04 de septiembre, 2026
Municipalidad de Añatuya

El intendente de Añatuya, Dr. Julio Ernesto Castro se reunió con autoridades provinciales y representantes de organismos vinculados al servicio de agua y saneamiento y anunció un plan de acción para comenzar a dar respuestas a la emergencia hídrica y sanitaria que atraviesa la ciudad.

Del encuentro participaron concejales de los distintos bloques, integrantes del gabinete municipal, representantes del ERSAC, Aguas de Santiago y de la Secretaría del Agua, entre ellos el gerente de Aguas de Santiago, Ing. Sebastián Paz Zavalía, y el presidente del ERSAC, CPN Juan Domingo Roitman.

Castro calificó la reunión como “bastante productiva” y destacó la predisposición de los funcionarios provinciales para analizar la situación de Añatuya y buscar soluciones en conjunto. También agradeció al gobernador Elías Suárez, y a los senadores Gerardo Zamora y Emilio Neder por acompañar y mostrar preocupación ante una problemática que, según remarcó, afecta a toda la comunidad.

El acuerdo principal es avanzar en la reactivación de obras cloacales, considerada por el municipio como una de las respuestas estructurales necesarias frente a la actual emergencia hídrica y sanitaria. “Necesitamos que la obra de cloacas se reactive porque es una de las soluciones para esta emergencia”, sostuvo el intendente.

Otra problemática tratada fue la existencia de numerosas pérdidas provenientes de la red de agua potable. El municipio elaboró un relevamiento y confeccionó un plano donde fueron identificados los puntos críticos. Ese material será presentado el próximo lunes en la Secretaría de Obras Públicas de la Provincia, con el objetivo de gestionar un proyecto de recambio de cañerías.

El jefe comunal señaló además que se detectaron pérdidas en sectores sensibles de la ciudad, incluyendo establecimientos educativos, clínicas, inmediaciones del cementerio y otros espacios públicos.

Otro de los puntos contemplados es el sistema de desagües pluviales. El intendente destacó los trabajos de limpieza que actualmente se realizan y confirmó que la Universidad Nacional continuará trabajando en un estudio destinado a determinar las obras necesarias para mejorar, ampliar y ensanchar el sistema de escurrimiento de la ciudad.

La intención es avanzar hacia un proyecto integral de adecuación de los desagües pluviales, con respuestas tanto inmediatas como de mediano y largo plazo.

El intendente Julio Castro también se refirió a la responsabilidad de los vecinos y anunció el refuerzo de los controles municipales. Es así que informó que se mantuvieron conversaciones con la Justicia de Faltas local para intensificar las inspecciones sobre pérdidas y derroches de agua, aguas servidas y situaciones que provoquen el vuelco de líquidos hacia la vía pública. También se pondrá especial atención en lavaderos, conexiones internas de viviendas y otras situaciones donde se produzca desperdicio o desvío de agua hacia las calles.

El intendente pidió a los vecinos que revisen sus propias instalaciones domiciliarias, ya que también se detectaron pérdidas internas que terminan generando acumulación de agua en la vía pública.

Estamos confiados en que, con la participación del Gobierno provincial y todas las entidades, y con el trabajo en conjunto de la comunidad de Añatuya, vamos a resolver el problema”, sostuvo.

 

Tareas preventivas en Añatuya

Ante el pronóstico de lluvias para la región, se reforzó los trabajos preventivos en el canal de drenaje madre de Añatuya, donde se realizan tareas de perfilado y desobstrucción para favorecer el escurrimiento del agua.

El subsecretario de Agua, Sergio Zaltz, supervisó las intervenciones y destacó la importancia de mantener en condiciones el sistema de drenaje para reducir el riesgo de anegamientos.

El canal tiene una extensión aproximada de cinco kilómetros y un ancho de entre cinco y seis metros. Las tareas se desarrollan de manera articulada entre organismos provinciales y la Municipalidad de Añatuya.

Según explicó Zaltz, los trabajos preventivos se vienen realizando desde hace cerca de tres meses y buscan anticiparse a posibles situaciones climáticas adversas, teniendo en cuenta las características del terreno y la cercanía de la napa freática en la ciudad.

Las acciones apuntan a mejorar la capacidad de drenaje y reducir el impacto de eventuales lluvias intensas sobre la población y la infraestructura urbana.

 

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