Lo que comenzó como una curiosidad durante la pandemia terminó convirtiéndose en un emprendimiento artesanal. Eleonora Gerez creó By Trini, una marca de accesorios hechos a mano que hoy crece entre ferias, redes sociales y pedidos personalizados.
Entre telas estampadas, cierres de colores y una máquina de coser que no descansa, Eleonora Geréz pasa buena parte de sus días creando accesorios que combinan utilidad y diseño. Cartucheras, bolsos, organizadores y sets materos salen de su taller improvisado con una característica en común: están hechos completamente a mano y llevan pequeños detalles que los vuelven únicos.
Su historia con la costura comenzó hace unos años, casi por casualidad. Durante la pandemia, con más tiempo en casa, empezó a experimentar con una vieja máquina de coser a pedal y tutoriales de internet. Lo que al principio era una prueba se convirtió en una pasión que fue creciendo con práctica, paciencia y muchas horas de aprendizaje.
Así nació By Trini, el emprendimiento que hoy identifica su trabajo y que lleva el nombre de su hija, en quien encontró inspiración para dar el primer paso y mostrar lo que hacía. Con el tiempo, Eleonora empezó a participar en ferias, a recibir pedidos personalizados y a construir una pequeña comunidad de clientes que valoran el trabajo artesanal.
Eleonora Gerez, en una entrevista con El Péndulo de RADIO FM CIUDAD, comenta cómo nació su emprendimiento, y qué hay detrás de cada uno de los productos que realiza.
-Eleonora, ¿qué es ser una “costurera creativa”?
-Soy costurera creativa hace más o menos cinco años. Muchos se preguntan qué es eso. Básicamente es crear los accesorios que uno lleva a todos lados: un neceser, una cartuchera para la escuela, un bolso. Es muy diferente a lo que es la costura tradicional que todos conocemos, que es hacer ropa o arreglos. Esto va más por el lado de accesorios.
-¿Todo lo creas vos?
-Sí, todo. Carteras, organizadores para papeles, todo es artesanal. Lo hago yo con mis manos. Creo que cada costurera creativa tiene su impronta. Cada uno le da su toque final. A mí me gusta mucho trabajar con colores pasteles. Si ves el perfil se nota que resaltan esos colores, y también me gusta agregar pequeños detalles. A veces cositas mínimas hacen más especial el producto.
-El nombre del emprendimiento, By Trini, ¿de dónde sale?
-Viene de mi hija. Yo digo que es mi socia. Me prestó su nombre. Antes mi emprendimiento no tenía nombre ni redes sociales, todo era de boca en boca. Cuando nació ella decidí ponerle su nombre, como un homenaje.
-¿Cómo te ingresaste en el mundo de la costura? ¿Viene de familia?
-No, en realidad no. Creo que fue en la pandemia, como le pasó a mucha gente que descubrió cosas nuevas. En la casa donde vivía había una máquina de coser antigua, de esas que se usan con pedal. Empecé a probar con eso, y con los años fui creciendo. Después compré una máquina más moderna y ahora, gracias a Dios, tengo una máquina industrial para trabajos más pesados.
-¿Ya sabías coser cuando empezaste?
-No, nada. Empecé de cero. Miraba videos, me sentaba a aprender. Siempre me gustó lo creativo y las manualidades, y así fui entrando en ese mundo. Ahora ya no puedo salir.
-¿Qué fue lo primero que hiciste?
-Una cartuchera simple, de un recorte de tela de 30 por 30 que tenía en casa. Si comparo ese trabajo con lo que hago ahora, me da un poco de vergüenza. Pero así se empieza. Hoy miro lo de antes y lo de ahora y estoy muy orgullosa.
-¿Participas en ferias? ¿Cómo son esas experiencias?
-Sí, ahora participo mucho en ferias. Feria que veo, feria en la que me anoto. Me gusta mucho porque antes trabajé en atención al cliente y me encanta hablar con la gente, charlar, contar lo que hago.
-¿Cómo ves la reacción de la gente con los emprendedores en las ferias?
-Hay de todo. Hay gente que mira, valora el trabajo y lo aprecia. Y hay gente que te dice que en otro lado lo consigue más barato. Hoy hay mucha competencia con productos importados que cuestan muy poco. Pero la calidad no se compara. Igual, gracias a Dios siempre me tocó gente que valora lo que hago.
-¿Trabajas por encargo o te manejas con un stock determinado?
- Un poco de ambas cosas. Tengo algo de stock, pero la mayoría son pedidos. Como los productos son personalizados, el cliente puede elegir la estampa, el color, el cierre, las cintas. Entonces muchas veces hago exactamente lo que el cliente quiere.
-Cuando un cliente realiza un encargo, ¿te consultan qué materiales usar?
-Sí, y yo les recomiendo lo que más les conviene. Generalmente uso una tela que se llama Cordura, que es impermeable, resistente y tiene mucha variedad de estampas.
-¿Alguna vez te pidieron algo que nunca habías hecho?
- Sí, muchas veces. Entonces me pongo a buscar en internet, en YouTube, que es mi gran aliado. También tengo un grupo de amigas costureras, somos 24 de toda la provincia, y nos ayudamos mucho compartiendo moldes y consejos.
-¿Buscas inspiración en otros lugares?
-Sí, siempre estoy mirando telas y también observo a la gente en la calle. Si veo una cartera o un estuche que me gusta, después en casa intento recrearlo. A veces hasta saco fotos para acordarme y después intento hacer el molde.
-¿Trabajas sola o recibes ayuda con el emprendimiento?
- En realidad hago todo sola: coso, corto, promociono. Pero el papá de mi hija me ayuda mucho con ella. Yo aprovecho las mañanas para trabajar porque ella duerme, y ahora va a empezar el jardín, así que voy a tener un poco más de tiempo.
-¿Haces cosas para tu hija también?
-Sí, aunque a veces pasa lo típico de “en casa de herrero, cuchillo de palo”. Por ejemplo, todavía tengo que hacerle la mochila para el jardín. Pero ella prueba todos los prototipos. Es la testeadora oficial de By Trini.
- A futuro, ¿qué te gustaría sumar al emprendimiento?
-Me gustaría sumar sublimación, hacer mis propias telas sublimadas y ampliar los productos: tazas, vasos, cosas así. Ir creciendo.
-¿Dónde puede encontrarte la gente?
-En el Barrio Tradición, en Andrés Chazarreta 526, en la Ciudad Capital. Y por redes sociales, en Instagram, como By Trini. Por ahora es la única red donde publico mis trabajos y donde la gente puede escribirme.