11 de junio, 2026
Actualidad

Ramiro Petros volvió a quedar bajo la lupa judicial a partir de una investigación por presuntas estafas millonarias. Sin embargo, es apenas el capítulo más reciente de una historia marcada por denuncias, detenciones, acusaciones cruzadas y procesos judiciales que se extienden desde hace más de una década.

La historia judicial de Ramiro Agustín Petros se convirtió en uno de los expedientes más complejos y mediáticos de los últimos años en Santiago del Estero.

Empresario, exfuncionario provincial y figura conocida de la noche santiagueña, su nombre aparece, desde hace años, vinculado a distintas investigaciones judiciales que abarcan desde denuncias por violencia de género hasta la reciente causa por presuntas estafas millonarias.

La primera causa, que tuvo fuerte repercusión pública, se remonta a febrero de 2018, cuando fue detenido tras una denuncia por violencia de género presentada por una joven con la que mantenía una relación sentimental. Luego de permanecer dos semanas detenido, recuperó la libertad bajo medidas restrictivas impuestas por la Justicia.

Un año después volvió a quedar en el centro de la escena cuando fue involucrado en la denominada causa “Narcos VIP”, una investigación sobre presunta comercialización de drogas en ámbitos vinculados al circuito nocturno santiagueño. Petros fue detenido junto a otras personas, aunque posteriormente recuperó la libertad. Con el paso de los años, la causa no avanzó hacia una condena en su contra y permaneció en una situación procesal indefinida.

Sin embargo, el expediente que hoy concentra la atención judicial comenzó a tomar forma a fines de 2024. Según la acusación impulsada por la fiscal Luciana Jacobo, Petros habría encabezado una estructura financiera informal conocida como “mesa de dinero”, mediante la cual se habrían concretado préstamos, inversiones privadas, operaciones con vehículos de alta gama y movimientos económicos que terminaron generando denuncias de múltiples damnificados.

La Fiscalía sostiene que las maniobras ocasionaron perjuicios económicos superiores a los 500 millones de pesos. Entre los hechos investigados figuran presuntas estafas vinculadas a cheques rechazados, incumplimientos de operaciones comerciales, préstamos no restituidos y supuestas falsificaciones documentales.

Sin embargo, Petros rechaza todas las acusaciones. Desde el inicio de la investigación aseguró que muchas de las operaciones fueron realizadas por terceros y sostuvo que él mismo habría sido víctima de maniobras irregulares. Incluso denunció a algunos de quienes hoy aparecen como denunciantes en la causa.

 

IMPUTADO

La investigación dio un salto decisivo el 25 de enero de 2026, cuando fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza al regresar desde Miami. Sobre él pesaba una orden de detención previamente dictada por la justicia santiagueña luego del rechazo de un pedido de eximición de prisión.

Actualmente se encuentra imputado por los delitos de estafas reiteradas, amenazas y portación ilegítima de arma de fuego de uso civil condicional, todo ello en concurso real de delitos.

Durante el proceso, la defensa planteó numerosas objeciones. Entre ellas, cuestionó la actuación de la fiscalía, denunció irregularidades procesales y sostuvo que la investigación se encuentra dirigida contra Petros por motivos ajenos a las pruebas existentes en el expediente.

Otro aspecto que marcó el desarrollo de la causa fue el estado de salud del empresario. Su defensa alegó reiteradamente problemas cardíacos y antecedentes médicos que motivaron distintos pedidos de asistencia sanitaria y cambios en las condiciones de detención.

En abril de este año la Justicia le concedió prisión domiciliaria bajo caución real de 50 millones de pesos. Posteriormente, el juez Héctor Salomón ratificó la prisión preventiva por tres meses, aunque manteniendo el beneficio del arresto domiciliario.

En este punto cabe mencionar que la causa también adquirió una inesperada dimensión mediática cuando se hizo pública la relación sentimental entre Petros y quien era entonces una de sus defensoras, la abogada Moira Curi. Tras blanquear el romance, la letrada anunció su apartamiento de la defensa penal por razones éticas, aunque continúa representando legalmente al padre del empresario.

SE DECLARA INOCENTE

Mientras tanto, Petros mantiene una estrategia de fuerte exposición pública. A través de entrevistas, publicaciones en redes sociales y declaraciones judiciales, insiste en que es inocente y que enfrenta una persecución que busca convertirlo en responsable de hechos que, según afirma, no cometió.

En paralelo, una noticia favorable para el empresario llegó desde la Justicia Federal. En mayo de 2026, Ramiro y su padre, Ernesto Petros, fueron sobreseídos en una causa por presunta evasión tributaria agravada. El tribunal consideró que, por aplicación de una ley posterior más benigna, los hechos investigados ya no constituyen delito, cerrando definitivamente ese expediente.

Pese a ese antecedente favorable, la causa provincial por presuntas estafas continúa abierta y se encuentra aún en etapa de investigación. El Ministerio Público Fiscal sostiene que existen elementos suficientes para sostener la acusación, mientras que la defensa insiste en que las pruebas son insuficientes y que el proceso terminará demostrando la inocencia del empresario.

Por ahora, el expediente sigue acumulando testimonios, pericias y presentaciones cruzadas. El futuro judicial de Ramiro Petros dependerá de lo que determine la Justicia una vez concluida la investigación y se establezca si los hechos denunciados constituyen efectivamente una organización destinada a cometer estafas o si, como sostiene la defensa, se trata de conflictos comerciales y financieros que fueron llevados al terreno penal.

 

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