Judiciales

Condenada

Una médica de policía fue condenada a 14 años de prisión, acusada de falsear los documentos que permitieron la apropiación de una criatura nacida en cautiverio, quien se crió con sus apropiadores en Santiago del Estero y aún vive en esta tierra.

El juez del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de La Plata, Pablo Daniel Vega, condenó, la semana pasada, a la pena única de 14 años de prisión, accesorias legales y costas, a la ex médica de la Policía bonaerense Nora Raquel Manacorda por su intervención en la apropiación de la hija de Olga Noemí Casado y Juan Oscar Cugura, asesinados durante la última dictadura cívico militar.

El Dr. Vega resolvió unificar la nueva condena con la pena a diez años de prisión que Manacorda recibió en diciembre de 2012 por un hecho similar, que tuvo como víctima al nieto recuperado Sebastián Casado Tasca, hijo de los desaparecidos Adriana Tasca y Gaspar Casado.

El juez consideró a la ex médica policial coautora del delito de retención y ocultamiento de un niño menor de diez años, que había sido sustraído de la guarda de sus padres, en concurso ideal con el delito de supresión de identidad de un menor de diez años, que también concurre idealmente con el delito de falsedad ideológica de instrumento público -certificado de parto y partida de nacimiento- y falsedad ideológica de instrumento público destinado a acreditar la identidad de las personas -DNI-. Calificó esos crímenes como delitos contra el Derecho de Gentes y, en particular, como de lesa humanidad, cometidos en dos oportunidades -el caso Casado Tasca y el Cugura Casado- que concurren materialmente entre sí.

IDENTIDAD BIOLÓGICA

Manacorda fue encontrada responsable de haber falseado los datos de la constatación de nacimiento, que permitió cambiar la identidad a la hija de Olga Casado y Juan Oscar Cugura. La médica certificó que la niña nació el 10 de febrero de 1978 en la casa 27 del barrio de suboficiales del Regimiento de Infantería 7 de La Plata, situada en la calle 54, entre 19 y 20. Aquella unidad castrense fue la sede de la jefatura del área militar 113, responsable de las operaciones de la represión ilegal en la zona. El documento firmado señala que la beba era la hija de Celia Beatriz Ger y Esteban Santillán -ambos fallecidos-, este último por entonces militar e integrante del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército.

La niña fue inscripta como hija propia por ese matrimonio el 2 de marzo de 1978, en una sede del Registro Provincial de las Personas de La Plata, gracias a la documentación firmada por Manacorda, y trasladada a Santiago del Estero, donde aún reside.