Judiciales

¿Cuánto vale la vida de una mujer?

En menos de una semana, la justicia santiagueña resolvió los femicidios de dos mujeres. En uno de los casos, el asesino recibió una pena mínima, sentencia que recibió el repudio generalizado. En el otro, el homicida fue condenado a prisión perpetua. Una vez más, las decisiones judiciales en la mira.

Durante 11 años y 10 meses, los hijos de Elsa Victoria Correa, de 38 años, reclamaron por el crimen de su madre, quien fuera ultimada el 4 de noviembre de 2005 por su novio Ricardo Alberto Martín Bravo. El juicio contra el asesino demoró 11 años y 10 meses. Demasiado tiempo clamando justicia. Demasiado tiempo para tan poco. Sin embargo, 11 años y 10 meses después, la justicia decidió una condena con sabor a poco, casi sabor a nada, apenas 8 años y 8 meses de prisión, la pena mínima para el homicidio simple.

La justicia consideró que la vida de Elsa Victoria Correa valía tan poco. En realidad, no fue toda la justicia, sino tres jueces Angélica Peralta de Aguirre, Rosa Margarita Piazza de Montoto y Alfredo Daniel Pérez Gallardo, quienes aplicaron esa condena exigua. Una sentencia que fue repudiada no sólo por los familiares de la víctima, sino también por las organizaciones que luchan por los derechos de las mujeres e incluso por la Dirección de Género de la Provincia.

En el juicio, quedó en claro que la mujer murió estrangulada. ¿Por quién? Por el único acusado, Bravo, quien se dijo inocente. Para los jueces fue un homicidio simple. El estrangulamiento de Elsa fue un homicidio simple. Apenas homicidio simple. En reiteradas oportunidades, LA COLUMNA se hizo eco del crimen de Elsa, que no pudo ser juzgado como femicidio, pues la tipificación llegó una década después de su muerte. Sin embargo, para el mismo fiscal de la causa, Dr. Guillermo Lozano, el homicidio de la mujer tampoco fue tan grave, ya que sólo pidió 15 años de cárcel para el asesino, y no el máximo de 25 años, como efectivamente lo requirió el querellante de la familia, Dr. Horacio Patto. En tanto que la defensora oficial, Dra. Eva Valev, como era de esperarse, pidió la absolución de Bravo.