Vélez recibió a la Liga de Quito en el José Amalfitani con la obligación de ganar para continuar con posibilidades de acceder a los octavos de final de la Copa Libertadores. El partido válido por la cuarta fecha del Grupo G de la competición internacional comenzó de la mejor manera para el Fortín, dado que un prematuro penal le dio la chance al conjunto argentino de encaminar la victoria. Sin embargo, Thiago Almada desperdició la pena máxima con su remate en el poste y cargó de tensión al espectáculo porteño.

La propuesta fue clara en ambos equipos: los de Mauricio Pellegrino apostaron por una presión constante para capitalizar las proyecciones de Bouzat, la potencia de Lucero y la creatividad de Lucas Janson; mientras que los ecuatorianos optaron por aguardar en la zona de Gabbarini para salir de contra con la velocidad de Luis Amarilla y Adolfo Muñoz.

Antes de llegar al descanso el dueño de casa gestó la ocasión más clara para ponerse en ventaja. El 1-2 propuesto por Bouzar Tomás Guidara derivó en un centro hacia la cabeza de Lucero que hizo lucir al ex arquero de Independiente. La notable reacción de Gabbarini fue la única razón por la que el marcador se mantuvo en blanco.

La revancha de Thiago Almada se dio en la última escena de la etapa inicial. El joven que había sentido el ahogo de su grito desde los doce pasos festejó con euforia cuando infló la red y selló el 1 a 0 para mantener las esperanzas velezanas. El Fortín se imponía con autoridad frente a un rival que sólo atinó a defender la igualdad.

En el complemento Vélez confirmó su superioridad cuando había perdido el dominio absoluto del duelo. El ingreso de Ricardo Centurión fue determinante para liquidar el pleito, dado que el ex Racing Boca sacó a bailar a su marca por el sector derecho y asistió a Janson con un centro venenoso que tuvo destino de gol. Con el 2 a 0 a favor, La Pandilla alimentaba sus esperanzas en el torneo más codiciado de América.

Sin embargo, cuando parecía que estaba todo terminado en la noche de Buenos Aires, el uruguayo Matías Zunino se encontró con una pelota en el área local y fusiló a Lucas Hoyos con un violento disparo que ingresó entre las piernas del arquero. Faltaban 12 minutos más el descuento Vélez comenzó a administrar el ritmo del partido para evitar poner en peligro el triunfo. Una estrategia que atentaba contra el vértigo que proponía la Liga de Quito.

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