17 de abril, 2026
Actualidad

Las nimiedades de la televisión terminan siendo alimento para fines ulteriores más importantes. En este caso la presencia central de la ya olvidada actriz Andrea del Boca en el programa “Gran Hermano”, revivió una historia que dividió las aguas. Las de los derechos paternos cercenados por falsas denuncias de la actriz contra el padre de su hija.

Hoy se impone el tratamiento de la ley de la senadora Carolina Losada, sobre falsas denuncias, que intentaremos explicar y aclarar en esta nota.

“Mi historia tiene más de 20 años. Toda una telenovela, plagada de mentiras, engaños, mucha ficción y mucha exposición mediática. El único objetivo de la madre fue impedir el vínculo con mi hija”. Esa fue parte de la alocución de Ricardo Biasotti, padre de la hija de la ahora tan mentada Andrea del Boca.

Dicho discurso fue pronunciado por el nombrado, en ocasión de presentarse en el Senado por la ley contra las falsas denuncias impulsada por la senadora Carolina Losada.

El Congreso de Argentina, impulsado por la mencionada senadora, debate actualmente modificar el artículo 245 del Código Penal para endurecer las penas por falsas denuncias. Se busca aumentar la prisión a un plazo de entre 3 y 6 años cuando involucren falsos delitos de violencia de género, abuso sexual o familiar.

Recordemos que el mentado Biasotti, tuvo un particular affaire con Del Boca quien, luego, en una actitud de aparente despecho, habría impedido el vínculo con su hija Anna Chiara (cuyo nombre –Chiara- fue propuesto por el padre) y la madre, se lo sacó, más el apellido, que por derecho le correspondía llevar.

Pero eso no fue todo, el “castigo” a Biasotti fue más duro, hubo denuncias que llegaron hasta las de presunto abuso sexual.

La gravedad de estas denuncias no se compadeció con lo que la justicia merituó como improcedente, dado que todas las acciones iniciadas por Del Boca contra el padre de su hija fueron desestimadas.

Pero tuvo Biasotti la suerte de no tener una pena máxima, como le pasó al médico Pablo Ghisoni.

El fallo fue categórico, Biasotti lo relata: “Se determinó que mi hija no presentaba signos de victimización sexual ni daño psíquico y que el relato formulado en la denuncia y la ratificación y en las pericias era una amalgama de falsos recuerdos implantados y mentiras, lisas y llanas. Sí, mi hija fue víctima de falsos recuerdos implantados por la madre”.

 

ANTECEDENTES

El médico obstetra Pablo Ghisoni estuvo preso por una denuncia de abuso sexual hecha por su hijo Tomás, quien recientemente confesó que era mentira y que su madre lo manipuló para acusar a su padre.

Este hombre sufrió un calvario, orquestado y promovido por la madre de sus hijos y que por la falsa denuncia de abuso sexual estuvo detenido dos años en una institución de salud mental y luego tuvo prisión domiciliaria, todo esto sin condena alguna.

El hombre en cuestión lo definió de este modo: “No solamente no te escuchan, sino que acá se invierte la prueba, sobre todo los varones no somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario. Somos culpables. Yo fui preso sin juicio; estuve dos años y tres meses preso, seis meses con domiciliaria sin una condena. Mis hijos perdieron su vida, su infancia, les llenaron la cabeza”-

FEMINISMO MAL ENTENDIDO

Se dice casi como una letanía que "a la mujer hay que creerle" es una postura central en el feminismo actual que busca combatir la violencia de género, promoviendo escuchar las denuncias de abuso. Si bien busca proteger a las víctimas de la impunidad, genera debate sobre la presunción de inocencia, el debido proceso y la posibilidad de falsas denuncias.

Y mientras no exista el debido proceso de marras, no hay garantías para un hombre (o una mujer) para que tenga su derecho a legítima defensa.

Hacemos la aclaración de “una mujer”, puesto que la ley no es un instrumento legal machista, contrariamente a lo que se cree. Sino que, como su nombre lo indica, se trata de una ley que intenta prevenir las falsas acusaciones en el seno de la justicia y no que cualquier despecho, de un lado o del otro, pueda prosperar injustamente.

Casos testigo, Ricardo Biasotti y Pablo Ghisoni y los hay más y muchos más. De los que expusimos en esta nota.

 

DE QUÉ TRATA LA LEY LOSADA

El proyecto de ley impulsado por la senadora Carolina Losada busca endurecer las penas por falsas denuncias, modificando el Código Penal para elevarlas de los actuales 2 meses-1 año de prisión a un rango de 3 a 6 años cuando involucren falsos testimonios en casos de violencia de género, abuso sexual o menores.

 

CONCLUSIONES

El derecho a defensa es para todo ciudadano, el principio de inocencia debe primar, pero sobre todo, el sentido común.

El engorde que tuvo la postura femenina frente a muchos temas sociales, en los cuales, por cierto, había estado relegada muchos años, hoy tiene su contrapartida en una exagerada mirada feminista en la que la figura del hombre se ve empequeñecida, empobrecida y falta de derecho a defensa, lo cual es peor, porque da lugar a situaciones como las mencionadas.

Tener un resorte legal como la ley Losada, es un principio necesario para comenzar a desandar la exageración en que se cayó con lo que puede bien llamarse “abuso de feminismo”.

Todo movimiento tiene su réplica, y en este caso, la misma se tradujo en exageradas reacciones que la justicia avaló, con paradójicas acciones injustas.

El equilibrio como medio y como fin debe ser el propósito.

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