El diagnóstico es alarmante: en Argentina los niños y adolescentes comen peor que los adultos y 4 de cada 10 están excedidos de peso. El dato se desprende de la segunda Encuesta de Nutrición y Salud (ENNyS 2), un relevamiento realizado por la Secretaría de Gobierno de Salud sobre las conductas alimentarias de la población, que abarcó a 22 mil personas de todo el país y de diferentes edades.

Los datos presentados muestran que el 20,7% de los NNyA de 5 a 17 años tienen sobrepeso y el 20,4% obesidad, lo que totaliza un 41,1% por encima de su peso saludable, casi el triple del porcentaje esperado para la edad (15,9%).

En 2005, la prevalencia rondaba el 31%, según la ENNyS 1. No obstante, desde la Secretaría de Salud aclaran que los datos no son comparables porque la metodología utilizada en esta oportunidad fue diferente.

Otro dato que preocupa a los especialistas se enfoca en los chicos de 0 a 5 años. El exceso de peso alcanza al 13,6% de esa población, una cifra muy elevada si se considera que el porcentaje esperado para esa franja etaria es de 2,3%.

La población adulta también está excedida de peso, y mucho: un 34% tiene sobrepeso, y el mismo porcentaje padece obesidad. Los datos, de acuerdo con el informe, están en concordancia con lo observado en la 4a Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, en la que la prevalencia de exceso de peso fue del 66,1%.

Los números muestran que en relación con otros estudios previos, la baja talla y el bajo peso se mantienen en valores relativamente estables y se relacionan de manera inversa al nivel socioeconómico, no así el sobrepeso y la obesidad, que fueron similares.

En cuanto a la lactancia materna, el 96,9% la inició al momento de nacer, pero la proporción en menores de 6 meses sigue siendo baja, con un 43,7%. El principal motivo de abandono es que la madre refiere haberse quedado sin leche.

La encuesta también confirmó la influencia de la publicidad en el comportamiento de compra de los adultos: uno de cada cinco padres aseguró que compró un alimento o bebida en la última semana porque su hijo de entre 2 a 12 años lo vio en alguna publicidad.

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