Bau

El ex presidente del Colegio Notarial esta denunciado por falsificación de documentos y amenazas para quedarse con propiedades en la ciudad de Fernández pertenecientes a la sucesión de su familia. Una causa que compromete aun más al escribano que ya está procesado por defraudar al fisco provincial.

Mediante una investigación exhaustiva REVISTA LA COLUMNA pudo tener acceso a documentos exclusivos en el nuevo caso que mancha aun más la reputación del ex presidente del Colegio de Escribanos, Juan José Bau.

Pocos recuerdan titulares en donde un hombre del interior santiagueño denunciaba a viva voz en tiempos convulsionados del gobierno de los Juárez que lo estaban estafando sus propios familiares.

El 30 de noviembre de 2002 mediante una declaración policial, Raúl Bau, tío de Juan José Bau y heredero de una serie de propiedades de su fallecido padre, retrataba que había sido estafado por su cuñada, Adelia Vital de Bau, en complicidad con su hijo el actual procesado por la defraudación a Rentas de la Provincia.

Ese mismo día, pero a las 16:00 la esposa de Raúl Bau encontró a peones en la Municipalidad de Fernández que estaban dispuestos a sacar el alambrado y postes de los terrenos que le corresponden a su propiedad.

El damnificado hace unos pocos días, adjuntó a la denuncia del día jueves 31 de agosto de 2017 recortes periodísticos de 2002 que pondrían de relieve –siempre según la presentación de Raúl Bau- la presunta complicidad de funcionarios de la Municipalidad de Fernández para la compra de esos terrenos en sucesión.

El 3 de diciembre de 2002 se establecía la advertencia de la presunta irregularidad en la venta y construcción de un barrio de Fernández. En su momento la familia de Raúl Bau expresó su preocupación por que una empresa estaba por construir en su sitio en sucesión.

Raúl Bau, denunció públicamente que una empresa estaba comenzando la construcción de un barrio del Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (Ipvu) en un terreno privado que era propiedad de su padre y que en ese entonces se encontraba en proceso de sucesión, ubicado sobre la avenida San Martín 910, terreno que se encuentra en el fondo de la propiedad.

Denunció además que una semana antes a lo acontecido, un grupo de obreros municipales llegaron hasta la vivienda que era de su padre y derribaron el alambrado que había colocado hace unas semanas.

Asimismo, sostuvo que, un grupo de unas 40 personas, que habrían sido quienes trabajarían con la empresa que debe construir este barrio, se iban instalando cada día al frente de su casa a la espera de poder ingresar en el predio a comenzar sus tareas.