05 de marzo, 2026
Espectáculos

El grupo catamarqueño se presentará el domingo 22 de marzo en el Patio de Oli, en el marco del primer aniversario de la peña “Los Roldán”. La fecha marcará el debut de la banda en la provincia, en una noche especial dentro del circuito peñero local.

Hay noches que no son una fecha más en la agenda. Hay noches que abren caminos. El domingo 22 de marzo de 2026 será una de ellas para Carafea. Después de quince años de recorrido, escenarios compartidos y kilómetros de ruta, la banda nacida en Catamarca pisará por primera vez suelo santiagueño para presentarse en Santiago del Estero, en un debut que ya genera expectativa dentro del circuito peñero local.

La cita será en el Patio de Oli, espacio que se ha consolidado como uno de los puntos de encuentro más activos del folklore en la capital provincial. Allí se celebrará el primer aniversario de la peña Los Roldán, un ámbito que en apenas un año logró convocar a referentes regionales y construir una identidad propia dentro del movimiento cultural santiagueño.

La llegada de Carafea no es casual ni improvisada. Es el resultado de un crecimiento sostenido que comenzó en noviembre de 2010 en Catamarca, cuando un grupo de jóvenes músicos decidió apostar por una propuesta folklórica que respetara la raíz, pero que dialogara con el presente. Desde entonces, el nombre —que surgió casi como una expresión espontánea de ensayo y terminó convirtiéndose en sello identitario— empezó a resonar en peñas, festivales y encuentros populares del norte argentino.

Conformado actualmente por Rafa Salas en voz y guitarra, Pablo Reinoso en percusión, Enzo Zelarayán en bajo y coros, y Chino Décima en guitarra y coros, el grupo supo consolidar un sonido que combina zambas, chacareras y gatos con arreglos contemporáneos y una impronta escénica intensa. No se trata sólo de interpretar canciones: Carafea construye climas. Cada presentación es una experiencia que oscila entre la celebración colectiva y la emoción íntima.

 

Año consagratorio

El 2026 encuentra a la banda en uno de sus momentos más firmes. Tras participar en festivales nacionales y consolidar un público propio en distintas provincias, el desembarco en Santiago del Estero representa una conquista simbólica. Porque si hay un territorio donde el folklore late con fuerza estructural es allí, en la provincia que vio nacer a grandes referentes del género y que sostiene una tradición viva en cada peña, en cada guitarra, en cada patio de tierra.

El show del domingo 22 de marzo no será un recital más. Será el debut oficial de Carafea en la provincia, una presentación que marca un antes y un después en su expansión territorial. Para la banda, tocar en Santiago del Estero implica entrar en una plaza exigente, donde el público conoce, compara y valora la autenticidad. Implica, también, abrazar una historia cultural profunda y sumarse a ella con respeto.

Desde la organización confirmaron que en los próximos días se habilitará la primera tanda de entradas, que podrán adquirirse de manera anticipada. Se espera una fuerte convocatoria, no sólo de seguidores santiagueños sino también de público que llegará desde provincias vecinas atraído por la novedad del debut.

La peña “Los Roldán”, que celebrará su primer aniversario esa misma noche, apostó a una fecha con identidad. En apenas un año de actividad, el espacio logró posicionarse como punto de referencia para músicos emergentes y artistas consagrados. Su propuesta combina escenario abierto, gastronomía regional y un ambiente que recupera el espíritu tradicional de las peñas, pero con una organización profesional que garantiza sonido, iluminación y producción de calidad.

Para Carafea, este cruce no es un salto aislado sino parte de una estrategia de crecimiento que viene desarrollándose desde hace varias temporadas. El grupo entendió que el folklore actual exige circulación, presencia en distintos circuitos y una construcción constante de público. Las redes sociales, las plataformas digitales y las giras regionales fueron herramientas clave en esa expansión.

Sin embargo, más allá de la planificación, hay algo que sostiene el recorrido: la coherencia artística. Carafea no abandonó su esencia en busca de masividad. Al contrario, fortaleció su identidad. Sus letras hablan de paisaje, de memoria, de pertenencia. Sus arreglos respetan la estructura tradicional, pero incorporan matices armónicos que los acercan a nuevas generaciones. Esa combinación es la que hoy les permite cruzar fronteras provinciales con legitimidad.

Trabajo sostenido

El debut en Santiago del Estero llega en un contexto donde el folklore vuelve a ocupar un lugar central en la escena nacional. Las peñas se multiplican, los festivales renuevan programación y el público joven se acerca al género sin prejuicios. En ese escenario, Carafea se posiciona como una banda puente: conecta tradición y actualidad, raíz y movimiento.

La noche del 22 de marzo tendrá, además, un valor emocional. Para los integrantes, será la primera vez interpretando su repertorio ante un público santiagueño. Para la peña anfitriona, será la celebración de su primer año de vida con una apuesta artística fuerte. Y para el público, la oportunidad de descubrir en vivo a una banda que viene construyendo su camino con trabajo sostenido.

Habrá chacareras que inviten al baile, zambas que obliguen al silencio respetuoso y canciones propias que ya forman parte del repertorio habitual de sus seguidores. La puesta promete intensidad, cercanía y esa energía característica que convirtió a Carafea en uno de los nombres más sólidos del folklore catamarqueño contemporáneo.

Santiago del Estero abre sus puertas. Catamarca envía una de sus expresiones musicales más representativas. El cruce es natural, necesario, esperado. Porque el folklore no entiende de límites administrativos: circula por afinidad, por identidad compartida, por emoción colectiva.

Carafea llega por primera vez a Santiago del Estero. Y cuando una banda cruza por primera vez un umbral cultural de esta magnitud, no sólo presenta canciones: escribe un nuevo capítulo en su historia.

El 22 de marzo de 2026 no será simplemente una fecha en la agenda. Será la confirmación de que el camino recorrido encuentra nuevos horizontes. Será la prueba de que el trabajo constante abre puertas. Será, en definitiva, una noche donde la música dirá lo que las palabras apenas intentan anticipar.

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