15 de enero, 2026
Mujer

Algunas de las escenas más divertidas del cine nos han llegado de la mano de hombres que calzaban zapatos de tacón. La dificultad para caminar subidos a ellos nos da una leve idea de lo antinatural que resulta para nuestro cuerpo la postura a la que nos obligan.

Pero, ¡son tan, tan, pero tan divinos! Que aprendemos no sólo a caminar sobre ellos sino a hacerlo airosamente, con paso firme y a llevarlos durante horas como auténticas campeonas, hasta podemos correr con ellos los cien metros lisos sin que se nos caiga la pestaña postiza.

Pero, ¿sabemos hasta qué punto zapatos de tacón alto perjudican nuestra salud?

Los cirujanos ortopédicos de todo el mundo llevan años avisando de que los zapatos de tacos altos no sólo deforman irreversiblemente, a medio o largo plazo, nuestros pies sino que producen efectos devastadores en las articulaciones de rodillas y caderas. No hay miedo a equivocarse porque las patologías son únicas; es decir, desencadenadas exclusivamente por el uso continuado de zapatos de tacos.

Es cierto que el aspecto estético de una mujer con tacos está culturalmente asociado a la feminidad y que las piernas y la figura se ven más estilizadas y hermosas. Cada centímetro más aumenta al doble la presión sobre la almohadilla del pie. Y no sabemos si compensa. La altura recomendada por los médicos son 3 cm, pero ¿quién puede verse sexy con un tacón de 3 cm?

Un aviso: los síntomas como el dolor aparecen, normalmente, cuando la lesión es severa. Así que cuida tus pies desde este mismo momento.

 

TRASLADO DEL PESO

Los zapatos con tacón alto forman parte del día a día de muchas mujeres, sin embargo, es poco conocido cómo el hecho de elevar la altura del talón del pie provoca cambios drásticos en toda la estructura corporal, predisponiendo a quien los usa a alteraciones músculo esqueléticas y dolores articulares.

Al usar tacones, se traslada el peso del cuerpo hacia la parte delantera del pie, donde se descarga cierto porcentaje de peso, según se incremente la altura del tacón.  En condiciones normales (sin calzado) la parte delantera del pie (metatarso) soporta el 43% del peso corporal con cada paso, mientras que la parte trasera del pie soporta el 57% del peso corporal restante.

-Con un tacón de 4 centímetros de alto la parte trasera soporta el 43% del peso mientras que la delantera soporta el 57% del peso corporal.

-El tacón de 6 centímetros distribuye en un 75% para la porción delantera del pie quedando sólo 25% para la zona del talón,

-Si el tacón del zapato es de 10 centímetros o más, casi la totalidad del peso recae en la delantera del pie.

ALTERACIONES

Las principales alteraciones por el uso de tacones altos se ven reflejadas en:

-Columna: afecta la postura, ya que los tacones empujan hacia adelante el centro de gravedad del cuerpo provocando mala alineación de las caderas y la columna.

 

-Rodillas: La postura alterada al caminar con tacones altos provoca excesiva presión dentro de la rodilla, un lugar habitual donde aparece osteoartritis a largo plazo.

 

-Pantorrilla: Los músculos de la pantorrilla sufren dos efectos, por un lado se mantienen tensos y en contracción constante para soportar la posición en punta del pie y por otro lado provoca perdida de la elasticidad de las fibras musculares, lo que provoca la presencia de contractura y dolor de las pantorrillas.

 

-Pie: La presión del ejercida en la parte delantera del pie ocasiona dolor en los huesos delanteros (metatarsalgias) lo que conlleva a callosidades. Además, esa misma presión provoca la compresión de los tejidos por donde pasan los nervios del pie, provocando inflamación con presencia de dolor intenso.

 

ENFERMEDADES ASOCIADAS

Estas son algunas de las enfermedades por usar zapatos con tacos altos.

 

  • Juanetes y dedos de martillo (dos tipos de desplazamiento de los huesos) debidos al mal reparto de la presión y el peso.

 

  • Artrosis prematura en la articulación de la rodilla debido al exceso de tensión y la postura incorrecta.

 

  • Sobrecarga lumbar y articular y dolores crónicos de espalda, cuello y cabeza por la compensación de la postura de la espalda para mantener el equilibrio.

 

  • Várices y problemas de circulación porque la presión sobre el tríceps por la postura, impide una buena circulación de retorno.

 

  • Neuroma de Morton, una inflamación de las ramas nerviosas de la planta del pie producida por los zapatos que tienen tacón alto y a la vez base estrecha y punta afilada.

 

  • Inestabilidad crónica de tobillo, una enfermedad que provoca caídas aparatosas y muy perjudiciales en la vejez. 

 

CÓMO EVITAR LOS DAÑOS

Consejos para evitar el daño de los zapatos de tacos altos:

 

-Probar y comprarlos por la tarde-noche, cuando el pie está ya dilatado de todo el día.

-Estirar los músculos de la pantorrilla con regularidad para favorecer la circulación.

-Poner plantillas que soporten todo el pie y redistribuyan el peso.

-Dejar los tacones para la tarde o la noche, durante el día el pie se hincha poco a poco y lo sometes a más estrés.

-Caminar con pasos más cortos que permiten un mayor equilibrio.

-Escápate y masajea la planta del pie con los nudillos cada tres horas. Esta pequeña cura reflexológica les hará mucho bien.

-Cambia de altura de tacón todos los días.

-Si usas plataforma, procura que no sea rígida; es la más perjudicial.

 

La mayor parte de las mujeres operadas por lesiones del pie (el 96% del total de operaciones son de mujeres frente al 4% de hombres) vuelve a usar zapatos de tacos altos. Y tú, ¿crees que volverías a hacerlo?

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