El pasado sábado se realizó un llamado al 911 indicando que se encontraban dos personas heridas en el Martindale Country Club de Pilar. Al llegar al lugar, la policía constató que Silvia Saravia (63) estaba muerta, mientras que su esposo Jorge Neuss (77) estaba gravemente herido.

En las últimas horas, los médicos forenses confirmaron que Jorge Neuss asesinó a su esposa de un único disparo en la cabeza luego de un forcejeo que dejó signos de defensa en la mujer y un roce de bala en una mano del propio femicida. Así lo informaron fuentes de la investigación.

Las autopsias fueron realizadas esta madrugada en la morgue que funciona en el Hospital de San Fernando. De acuerdo a lo que los peritos adelantaron ante la fiscal de la causa, María José Basiglio, todo indica que se trató de un femicidio seguido de suicidio.

“Está prácticamente descartada la hipótesis de un pacto suicida“, aseguró una fuente judicial a Télam y agregó: “Las autopsias y lo que se vio en la escena nos hacen pensar en que Neuss sorprendió a su mujer cuando ella fue al baño, luchó, la dominó tomándola del cabello, la asesinó y luego se disparó en la cabeza”.

En el caso de Silvia Saravia, los médicos indicaron que el disparo ingresó por la región posterior lateral derecha del cráneo (por detrás y arriba de la oreja), salió por detrás de la oreja izquierda, volvió a ingresar al cuerpo por el hombro izquierdo y el proyectil quedó alojado en el brazo.

“Tenía algunos hematomas y signos de defensa en las manos y los antebrazos”, agregó uno de los investigadores que detalló que la hora de muerte de la mujer se estimó entre las 11.30 y las 12 de ayer. Mientras que la hora de muerte de Jorge Neuss fue a las 14.20 en el Hospital Austral de Pilar.

Los peritos confirmaron que se el empresario se pegó el tiro en el vestidor-antesala del baño en suite, mirando hacia su mujer ya asesinada. El disparo ingresó por la sien derecha, su trayectoria fue de derecha a izquierda y con una inclinación de abajo hacia arriba; salió por el lado opuesto del cráneo y se incrustó en el lateral izquierdo del techo.

En la autopsia los médicos forenses también detectaron que al dispararle a su esposa, el empresario se autolesionó con ese mismo disparo en su mano izquierda, en la región del dedo pulgar, lo que hace presumir que la tenía tomada del cabello cuando forcejeaba, le apoyó el arma y gatilló.

En una declaración testimonial, las dos empeladas domésticas que se encontraban en el domicilio coincidieron en que al escuchar los disparos subieron a la planta alta y advirtieron que la puerta de la suite matrimonial estaba trabada. Entonces, llamaron al hijo de la pareja quien forzó la puerta de la habitación.

Comparte esta noticia