04 de junio, 2026
Salud

En el marco del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, se realizó en Plaza San Martín el 3° Encuentro de Acción por la Salud de las Mujeres. La jornada reunió a organismos públicos, organizaciones sociales y espacios comunitarios para visibilizar problemáticas vinculadas a la salud sexual, la salud mental, la violencia y el acceso desigual a derechos.

Todos los 28 de mayo se conmemora a nivel mundial el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, con el objetivo de reafirmar el derecho a la salud de las mujeres como un derecho humano que debe garantizarse sin restricciones.

En ese marco, se realizó el 3° Encuentro de Acción por la Salud de las Mujeres, con la participación de las ministras de Justicia y Derechos Humanos, Matilde OMill, y de Salud, Natividad Nassif. También asistieron la directora general de Abordaje Integral de las Adicciones, Claudia Tarchini, y la directora de Género, Lourdes Núñez, acompañadas por referentes de organizaciones y movimientos sociales.

El encuentro tuvo lugar en la Plaza San Martín de la ciudad Capital, donde se instalaron diferentes stands informativos, actividades lúdicas, una radio abierta y una feria de emprendedoras. La jornada se consolidó como un espacio de diálogo y compromiso colectivo en defensa de los derechos y la salud integral de las mujeres y diversidades.

Actualmente, la salud pública se encuentra atravesada por el ajuste y la desigualdad en el acceso. En esta ocasión, uno de los propósitos centrales fue visibilizar a la menstruación como un factor de desigualdad y sensibilizar sobre la gestión menstrual.

Tal como expresó Milagros Acosta, coordinadora de la Red de Jóvenes Federal de la organización Católicas por el Derecho a Decidir, en diálogo con LA COLUMNA: “Lo importante de que se celebre esta fecha es que haya un espacio de visibilización. La salud de las mujeres hoy está atravesada por un montón de recortes de presupuesto y nos parece importante poder decir que la salud de las mujeres es un derecho y no un privilegio”.

Acosta también advirtió sobre el impacto de los recortes en las políticas de salud sexual y reproductiva. “Los recortes nos quitan los métodos anticonceptivos, los preservativos. No hay fondos supuestamente y es como si esa temática no importara, cuando en realidad es fundamental para la prevención de enfermedades y también para poder elegir nuestro proyecto de vida”, sostuvo.

Frente a este contexto, los distintos stands brindaron información sobre salud sexual y reproductiva, derechos, salud mental y hábitos saludables, promoviendo una mirada integral del cuidado.

Uno de los espacios presentes fue el consultorio de Adolescencias y Juventudes del CAPS Dr. Armando Archetti, dedicado al acompañamiento de adolescentes y jóvenes mediante asesorías sobre métodos anticonceptivos, acompañamiento en embarazos no deseados, situaciones de violencia y salud sexual integral.

En esta edición, el consultorio presentó su kit de emergencia menstrual. Estefanía Carabajal, integrante del espacio, comentó a LA COLUMNA:Creamos un kit de emergencia menstrual justamente porque hoy menstruar parece ser un privilegio. Nosotros lo tomamos como una política de acompañamiento”.

El kit está compuesto por una toallita sanitaria, una copa menstrual, servilletas, té de manzanilla para los dolores, chocolates y preservativos, haciendo énfasis también en los cuidados y la salud sexual durante la menstruación.

Nosotros no hablamos desde el tabú, sino que acompañamos toda la sexualidad. Si bien hacemos más énfasis en las mujeres porque muchas veces son las más vulneradas, también acompañamos a los varones con sus masculinidades y con el cuidado de su salud sexual”, explicó Carabajal.

Desde el CAPS remarcaron que el uso adecuado de métodos anticonceptivos resulta fundamental no solo para prevenir enfermedades de transmisión sexual, sino también para garantizar la planificación de vida de las personas gestantes. Además de la prevención de embarazos no deseados, el espacio trabaja desde una perspectiva de acompañamiento, sin culpabilización ni prejuicios.

Finalmente, Carabajal agregó: “Hay que hacer mucho énfasis en acompañar la menstruación y a las adolescencias. Muchas veces los padres no se sienten preparados para hablar de estos temas con sus hijos e hijas. Nosotros estamos para acompañar tanto a las familias como a los jóvenes”.

La salud como bienestar integral

Además del acceso al sistema sanitario, el encuentro puso el foco en una concepción más amplia de la salud, entendida como un bienestar físico, mental, emocional y social. En ese marco, distintos organismos provinciales brindaron información, asesoramiento y espacios de escucha vinculados a la prevención de violencias, la salud mental, los derechos y el acompañamiento integral.

La ministra de Justicia y Derechos Humanos, Matilde O’Mill, destacó durante la radio abierta la necesidad de pensar la salud desde una dimensión colectiva. “La salud no es solamente una construcción individual, es comunitaria, es social”, expresó, y remarcó la importancia de generar espacios de encuentro para reflexionar sobre las condiciones que afectan el bienestar de las mujeres.

Por su parte, la ministra de Salud, Natividad Nassif, sostuvo que el cuidado de la salud implica también el ejercicio de derechos y la posibilidad de que las mujeres puedan decidir sobre su propio bienestar. “Empoderarse significa tener poder para definir cuál es su propio bienestar, un bienestar físico, psíquico y emocional”, afirmó.

En la misma línea, la Secretaría de Trabajo participó de la jornada a través del equipo de Punto Focal y Trata de Explotación Laboral y Sexual, que brindó asesoramiento y tareas de prevención frente a situaciones de violencia, explotación y vulneración de derechos.

Desde el stand se trabajó especialmente en la concientización sobre la trata de personas y la explotación laboral y sexual, entendiendo que muchas veces estas situaciones permanecen invisibilizadas por el miedo, la dependencia económica o la vulnerabilidad emocional de quienes las atraviesan.

Josefina Fernández, licenciada en Psicología e integrante del equipo, explicó que el abordaje requiere un trabajo interdisciplinario junto a organismos judiciales, áreas de género y equipos de salud. “Muchas veces la denuncia llega a través de un familiar, una amiga o alguien del entorno laboral. Por eso es importante estar atentos a las señales y poder acompañar”, señaló en diálogo con LA COLUMNA.

Además, destacó que la prevención y la escucha cumplen un rol fundamental para detectar situaciones de violencia o explotación. “La empatía, la escucha y la percepción pueden ayudarnos a detectar señales y acompañar”, expresó.

En ese sentido, remarcó que la salud integral también implica poder vivir en libertad, en entornos seguros y con contención emocional. “A veces tan solo preguntar cómo se siente una persona o cómo está atravesando un momento de su vida puede abrir la posibilidad de pedir ayuda”, agregó.

Fernández también subrayó la importancia de entender la salud más allá de lo físico. “La salud es una inversión, es urgente atenderla”, afirmó.

Así, la jornada buscó reforzar la idea de que una vida saludable también implica vivir libres de violencia, con acceso a derechos, contención emocional y redes de acompañamiento comunitario.

 

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