04 de septiembre, 2026
Espectáculos

Del 6 al 12 de octubre la ciudad volverá a convertirse en escenario de una de las mayores celebraciones folklóricas del continente. La vigésima edición del Festival Internacional de Folklore Ashpa Súmaj reunirá a más de 6.000 bailarines, unos 200 ballets, representantes de las 23 provincias argentinas y delegaciones de 25 países de los seis continentes.

Hay ciudades que reciben visitantes. Y hay ciudades que, durante algunos días, parecen convertirse ellas mismas en una enorme puerta de entrada. En octubre, Las Termas de Río Hondo volverá a ocupar ese lugar.

Cuando las primeras delegaciones comiencen a llegar, las valijas no traerán solamente ropa. Llegarán vestidos bordados, sombreros, pañuelos, instrumentos, historias familiares y coreografías ensayadas durante meses. Detrás de cada bailarín habrá una comunidad, una región, una tradición y una manera particular de contar quiénes son a través del movimiento.

Ese paisaje cultural comenzará a desplegarse desde el martes 6 hasta el lunes 12 de octubre, cuando se concrete el 20° Festival Internacional de Folklore Ashpa Súmaj (FIFAS 2026), que este año tendrá además la sexta edición de la Fiesta Nacional de las Colectividades.

Las cifras permiten dimensionar el fenómeno: más de 6.000 bailarines, cerca de 200 grupos, 25 países, las 23 provincias argentinas y representantes de seis continentes. La organización ya confirmó delegaciones de distintos puntos de América, Europa, Asia, África, Oceanía y la Antártida Argentina. 

No es solamente un festival de danza. En Las Termas, durante una semana, el folklore será también una forma de encuentro.

Un mapa del mundo que bailará en Santiago del Estero

La dimensión internacional del FIFAS 2026 se observa en la procedencia de sus participantes.

La lista difundida por la organización incluye delegaciones de Filipinas, Indonesia, Senegal, Polonia y República Checa, además de representantes de Canadá, Estados Unidos, México, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Brasil, Venezuela, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

A esa presencia se sumará una delegación vinculada con la Base Marambio, en la Antártida Argentina, un detalle que completa el particular mapa de seis continentes que propone esta edición. 

También estarán las provincias argentinas, que llegarán con sus propias identidades, músicas, vestuarios y formas de interpretar la danza.

Así, una chacarera santiagueña podrá convivir en pocos metros con una expresión folklórica de Europa del Este; una delegación latinoamericana podrá compartir escenario con artistas asiáticos, mientras las calles termenses se llenan de colores que, por unos días, harán que las fronteras parezcan mucho más pequeñas.

Ese es uno de los sentidos que la organización le asigna al encuentro: convertir a la danza en un lenguaje capaz de unir culturas.

El propio festival se presenta bajo la consigna “El espacio que el bailarín se merece”, una definición que resume la intención de construir un encuentro donde el protagonista sea el artista y donde cada delegación tenga la posibilidad de mostrar su identidad. FFIFAS

Tres escenarios y una ciudad convertida en escenario

La programación tendrá una característica que permite entender la magnitud logística del evento: habrá tres escenarios paralelos y simultáneos.

Allí los grupos podrán presentar sus coreografías y desplegar meses de preparación. La escenografía, el vestuario, la música, la coordinación de los cuerpos y cada detalle de la puesta en escena tendrán su momento frente al público.

Pero el festival no quedará encerrado en un escenario.

Las calles de Las Termas tendrán un papel central. Uno de los momentos más esperados será el tradicional desfile multitudinario, en el que los participantes recorrerán la ciudad con sus trajes típicos.

Será, probablemente, una de esas escenas difíciles de explicar con una sola fotografía: miles de personas caminando, músicos, bailarines, banderas y vestuarios de distintas partes del mundo atravesando una ciudad acostumbrada a recibir turistas, pero que durante esos días se transformará en una suerte de capital internacional de la danza.

El desfile desembocará en otra de las celebraciones tradicionales del encuentro: la Fiesta de la Telesita, una expresión profundamente ligada al imaginario cultural santiagueño.

También habrá Fiesta de Bienvenida, reuniones de profesores, talleres de capacitación, patio folklórico, gastronómico y artesanal, además de actividades destinadas al intercambio entre maestros, directores y bailarines.

La programación difundida para esta edición contempla decenas de instancias de capacitación y encuentro entre profesionales de la danza. 

 

Mucho más que bailar

La historia del Ashpa Súmaj ayuda a comprender por qué el FIFAS llegó hasta esta escala.

El festival nació como una iniciativa vinculada a la compañía de danzas Ashpa Súmaj y fue creciendo edición tras edición. De acuerdo con la información institucional del encuentro, sus orígenes se remontan a 1994 y la propuesta fue consolidándose como un espacio dedicado al intercambio cultural y a la preservación de las expresiones folklóricas. 

Lo que comenzó con una convocatoria mucho más pequeña hoy se transformó en un acontecimiento internacional.

La propia organización destaca que en sus primeras experiencias participaron apenas dos países, cinco provincias y unos 500 bailarines. Tres décadas después, el escenario es completamente diferente: el festival proyecta una convocatoria que multiplica aquella cifra y reúne delegaciones de todo el mundo. 

Ese crecimiento también tiene un impacto directo sobre la ciudad.

Porque detrás de cada bailarín hay alojamiento, gastronomía, transporte, comercio, actividades turísticas y consumo de productos locales. Las Termas de Río Hondo tiene una economía fuertemente vinculada al turismo y durante todo el año sostiene una agenda que combina eventos culturales, deportivos y recreativos. 

La llegada de miles de personas durante una semana vuelve entonces al FIFAS también una oportunidad para mostrar el destino.

El visitante que llega por el folklore puede encontrarse con las aguas termales, el lago, el Dique Frontal, el Museo del Automóvil, los espacios culturales y la gastronomía santiagueña. La ciudad, reconocida nacionalmente por su oferta termal, suma así otro atractivo: la posibilidad de vivir una experiencia cultural de escala internacional. 

Una edición que ya tiene respaldo institucional

La importancia que alcanzó el encuentro también comenzó a reflejarse en el ámbito político e institucional.

En agosto de 2026 ingresó a la Cámara de Diputados de la Nación un proyecto de resolución para declarar de interés de la Cámara el FIFAS 2026, 20° Festival Internacional de Folklore Ashpa Súmaj y 6ª Fiesta Nacional de las Colectividades, presentado bajo el expediente 3937-D-2026. La iniciativa fue girada a la Comisión de Cultura. 

El dato adquiere relevancia porque muestra que el festival dejó de ser solamente una celebración del calendario cultural termense para transformarse en un acontecimiento con proyección nacional.

La ciudad también incluyó el FIFAS dentro de su agenda turística 2026, en un calendario que busca sostener la actividad durante todo el año y reforzar el posicionamiento de Las Termas como destino de eventos. 

 

La música pondrá el broche final

Después de jornadas atravesadas por la danza, los encuentros y los espectáculos, el festival tendrá un cierre musical con figuras de la escena folklórica argentina.

Entre los artistas anunciados aparecen Christian Herrera, Horacio Banegas, Leandro Lovato, Los Umbides y Claudio Acosta, además de otros nombres que completarán la propuesta artística. 

Será el momento en que los bailarines dejarán por unas horas el vestuario de competencia o exhibición y el público podrá disfrutar de una noche pensada para cerrar una semana de intercambio cultural.

En ese punto aparecerá otra postal posible del FIFAS: un escenario, miles de personas y una música que vuelve a poner a Santiago del Estero en el centro de la escena.

 

La danza como puente

La organización viene trabajando desde hace meses para recibir a las delegaciones. La propia compañía Ashpa Súmaj mantiene una intensa actividad durante el año y en junio realizó su tradicional Gran Peña Anual, que reunió a más de mil personas y permitió mostrar el trabajo de sus distintos grupos y de sus más de 200 alumnos. 

Ahora, el desafío es mucho mayor. Serán siete días en los que la ciudad deberá recibir a miles de visitantes y coordinar una programación que se extiende por distintos escenarios y espacios. Una maquinaria cultural que tendrá detrás a bailarines, profesores, músicos, organizadores, técnicos, trabajadores turísticos, comerciantes y vecinos.

El FIFAS 2026 llegará, además, en una fecha estratégica: el lunes 12 de octubre coincide con el feriado nacional por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, una condición que la organización tuvo en cuenta desde la planificación de esta edición. 

 

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