Judiciales

Darío Alarcón: “El bozal legal es una figura poco común”

Los programas chimenteros o dedicados a la farándula se refieren habitualmente al “bozal legal” como una figura penal que les impide hablar de tal o cual persona a fin de preservar la intimidad de unos y otros. Pero, de qué se trata en realidad. El Dr. Darío Alejandro Alarcón, juez de Transición de la Jurisdicción Capital, explicó los alcances de esta medida cautelar, creada con el objetivo de preservar el nombre o la identidad de personas que fueron víctimas de algún delito, evitando que sean nombradas, con el objetivo de proteger su imagen e integridad.

“Este tipo de planteo judicial, conocido informalmente como “bozal legal”, debe ser interpuesta por la persona afectada por un delito y, por lo general tienen ciertos plazos de duración determinados, que van desde los 60 a 120 días”, señaló el magistrado.

“Una vez interpuesta -continuó el magistrado-, si la misma es quebrantada, aquella persona que cometió la falta es notificada de su contravención y advertida de su deber de cumplir la medida; de lo contrario, se lo imputará por desobediencia judicial”.

Ante una situación de incumplimiento, “se deben aportar medios probatorios a las autoridades competentes para que actúen en consecuencia. Estos son variados, ya que pueden ser a través de testimonios, medios escritos o toda forma de prueba que ayude a determinar de manera inequívoca que la misma ha sido incumplida por la persona o personas contra quienes ha sido interpuesta la medida”, señaló.

“Los casos en que suele ser aplicada son en delitos sexuales contra menores de edad; situaciones de violencia intrafamiliar o de género, para proteger la integridad del menor o afectado”, reseñó el juez.