La fachada de la Capital se iluminó de color naranja para concientizar sobre el Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), que afecta sobre todo a niños y adolescentes.

El naranja representa una síntesis del rojo, que simboliza la calidez, el amor y el compromiso; y del amarillo, que expresa el intelecto. Por eso, este color significa el afecto, el compromiso, el conocimiento y la comunicación para trabajar en beneficio de los niños que padecen TDAH.

El TDAH es un trastorno de neurodesarrollo que en Niños y Adolescente se caracteriza por niveles de distracción moderados a graves, breves periodos de atención, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas impulsivas.

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