De la mano de un buen juego colectivo y goleo repartido, Regatas inició el juego mostrando sus credenciales y, estableció un parcial de 16 a 5 ante un Quimsa que le costó entrar en ritmo. A pesar de que poco a poco los santiagueños se acomodaron, el conjunto de Gabriel Piccato mantuvo el dominio y cerró el primer cuarto adelante por 29 a 18.

En el segundo parcial se mantuvo la tónica del juego. Con David Li en la ejecución y Aguirre en la conducción, los de Corrientes sostuvieron la ventaja, ante un conjunto de Sebastián González que no encontraba efectividad de tres puntos y le costaba convertir (34% de cancha y 15% en triples). Así y todo, la diferencia era de un dígito a favor de Regatas al llegar al entretiempo, 47 a 38.

La segunda mitad comenzó con mucha intensidad por ambos lados. En esa vorágine, el conjunto correntino sacó réditos de los errores en el manejo de Quimsa. Sin embargo, los santiagueños encontraron triples en Luciano González y limaron la distancia hasta ponerse por la mínima abajo, 53-52. A partir de allí se hizo un duelo de ida y vuelta constante, con aciertos y errores de ambos lados y una distancia corta, siempre a favor de Regatas. Pero sobre el cierre, los de Piccato retomaron su fortaleza defensiva, corrieron el campo con David Li y Arengo y cerraron el tercer capítulo con ventaja de 67 a 57.

En los diez minutos finales, el fantasma mantuvo la diferencia con apariciones de David Li, Arengo y Hogan. Pero Quimsa no se rindió, se despertó en defensa y apostó a Eric Anderson en el poste bajo y a la intensidad de Franco Baralle para acortar la diferencia. La irregularidad de Regatas apareció en los dos minutos finales, donde no pudo anotar, y los santiagueños aprovecharon, estamparon un parcial de 8-0 e igualaron el tanteador en 88 con un triple de Mauro Cosolito.

En la última acción de Regatas, Nicolás Aguirre sostuvo demasiado tiempo la bola en la mano y no llegaron a lanzar, por lo que Quimsa tuvo la última acción. En ella, el equipo de Sebastián González apostó nuevamente con Anderson en la pintura, quien la trabajó, tiró un gancho que pegó varias veces en el aro y terminó entrando, por lo que el partido terminó a su favor por 90 a 88, ya que el intento final de Quinteros no fue efectivo.

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