Este mes de septiembre no es uno más. La aldea global continúa girando abruptamente, atravesada por cambios que modifican constantemente el escenario internacional.
En Europa, Rusia y Ucrania continúan en una guerra indefinida. En Medio Oriente, Estados Unidos e Irán retoman las hostilidades por el estrecho de Ormuz, el paso comercial vital para muchos países del mundo.
En las costas de Asia, Taiwán se refuerza diariamente por miedo a una invasión china. La temida Corea del Norte no detiene su crecimiento nuclear y realiza pruebas militares intimidantes en las cercanías del mar de Japón.
Sin una lógica coherente, las naciones del mundo van modificando sus posturas y rompiendo alianzas históricas. Y esto es porque los líderes gobernantes de las potencias son hombres, y el hombre, de por sí, es un ser irracional en muchos aspectos.
Mientras las grandes potencias modifican alianzas y posiciones, el sur del continente americano tampoco queda al margen de ese reordenamiento. Argentina e Inglaterra endurecen sus posturas por Malvinas, un tema que pone el dedo en la llaga y genera un caldo de cultivo que pone en jaque a un gobierno británico desgastado. Además, la débil gestión del primer ministro Andy Burnham es criticada por la oposición.
En este contexto, con el apoyo de la mayoría de países en la ONU, Argentina ve la oportunidad de reforzar su posición histórica y lograr poner a las Islas como tema de agenda primordial en el escenario global.
A su vez, Estados Unidos nuevamente analiza su postura sobre las Islas, lo que se puede interpretar como un pase de factura para el gobierno británico, su histórico aliado, debido a que este ha decidido no acompañarlo en las intervenciones bélicas en los conflictos con el país de Irán y el de Israel/Palestina.

El presidente Trump reconoció estar dispuesto a venderle 20 helicópteros Halcones Negros y más de 235 tanques a Javier Milei, solo por el hecho de compartir el mismo pensamiento ideológico y una amistad tanto política como comercial.
A la espera de los restantes 10 aviones F16, el país aumenta progresivamente sus capacidades militares y obliga a Gran Bretaña a reforzar las costas de las Islas Malvinas, por temor de una invasión argentina.
Se viven vientos de cambios geopolíticos inquietantes, y nuestro país no está exento de un posible conflicto no deseado.
Emilio Javier Sialle es analista de comercio internacional y director de Sialle y asociados.