Nota de Tapa

Luces y sombras del padre del aula El “prócer del saber” qué desprestigiaba al Negro y al Indígena.

Los cuestionamientos a su visión liberal europea en tiempos de revalorización latinoamericana. La mutación de la imagen del maestro en medio de una educación en crisis.

En estos tiempos las políticas educativas no proporcionan un sistema que revalorice la tarea del docente que se inicia, dejando esto librado a prácticas y observaciones escasas y con acompañamiento deficiente por la falta de tiempo material y el recorte de la realidad que no permite a este educador tener un acabado conocimiento de la situación global.

Los motivos que explican la crisis del sistema educativo argentino son numerosos, pero no hay dudas que los grandes cambios en el contexto mundial y en el país han producido un gran impacto en los sistemas educativos. Estos cambios tornan en obsoletos los programas, las estructuras y los objetivos que se venían planteando, y hacen nacer la necesidad de adaptarse a los nuevos tiempos.

La sociedad va hacia un mundo cada vez más globalizado en donde la legitimación de la educación debe aumentar día a día, una sociedad donde la información y el conocimiento se muestran como fuentes de riqueza. Estas nuevas tendencias plantean nuevos desafíos para el sistema educativo: una organización innovadora en las escuelas, con contenidos prácticos y nuevas formas de enseñarlos.

Este nuevo mundo ha creado una serie de sistemas que no respetan fronteras educativas, el sistema financiero, el de comercio, el de las comunicaciones, el de la producción de bienes y servicios ya trascienden cualquier límite geográfico esto provoca conexiones entre los distintos países, ya que muchas de las decisiones tomadas afectan al conjunto.

La educación no es ajena a este nuevo panorama, es necesario establecer una nueva formación de ciudadanos del mundo moderno que puedan adaptarse a estos tiempos, la fluidez de las comunicaciones hacen imprescindible el conocimiento de idiomas y de medios informáticos.

En este contexto se da la educación. El docente inculca valores como la responsabilidad, la disciplina, la generosidad, la solidaridad, la laboriosidad, ya que estos contribuyen a la formación integral de cada persona preparándola para la vida familiar, cultural y democrática.

Las nuevas prácticas deberían educar al alumno como ciudadano, libre, racional, social, porque tiene espíritu democrático, participativo, trabajador, cooperativo, crítico y cuidadoso del medio ambiente.

Este docente del que se habla en el mundo moderno, deberá someterse a una ardua tarea, y la institución educativa, según los analistas y pedagogos, elaborarán acciones conjuntas para la formación de ciudadanos educados en valores que puedan desarrollar su personalidad y elaborar y realizar su propio proyecto de vida.

La tarea que se plantea en los debates actuales en torno a la educación nueva o moderna, será debido a los desvalores que plantea la sociedad de hoy, como modelos a seguir, pero la escuela como formadora no puede rechazar este desafío, ya que está capacitada y cuenta con las herramientas para favorecer la transformación. En este sentido, la figura de Sarmiento –con todos sus cuestionamientos a cuestas- se torna imprescindible.