Judiciales

Una condena ejemplar

La mujer que golpeó a sus hijas hasta matarlas, habría pasado en el primero de los casos desapercibida por el personal de policía y del hospital. Luego, al establecerse el segundo acto de violencia el fiscal determinó las pericias para saber cuáles eran los verdaderos motivos de los decesos. Allí la sorpresa.

En Argentina la violencia dentro de los vínculos familiares se agrava más, cada día se receptan miles de casos en todas las dependencias policiales. El Estado se ocupa de las mismas, pero no puede físicamente cubrir muchas veces las demandas.

La violencia intrafamiliar es cualquier tipo de abuso de poder de parte de un miembro de la familia sobre otro. Este abuso incluye maltrato físico, psicológico o de cualquier otro tipo. Pero para que se considere que existe violencia intrafamiliar en un hogar debe haber una actitud violenta repetitiva, no un solo hecho aislado.

La pena de prisión perpetua le fue aplicada a Celsa Rosa Sández, tras ser encontrada autora material y penalmente responsable de los asesinatos de sus hijitas 3 años y 1 año y 11 meses, a las que mató a golpes en un lapso de 10 días entre uno y otro hecho.

El veredicto fue dictado -de manera unánime- por el Tribunal que integraron los doctores Alfredo Daniel Pérez Gallardo, María Eugenia Carabajal y María Angélica Peralta de Aguirre, el cual sostuvo que no hubo eximentes para la acusada sino agravantes.

Cabe recordar que en una audiencia anterior el fiscal Juan Alende había solicitado que se aplique la pena máxima a Celsa Rosa Sández (25), como autora de doble homicidio agravado por el vínculo -en concurso real de delitos- en perjuicio de sus hijitas Damaris Ana Laura Calegari Sández y Camila Celeste Calegari Sández.

Los defensores oficiales María Cecilia Pintos y Gustavo Iagatti habían pedido la absolución por beneficio de la duda respecto de la muerte de Camila Celeste, y en cuanto al crimen de Dámaris plantearon el homicidio preterintencional, ya que aseguraron que no tuvo intenciones de matar a la niña.