Nota de Tapa

Iglesia al rojo vivo

Los casos más polémicos que guarda la iglesia católica, fueron saliendo a la luz de a poco y con ellos un informe develó la lista de los 62 curas involucrados en casos de violación. Entre ellos se encuentran dos de Santiago del Estero . La Cumbre de Pederastia del Papa y detalles impactantes de los casos.

Los escándalos que involucraron e involucran a sacerdotes de la iglesia católica, en cuanto a casos de pederastia y vejámenes, son muchos y en la mayoría, la institución optó por el ocultamiento de los mismos y muchas veces solo dejar pasar las situaciones no escuchando así a las víctimas.

La iglesia, como institución es imperfecta, los seres humanos lo son, es así que la misma vive en una dicotomía constante entre quienes sienten el deber de hacer justicia y aquellos que corrompen las estructuras.

Ayer, 13 de marzo de 2019, se cumplieron seis años de la votación que llevó a un Argentino a ser el primer Papa latinoamericano de la historia de la iglesia católica. Desde un principio se sabía que Francisco I, nombre por el que optó Bergoglio, trataría de reformar algunas cuestiones de la institución que desde hace años estaban siendo criticadas por diversos sectores de la sociedad.

Los intentos por devolver la fe a miles de personas llevaron a la iglesia a aceptar y modernizarse en muchos aspectos, pero aun así quedaban cosas graves en el tintero. Una de esas cuestiones eran los casos de pederastía y abusos sexuales por parte del clero. Las victimas necesitaban justicia y una señal de que la santa sede dejaría de proteger a curas involucrados.

Los casos de abuso sexual cometidos por miembros del clero de la Iglesia católica hacen referencia a una serie de condenas, juicios e investigaciones sobre casos y crímenes de abuso sexual infantil cometidos por sacerdotes y miembros del clero católico en contra de menores de edad, que van desde los 3 años, e involucran, en la mayoría de los casos, a niños de entre 11 y 14 años de edad.

Los casos han sido documentados y denunciados ante las autoridades civiles de varios países, resultando en la persecución de los pederastas y demandas civiles contra las diócesis de la Iglesia católica. Muchos de los casos salen a la luz pública varias décadas después de los hechos. Las demandas ante las autoridades han sido hechas también contra la jerarquía católica, quien en muchas ocasiones obstaculiza las investigaciones, además de no reportar y de hecho encubrir a los sacerdotes pederastas, trasladándolos de las parroquias para evitar su detención y juicio.

La Santa Sede, por la voz de Benedicto XVI, ha condenado la pedofilia y reconocido los casos que han llevado al escándalo por esta causa en los últimos años de la primera década del siglo XXI. A través de un comunicado dirigido a los católicos de Irlanda, el ex jerarca católico ha reconocido la actuación “insuficiente” de la Santa Sede en los casos de pedofilia denunciados y reconoció que se trataba de actos criminales que dañaron a las víctimas y han dañado la imagen de la iglesia en el mundo; actos por los cuales los sacerdotes “deberán responder ante Dios y los tribunales debidamente constituidos”.

A finales de la década de 1990 comenzaron a salir a la luz denuncias contra sacerdotes y religiosos católicos, principalmente en Estados Unidos y Australia, acusados de abusos sexuales a menores, cometidos durante la segunda mitad del siglo pasado. Más de un centenar de miembros de la Iglesia católica australiana han sido condenados por abusar sexualmente de un millar de víctimas, según la organización Broken Rites.

Los primeros casos denunciados de manera pública se presentaron por primera vez en Estados Unidos e Irlanda. El informe John Jay encontró acusaciones contra 4392 sacerdotes estadounidenses en el lapso de 50 años, lo que representaba el 4 % del clero de ese país.