El Gobierno decidió ofrecer una recompensa de 2 millones de pesos para quien aporte información que ayude a encontrar a Guadalupe Belén Lucero, la niña de cinco años que es intensamente buscada desde el lunes pasado en la provincia San Luis, donde desapareció mientras jugaba con sus primos en la calle. El incentivo económico fue anunciado en la Resolución 289/2021, publicada este viernes en el Boletín Oficial.

Con la firma de la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, se autorizó esta suma de dinero “destinada para aquellas personas que brinden datos útiles que permitan dar con el paradero” de la menor.

Quien quiera dar detalles sobre su posible ubicación puede “comunicarse telefónicamente con el Programa Nacional de Coordinación para la Búsqueda de Personas Ordenada por la Justicia”, al número telefónico de acceso rápido 134.

Según se precisó, el pago de la recompensa será realizado en el Ministerio de Seguridad “o en el lugar que designe la representante” de esta cartera, una vez que se analice “el mérito de la información brindada preservando la identidad del aportante”.

En tanto, a las fuerzas federales se les ordenó encargarse de “la difusión y publicación en todas sus formas” del afiche con la mencionada recompensa ofrecida.

La pequeña de cinco años fue vista por última vez mientras jugaba con sus primos en la calle, a metros de la casa de su tía en un barrio al sur de la capital provincial. Desde ese momento, fueron realizados más de 130 allanamientos, rastrillajes en zonas aledañas y no tan cercanas de la ciudad, y se tomó declaración a sus familiares y conocidos.

Todo comenzó el lunes pasado, cuando cerca de las 17:30 Guadalupe se dirigió al domicilio número 5 de la manzana “H” del barrio 544 Viviendas, para celebrar el cumpleaños de su tía, que reside allí. Por la tarde, la pequeña y sus primos salieron a jugar a la calle.

“Cerca de las 19 terminaron de tomar la chocolatada y salieron a jugar. Eran todos sobrinos míos: tres varoncitos, Guadalupe, y la más chiquita, Emma, de tres años. En un momento salió Luana, otra de las tías de Guadalupe, para ponerles la campera a los chicos. Hasta ahí, estaba todo bien. Pero cinco minutos después Emma golpea la puerta y nos dice: ‘Guada no está’”, contó a C5N Georgina, uno de sus familiares.

La abuela de la pequeña, Silvia, señaló en este caso a TN que los niños estaban jugando a “las escondidas” en la calle: “Guadalupe se esconde y Emma, con sus tres años, se pone a contar. Se enoja porque no la encuentra y entra a la casa y dice: ‘Guada no está’. Yo salgo afuera, grito su nombre y no me responde. Vuelvo a entrar y les digo a los demás ‘Guadalupe no está’ y ahí salimos todos a buscarla”.
Georgina contó a Infobae que dos testigos brindaron un dato a la Policía que podría ser clave para la investigación. Según su relato, el lunes por la noche, cerca del horario en el que desapareció Guadalupe y a pocas cuadras del lugar del hecho, vieron caminando a una niña cuyas características físicas coincidirían con las de la pequeña desaparecida, junto a una mujer. Esta información coincide con el aporte de la pequeña Emma, que dijo que su prima se fue acompañada por una adulta.

A medida que pasan las horas, el juez penal N° 2 de San Luis que interviene en la causa, Ariel Parrillis, considera con mayor seriedad una hipótesis: un posible ajuste de cuentas vinculado al narcomenudeo.

“Los investigadores nos dicen que los miembros de la familia dieron una gran colaboración: han comparecido en tiempo y forma. Están colaborando en la ampliación de la declaración que se les tomó en un primer momento”, afirmó el jefe de Relaciones Policiales de San Luis, Lucas Chacón.

En los considerandos de la Resolución de este viernes, el Gobierno precisó que “las características físicas de la menor son de contextura física grande para su edad, de 1,10 metros de altura aproximadamente, cabello negro lacio, largo hasta los hombros, tez morocha, ojos de color marrones oscuros”.

Asimismo, se detalló que “en su mejilla izquierda tiene un lunar, y un diente frontal superior quebrado”, y que al momento de desaparecer “vestía campera de abrigo de tela tipo gabardina, de color negra con corderito interno de color rosado, y capucha con pelos de color blanco, pantalón de calza rosado con dibujos estampados, botas tipo borcegos de color negras, buzo de algodón frisado con la palabra ‘LOVE’ en el pecho de varios colores, debajo del buzo llevaba un buzo de lana de color blanco con pompones de colores, y polera de algodón de color rosado”.

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