Judiciales

Alud judicial

El fiscal que pidió el sobreseimiento de los 10 imputados fue severamente cuestionado por los familiares de las víctimas e incluso por el anterior fiscal de la causa.

Tal como acostumbraban desde hace décadas, muchos santiagueños decidieron pasar sus vacaciones en un lugar tranquilo, alejado del ruido de las tradicionales ciudades turísticas y de playas atiborradas. Eligieron aquel lugar paradisíaco, tal como era catalogado El Rodeo, una villa levantada en plenos cerros catamarqueños. Un sitio donde la paz y la tranquilidad eran el común denominador, por lo menos hasta la noche del jueves 23 de enero de 2014, cuando toneladas de piedras, arrastradas por un caudal irrefrenable de agua y lodo, terminaron con todo lo que encontraban a su paso, sin importar si eran casas, autos o personas. En un instante, el alud arrasó con la villa y transformó aquella paz añorada en un verdadero infierno, y el paraíso quedó hecho añicos.

Ese infierno de barro, agua y piedras se cobró 12 víctimas, entre los que se encontraban las santiagueñas Dora González de Castiglione (78) –esposa del Dr. José Luis Castiglione-, su hija María Luisa Castiglione (56) y su nieta Ana Carolina Sal (23), quien aún se encuentra desaparecida. Todos ellos, integrantes de una de las familias más tradicionales de la Madre de Ciudades, y visitantes permanentes de la villa destruida.

Luego de sacudirse el dolor, los familiares de las víctimas comenzaron a preguntarse por qué sucedió tamaña tragedia. Más allá de que la naturaleza haya hecho su parte, encontraron que las muertes podrían haberse evitado, pero la negligencia e incompetencia entre los responsables de distintas áreas del gobierno permitieron lo peor, sobre todo a partir de la construcción del llamado “Puente del Mástil” que, según distintos peritos, fue mal diseñado y construido, emplazado en el cauce del río, entorpeciendo el flujo de su caudal. Con lo cual, accionó como una especie de “tapón”, ocasionando que el río no tuviera un escape y terminara invadiendo gran parte de la zona céntrica de la villa.

El pedido de justicia y castigo a los responsables de la destrucción, que lleva ya más de 4 años, tomó un giro total la semana pasada, cuando el fiscal catamarqueño Alejandro Gober pidió el sobreseimiento a los 10 imputados en la causa, entre los que se encontraba el ex gobernador Eduardo Brizuela del Moral. Una resolución que despertó el reclamo generalizado no sólo de los familiares de la docena de víctimas, sino del primer fiscal de la causa