Pasaron casi cinco meses desde que Carlitos Tevez anunció que se iba de Boca para dejar por un tiempo el fútbol profesional. y hasta ahora, el Apache se mantiene alejado del fútbol profesional. El apache reconoció que no extraña jugar al fútbol.

“Qué voy a hacer es una pregunta que me hacen todos, desde amigos hasta Vane (esposa) o Adrián (representante), pero ni yo sé qué voy a hacer. Estoy disfrutando del momento, y mientras tanto me cuido. Si llega algo que me interese o me motive o me saque algo de adentro y me den ganas, bueno seguiré. Pero creo que como estoy, cada vez que veo a Juventus o Boca, trato de buscar adentro mio ese fuego para jugar seis meses más o un año, y no lo encuentro», se sinceró Tevez una entrevista televisiva.

Tevez explicó qué sería lo que podría devolverlo a una cancha de fútbol: «Buscar un equilibrio para poder jugar al fútbol pero también ser feliz, no con esa presión que te lleva a la locura de no poder estar con la cabeza al 100% tranquilo».

El excapitán Xeneize, habló sobre sus últimos partidos en el club de la rivera, donde atravesó varios problemas personales. “Lo que me pasó en el tramo final de Boca es que venía cargando con un montón de cosas personales y la verdad es que la fui llevando como un campeón, porque no es fácil tener a tu viejo internado un año, sabiendo que no tenía chance. En los entretiempos por ahí me quebraba o lloraba, y salía al segundo tiempo como si nada. Y eso lo viví solamente yo, mis compañeros y mi familia. Lo que me daba fuerzas era la gente de Boca y mi familia, y que yo me tenía que poner la 10 y la cinta y salir a jugar. Yo también pensaba que era lo que hacía feliz a mi viejo», comentó el Apache.

Y ratificó que su decisión no pasó por algo físico o deportivo: «Por cómo estaba futbolísticamente, no me hubiese retirado. Sigo estando bien, no tengo lesiones de rodillas, tobillos, nada… Siempre jugué los partidos y casi siempre estaba disponible para el técnico de turno. Pero psicológicamente y el fuego, y lo que veía yo a futuro era algo que tenía que estar más del 100%. Hoy anímicamente estoy muy bien, en duelo todavía porque no es algo que del día a la mañana deja de estar. El dolor es cada vez más grande cuando perdes a alguien tan amado como mi viejo».

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