Nota de Tapa

La persona del año

La cineasta, realizadora audiovisual y docente fue elegida por LA COLUMNA como la persona destacada del año.

Dirigió, produjo y guionó la ópera prima “Zoco de la Buri Buri, la ciudad inventada” y “Contratados”, la primera “sitcom” local. Una mujer santiagueña que sabe capturar a través de imágenes, la poética del contexto, en la militancia por mayores producciones federales y la visibilización de los mismos.La cinematografía de los países latinoamericanos, afronta hoy grandes desafíos. Los mismos, están vinculados al creciente dominio por parte de las majors norteamericanas que ofertan su programación en las pantallas locales de cine, televisión, video y nuevas plataformas audiovisuales. Sin embargo, América Latina, representa un espacio de gran desarrollo en las industrias audiovisuales, sumando a la construcción de procesos identitarios e imaginarios de cada pueblo. En Argentina, el cine ha sido uno de los más desarrollados, apoyado por el Estado y avalado por el trabajo de una larga lista de directores y artistas, convirtiéndose así en una de las principales cinematografías del mundo en idioma castellano. Por otras parte, actualmente tras la serie de ajustes implementados por el gobierno de la nación, hubo un decrecimiento importante del fortalecimiento de la industria local de contenidos audiovisuales, como consecuencia de la falta de apoyo estatal a la producción nacional. En este contexto, este año en Santiago del Estero se estrenó la primera serie de ficción “Contratados”, el proyecto más grande que se hizo en la provincia para la Televisión nacional y el largometraje de docuficción “Zoco de la Buri Buri, la ciudad inventada” premiada y reconocida en distintos escenarios. Ambos proyectos dirigidos y producidos por Lorena Jozami, quien es elegida por Revista LA COLUMNA como la persona destacada del año por su trayectoria, dedicación y logros. Es Lic. en Comunicación Social y Téc. en Producción Audiovisual de la UCSE, con estudios de posgrado en Artes Mediales. Docente universitaria y socia fundadora de la Asociación Civil de Realizadores Audiovisuales “Santiago del Video”. Integra el Jurado Comité de Evaluaciones de Proyectos Documentales INCAA y es Referente Audiovisual Región NOA en el Programa Escena Pública. Directora en realizaciones audiovisuales en Cine y Televisión. Tras una entrevista exclusiva, habló de su historia, su vocación y el aporte importante en materia audiovisual hacia la provincia.

-¿Cuál es la Historia de Lorena Jozami mujer y realizadora?

-Después de dejar una carrera que entendí que no me gustaba, me fui a Buenos Aires en una suerte de búsqueda vocacional.

Empecé una licenciatura en Artes Combinadas, y cuándo me decidí a estudiar cine, la crisis del 2001 me trajo nuevamente a Santiago.

Empecé Comunicación Social, la cual tenía la tecnicatura en producción audiovisual, con la idea de especializarme en comunicación audiovisual. Esos años me permitieron ir adquiriendo las herramientas teóricas y los recursos narrativos necesarios para iniciar los primeros caminos en ésta, mi carrera.

Pero también seguí formándome en seminarios y capacitaciones en distintas provincias y Capital, más que nada en espacios de formación que se generaban en las regiones. Más tarde, empecé a gestionar capacitaciones para Santiago, dónde conocí grandes maestros.

-¿Cuándo has tenido tu primera cámara?

-La mayor parte de mi carrera no tuve cámara. Creo que con una idea, tiempo disponible y las herramientas teóricas necesarias, se tiene todo lo necesario para desarrollar un proyecto, que es con lo que se puede gestionar todo lo necesario para un audiovisual. Con una cámara solo se cubre una ínfima parte de la cadena de producción, pero la realización es mucho más que aspectos técnicos. Aunque los equipamientos y los recursos económicos son importantes, muchas veces una herramienta de trabajo no es algo con lo que haya contado la mayoría de las veces. A veces pienso que si hubiera contado con más equipamientos, no hubiera mejorado mi formación. De hecho si hubiera podido irme a estudiar afuera, quizás nunca hubiera hecho una producción local, lo cual sería para mi lamentable. Santiago necesita que contemos sus historias.

-¿Cuáles fueron tus influencias? ¿Qué directores y directoras te han inspirado?

-Me gustan muchas directoras y directores, pero creo que mi mayor inspiración son mis experiencias y mi contexto. Creo que filmo sobre las cosas que no puedo entender o que quiero conservar, que me conmueven o me fascinan, aunque el talento de muchos realizadores que nos emocionan también inspira.

-¿Podrías describir tu primera pieza audiovisual y en qué contexto lo has creado? ¿Con que desafíos te has encontrado?

-No podría retrotraerme a cuál fue la primera, supongo que algunos prácticos de la carrera. Creo que los desafíos que se presentaban, más allá de poder congeniar todas las psicologías que intervienen en un equipo, tenían que ver también con poder encontrar soluciones estéticas a determinados problemas narrativos, cumplir el objetivo de un plan de rodaje, reescribir un guión, conseguir un auspicio, todo implica un pequeño desafío. Si recuerdo una de las primeras proyecciones de un práctico de la facultad, creo que eso fue determinante en mi elección vocacional.

Desde la fundación “Utopía”, habíamos organizado una muestra de cine independiente en “Cinemacenter” que tenía una sección para estudiantes de la tecnicatura en Producción Audiovisual, entre los cuales se encontraba uno de mis trabajos. En un momento la acomodadora salió de la sala y comentó que se le había puesto la piel de gallina de la emoción, automáticamente se me puso la piel de gallina a mí también y pensé que si podía generar alguna emoción para mí, era suficiente.


-¿Cómo definirías tu estilo como Realizadora audiovisual? ¿Cuál es tu filosofía de trabajo y con quien te gusta compartir como equipo?

-Como una elección política prefiero trabajar con realizadores de la región o de la provincia, también conformar equipos diversos, con respeto mutuo y miradas compartidas. Nunca adherí a los viejos prejuicios de género de “las mujeres son buenas para esto y los varones para aquello”, ni a otro tipo de prejuicios cómo que lo de afuera es mejor, me parece que depende mucho de la personalidad de cada persona cómo encara un rol, de formación, de ideologías, etc.