Politica

¿Quién podrá protegerlos?

Nadie puede ser tan iluso de esperar que venga el Chapulín Colorado y nos ayude. Si no lo hacemos nosotros, ¿quién podrá ayudarnos?

Tenemos, como país, un acervo histórico cultural inconmensurable.

Poseemos un bagaje cultural que trasciende el tiempo. Aún mucho antes de la llegada de los europeos a este continente ya teníamos una historia, y a ella debemos rescatarla, valorizarla y resguardarla. Es nuestro patrimonio, tanto el indígena, como el colonial y el contemporáneo, y cualquiera puede ultrajarlo, dañarlo, robarlo.

Todo viene a cuento porque, inexplicablemente, en los allanamientos a la ex presidente Cristina Fernández se hallaron en su propiedad -lo que equivale a decir en su poder- dos objetos de relevancia histórica y un valor inimaginable.

Extraordinariamente, fueron encontrados una carta manuscrita de puño y letra del General don José de San Martín a Bernardo O’Higgins, su compañero de aventuras trasandino, y también fue hallado el prontuario de Hipólito Yrigoyen.

Ambos elementos deberían estar en manos del Estado, seguramente en algún museo, pero no fue así, se encontraban en un domicilio particular, ya no importa de quién. Lo grave es que nuestro patrimonio histórico no tenga una protección adecuada.

Nuestro país posee un increíble e invalorable patrimonio cultural, con innumerables yacimientos arqueológicos, pertenecientes a diversas culturas originarias varias veces centenaria, como así también un rico historial colonial, del cual dan muestras sobradas las innumerables reliquias del arte religioso, tanto en edificaciones como en mobiliario e imaginería. Y en esa misma línea podemos señalar las construcciones, mobiliario y documentos existentes de época más reciente. Aunado a ello, existe un interesante y relevante patrimonio paleontológico, y de biodiversidad, que hacen de la Argentina un reservorio cultural de extrema variedad y contenido.