26 de marzo, 2026
Actualidad

Un proyecto del ITA busca enfriar y calefaccionar viviendas aprovechando la temperatura del suelo, con menor consumo eléctrico y mayor eficiencia.

En una provincia donde el calor extremo obliga a un uso intensivo del aire acondicionado, la Universidad Nacional de Santiago del Estero avanza en una alternativa que podría cambiar la forma de climatizar viviendas y oficinas.

El proyecto es impulsado por el Instituto de Tecnologías Aplicadas (ITA), dependiente de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnologías, y se centra en la implementación de un sistema de climatización geotérmica. La iniciativa, que surgió a partir de una convocatoria de extensión universitaria, propone aprovechar la temperatura constante de la tierra para acondicionar ambientes de manera más eficiente.

El director del ITA, el ingeniero Antonio Pappalardo, explicó que el objetivo principal es desarrollar un sistema accesible que permita mejorar la calidad de vida de la comunidad, especialmente durante los meses de altas temperaturas, cuando el uso de equipos de refrigeración se vuelve indispensable.

La tecnología en estudio es conocida como “pozo canadiense”, un método ya utilizado en distintas partes del mundo. El sistema consiste en enterrar ductos, en este caso, caños de PVC, a una profundidad aproximada de 1,60 a 2 metros. Por esas tuberías circula aire del exterior que, al atravesar el subsuelo, reduce su temperatura antes de ingresar a los espacios interiores.

Según detalló Pappalardo, el prototipo desarrollado en la universidad permitió registrar una disminución de hasta 10 grados centígrados respecto a la temperatura ambiente exterior. Este enfriamiento previo no solo mejora las condiciones internas, sino que también reduce la exigencia de los equipos de aire acondicionado, con el consecuente ahorro energético.

Además, el sistema ofrece una ventaja adicional: la renovación constante del aire. A diferencia de los equipos tradicionales que recirculan el aire interior, este mecanismo permite el ingreso de aire nuevo, lo que contribuye a mejorar la calidad ambiental en oficinas y viviendas.

El proyecto, en el que participan docentes, nodocentes y estudiantes, lleva aproximadamente dos años de desarrollo. Actualmente, el prototipo se encuentra instalado en el Parque Industrial, en el exterior del pabellón de Electromecánica, donde se continúan realizando mediciones para determinar el rendimiento óptimo según la profundidad y las condiciones del suelo.

Desde la universidad destacan que se trata de una propuesta económica y relativamente sencilla de implementar, con potencial para ser replicada en la región. En un contexto de altas temperaturas y creciente demanda energética, iniciativas como esta buscan no solo innovar desde lo tecnológico, sino también dar respuesta a necesidades concretas de la sociedad.

 

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