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A 40 años del trágico fallecimiento de Marcos Abalovich

El 5 de octubre de 1977 se cumplieron 40 años del trágico fallecimiento del contador público nacional Marcos Abalovich, ciudadano honorable que fue destacado profesional de las Ciencias Económicas y de una vasta cultura general.

La personalidad de Marcos Abalovich lo llevó a ocupar cargos de diferentes jerarquías y disciplinas, como presidente de la Cámara de Industria y Comercio, asesor permanente del Instituto de Informaciones Comerciales. En el ámbito deportivo fue fundador del Golf Club y ocupó cargos directivos en el Santiago Lawn Tennis Club y el Jockey Club.

Desde los tiempos de estudiantes universitarios militó en las filas de la UCR, partido en el que llegó a ocupar cargos relevantes. En estos tiempos signados por las pujas por cargos políticos, bien vale recordar las palabras del doctor Jaime Verdaguer González, quien, al despedir sus restos, expresó: “De su militancia política hizo un culto cívico, asumiendo deberes, aportando su prestigio y su tiempo con la nobilísima condición de no pedir ni aparecer desesperado de notoriedad, cualidades que le valieron para ganarse el profundo respeto de sus propios correligionarios”.

Marcos Abalovich llegó a nuestra provincia, más precisamente a la localidad de Weisburd, desde Buenos Aires, procedente del estudio del doctor Carlos Saavedra Lamas (1º Premio Nobel de la Paz de nuestro país), que era el abogado principal de la firma, en su condición de jefe contable de aquel estudio.

Arribó con la misión de realizar un peritaje contable, el que le insumiría más de un año, considerando la cantidad que tenía que revisar en los escritorios ya instalados, donde trabajaban los empleados Raúl Rodríguez, Doristeo y Juan Villagra, Napoleón y Augusto Rojo y Justo G. Vizvarra.

Contrajo enlace con la maestra Sofía del Carmen Montesinos, que había arribado al lugar en marzo de 1946, al poco tiempo de haber obtenido su título. El matrimonio decidió residir en el lugar y acepto ser el contador general de la firma, renunciando al Estadio Jurídico Contable de Buenos Aires.

Por abril de 1952 decidieron trasladarse a la ciudad Capital, ya había nacido el primer hijo, Eduardo Antonio, donde instaló un Estudio Contable, pero siguió atendiendo a la firma hasta 1970.