Nota de Tapa

Justicia por mano propia

Reiterados casos de delincuencia en el país decantaron en linchamientos a malhechores y despertaron la polémica entre quienes estaban de acuerdo con los hechos y quienes no toleraban ningún tipo de violencia, además de llamar la atención de autoridades del Estado. En Santiago del Estero también surge el debate en torno a la problemática a raíz de que varios vecinos hayan protagonizado hechos de violencia con delincuentes.

Diversos hechos sociales de alto impacto televisivo son puestos en tela de juicio todos los días en la sociedad argentina actual. Estos hechos se enmarcan dentro de la denominada “Justicia por mano propia” la cual fue ejercida muchas veces por personas que colapsadas por hechos delictivos decidieron enfrentar a delincuentes.

Como un caso relevante se puede mencionar el del sábado 16 de junio de 1990, el ingeniero Horacio Aníbal Santos persiguió y mató a Osvaldo Aguirre y Carlos González. Los jóvenes le habían robado el pasacasete de su auto momentos antes. Santos se subió a su cupé Fuego y salió tras ellos, que iban en un Chevy sedán.

Su mujer, sentada a su lado, interpretó en un momento que uno de los ladrones estaba por sacar un revólver y gritó: “¡Nos van a matar!”.

Sin detenerse, Santos disparó con un arma que llevaba y los dos hombres murieron, de un tiro en la cabeza cada uno. Se comprobaría después que no estaban armados.

A partir de entonces a Santos se lo empezó a nombrar también como “el justiciero”. Llevado a juicio, en 1995 fue condenado a tres años de prisión en suspenso.

Fue un caso conmocionante, un infrecuente caso, en aquel entonces, de justicia por mano propia.

EL CASO OYARZÚN

En septiembre de 2016 se daba cuenta estadísticamente que se registraba un hecho de esa naturaleza por semana en Argentina. Un recorrido resulta, sin embargo, más revelador que las estadísticas.

Hace poco la sentencia del caso Oyarzún volvió a reavivar el debate sobre la justicia por mano propia, es así como el carnicero Daniel ‘Billy’ Oyarzún, quien en el 2016 mató a Brian González, en la localidad de Zárate, Buenos Aires, fue absuelto. El carnicero recibió la sentencia a favor por unanimidad, luego que el jurado considerara que actuó en legítima defensa. El crimen ocurrió hace dos años, el 13 de septiembre de 2016. González, con un cómplice, ingresó armado a la carnicería de Oyarzún y robó una buena cantidad de dinero.

Ante el asalto, el carnicero no se amilanó y decidió perseguir a los ladrones en su auto. En la persecución, los delincuentes, que huían en una moto, se cayeron, uno logró correr, pero González fue alcanzado por Oyarzún, quien lo atropelló y lo aplastó contra un poste, hiriéndole de gravedad.

Vecinos se acercaron al lugar e insultaron y golpearon al joven herido, quien luego fue rescatado por los bomberos y trasladado a un hospital, donde finalmente murió.

En la última sesión del juicio, Oyarzún pidió al jurado “que me dejen disfrutar de mi hija y trabajar. Es lo único que quiero”. Además, añadió que lo ocurrido hace dos años “no lo quise hacer”.

En los últimos alegatos, la Fiscalía solicitó una condena por “exceso en la legítima defensa”; y la querella pidió sentencia por “homicidio simple”.