16 de abril, 2026
Emprendedor

Llegó hace poco más de un año, con una historia atravesada por migraciones, miedos y apuestas. Hoy, desde un carrito en la costanera, Daniela comparte un pedazo de Venezuela en cada arepa y empieza a construir su propio camino.

El humo de la plancha se mezcla con el aire de la noche santiagueña. Sobre el Paseo Maradona, mientras la gente camina, toma mate o se detiene a mirar el río, hay un aroma distinto que empieza a llamar la atención. No es empanada, no es choripán. Es algo nuevo, aunque cargado de historia.

Detrás del carrito está Daniela Badell. Amasa, rellena, sonríe. Hace apenas unos meses dudaba si animarse. Venía de intentar otros trabajos, de pensar estrategias, de extrañar. Venía también de lejos: de Venezuela, de Colombia, de una vida que fue cambiando de país pero nunca de raíz.

Las arepas aparecieron como una posibilidad y, al mismo tiempo, como un miedo. ¿Iban a gustar? ¿La gente iba a entender ese sabor? La respuesta llegó rápido, entre primeras ventas, recomendaciones y caras de sorpresa.

En Santiago del Estero, su propuesta se suma a una escena gastronómica en expansión, donde los emprendimientos migrantes comienzan a ganar visibilidad y aceptación. Las arepas, un alimento tradicional, característico de la cocina venezolana,  se insertan así en el circuito urbano como una alternativa distinta, que combina identidad cultural, trabajo independiente y adaptación a nuevos públicos.

 

En una entrevista con El Péndulo de FM DE LA CIUDAD 107.7, Daniela repasó su recorrido, los desafíos de emprender lejos de su país y el proceso de animarse a compartir sus raíces a través de la cocina.

 

-¿De dónde sos y cómo fue tu relación con la comida en tu país?

- Mi nombre es Karet Daniela y mi emprendimiento es Delicias BK. Nací en Venezuela, en el Estado Zulia (La Cañada Urdaneta). Crecí rodeada de comida tradicional venezolana.

 

-¿Cómo llegaste a Santiago del Estero?

- Salí de Venezuela muy chica y viví 10 años en Colombia, donde también tuve mi negocio. El año pasado conocí a una amiga por TikTok y decidí venir para conocer y explorar. Llevo instalada un año y  meses.

 

-¿Qué fue lo más difícil de empezar de cero en otro país?
-La soledad y el miedo. No conocer a nadie, no saber si iba a funcionar. Pero también eso te empuja a salir adelante.

 

-¿Fue difícil empezar con la venta de comida al llegar?

-Al principio me daba miedo porque la comida aquí es muy diferente y no conocía a nadie más que a mi amiga. Intenté con un local de lencería y revendiendo ropa, pero no funcionó. Hace dos meses, unas chicas que hacen trenzas en la costanera me animaron a que hiciera lo mío porque tenía las herramientas.

-¿Recuerdas el momento exacto en que dijiste “me animo”?
-Sí, estaba cansada de estar en casa sin hacer nada. Pensando soluciones. Y dije: “ya está, este fin de semana voy a vender”. Y fui.

-¿Cómo se prepara la masa de la arepa?

-Es harina de maíz procesada (como la polenta, pero diferente textura). Se mezcla con sal y agua y se amasa hasta que queda en el punto justo para moldear.

 

-¿Cuál es la diferencia entre la arepa colombiana y la venezolana?

-Tienen similitudes, pero son diferentes; cada país tiene su propia tradición e ingredientes de diferente preparación.

-¿Qué significa para vos cocinar arepas estando lejos de tu país?
-Es como tener un pedacito de mi casa conmigo. Me recuerda a mi familia, a mi infancia. Cada vez que cocino siento que estoy cerca de ellos.

-¿Qué opciones de relleno ofreces actualmente?

-Por ahora estoy vendiendo arepas rellenas de carne y de pollo. También se pueden hacer vegetarianas (con huevo, queso, cebolla). Las arepas se pueden freír u hornear, y llevan jamón, queso, tomate, lechuga y salsas como mayonesa casera saborizada o mostaza.

-¿Qué tiene una arepa que la hace especial?
-Es simple, pero muy completa. Es crocante por fuera, suave por dentro y con el relleno se vuelve algo único.

-¿Qué te dicen los primeros clientes cuando prueban las arepas?
-Muchos me dicen que es algo distinto, que les gusta. Algunos nunca las habían probado. Me gusta ver sus reacciones.

-¿Cómo te imaginás de acá a un año?
-Me gustaría tener algo más grande, un local, seguir creciendo y poder ofrecer más comidas venezolanas.

-¿Qué otras comidas típicas venezolanas te gustaría implementar?

-Bueno, hay una que para mí es la mejor, que es “el pabellón”, la tradición más linda; lleva frijoles negros (caraotas), carne mechada, tajadas (plátano maduro frito), huevo y arroz. También los tequeños que son palitos de harina de trigo rellenos de queso de vaca saladito que se fritan y las mandocas Otra variante que se puede hacer con la harina de maíz.

 

-¿Cuál es la diferencia entre el plátano y la banana según tu cultura?

-La banana es la fruta que se come cruda. El plátano se usa para cocinar; el verde se usa para patacones y el amarillo (que aquí piensan que está pasado, pero para nosotros está maduro) se usa para hacer tajadas fritas o incluso "pastichos" (una especie de lasaña de plátano).

 

-¿Qué es lo que más te ha gustado de Santiago del Estero?

- Me encanta el asado y descubrí los ñoquis, que no los conocía y me gustaron muchísimo. Con el mate todavía me estoy tratando de acostumbrar; solo lo tomo cuando la yerba está muy lavada y con azúcar.

 

-¿Dónde y cuándo te puede encontrar la gente?                   

- Voy a estar los fines de semana en la Costanera (Paseo Maradona), detrás de partir de las 20:00 horas.

 

-¿Cómo se te puede contactar en redes sociales?

- En Facebook e Instagram como "Arepas de acá" o "Delicias BK". También tengo TikTok y WhatsApp para pedidos y envíos a domicilio.

 

 

 

 

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