28 de mayo, 2026
Salud

En Argentina, millones de personas padecen hipertensión arterial y muchas desconocen su diagnóstico. Especialistas advierten sobre el impacto del exceso de sodio, los hábitos poco saludables y la dificultad para controlar una enfermedad silenciosa que aumenta el riesgo cardiovascular.

Cada 17 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Hipertensión Arterial, una fecha impulsada para visibilizar una enfermedad que avanza silenciosamente y que hoy representa uno de los mayores problemas de salud pública tanto en Argentina como en el mundo.

Este año bajo el lema "¡Controlando la hipertensión juntos!", los especialistas han puesto el foco tanto en la importancia de visibilizar esta enfermedad como en el impacto de la nutrición y los hábitos cotidianos en su prevención y control.

La hipertensión arterial, conocida como "el asesino silencioso" y la cual se estima que afecta a 1 de cada 3 personas en la población, es un factor de riesgo clave para enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal y otras complicaciones graves.

A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la hipertensión afecta a 1.280 millones de adultos de 30 a 79 años, y es una de las principales causas de muerte prematura y discapacidad. Sin embargo, lo alarmante es que aproximadamente la mitad de las personas que la padecen no lo saben.

"El subdiagnóstico de la hipertensión es un problema crítico", afirma el Dr. Pablo Rodriguez, presidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA). "Muchas personas no se toman la presión arterial con la frecuencia necesaria, que debería ser al menos una vez al año a partir de los 18 años, y dos veces al año después de los 40”. Esta falta de detección temprana impide el tratamiento oportuno y aumenta el riesgo de complicaciones.

Además, incluso entre aquellos que han sido diagnosticados con hipertensión, el control de la enfermedad es deficiente. Varios factores contribuyen a esta situación, incluyendo la falta de adherencia al tratamiento, estilos de vida poco saludables, la prescripción inadecuada de medicamentos o el acceso limitado a la atención médica.

El sodio y el impacto de los ultraprocesados

Uno de los puntos en los que más hacen foco los especialistas es el consumo excesivo de sodio. Según datos recientes, en Argentina el promedio diario de sal consumida ronda los 9 gramos por persona, casi el doble de los 5 gramos recomendados por la OMS.

Sin embargo, el problema no se limita únicamente a la sal que se agrega en la mesa o durante la cocción. Gran parte del sodio consumido diariamente se encuentra “oculto” en alimentos ultraprocesados de consumo habitual.

La Lic. Patricia Peppo, vicedirectora de la Licenciatura en Nutrición de Fundación Barceló, explica que muchas personas asocian el sodio exclusivamente con la sal visible, cuando en realidad gran parte proviene de otros productos industrializados.

“Gran parte del sodio que se consume no proviene de la sal visible, sino de alimentos ultraprocesados como panificados industriales, snacks, enlatados, caldos, sopas instantáneas y productos listos para consumir, que muchas veces no se perciben como salados”, señala.

La creciente presencia de alimentos ultraprocesados en la dieta cotidiana aparece como uno de los principales desafíos para la prevención de enfermedades cardiovasculares. Estos productos suelen contener altas cantidades de sodio, grasas saturadas y azúcares, lo que favorece el desarrollo de hipertensión, obesidad y otros trastornos metabólicos.

Frente a un problema de salud que, en muchos casos, requiere tratamiento médico, la nutrición aparece como una herramienta complementaria de enorme valor. Una alimentación basada en alimentos frescos y naturales, frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y lácteos descremados contribuye de manera significativa tanto a la prevención como al control de la presión arterial. 

 

El uso adecuado de medicamentos: clave para el control

Es fundamental que los pacientes hipertensos reciban el tratamiento farmacológico adecuado, adaptado a sus necesidades individuales. En muchos casos, esto implica el uso de combinaciones de medicamentos que actúan sobre diferentes mecanismos para reducir la presión arterial de manera efectiva. "En Argentina, la mayoría de los pacientes hipertensos reciben un solo medicamento y en cantidades insuficientes, cuando en realidad, el 70% necesita dos o más para controlar su presión arterial", explica el Dr.Rodriguez.

Una de las barreras para el control de la hipertensión es la falta de adherencia al tratamiento. Los pacientes pueden olvidar tomar sus medicamentos o sentirse abrumados por la cantidad de pastillas, llevándolos a interrumpir el tratamiento. Para abordar este problema, se recomienda el uso de combinaciones de medicamentos en un solo comprimido. Esta estrategia simplifica el régimen de tratamiento, reduce la carga de pastillas y mejora la adherencia.

"Está comprobado que, cuantos menos comprimidos tomamos en el día, el cumplimiento del tratamiento es mejor", señala el doctor. "Por lo tanto, es fundamental que los médicos consideren el uso de combinaciones de fármacos en un solo comprimido siempre que sea posible".

Además, es importante que los pacientes reciban información clara y concisa sobre sus medicamentos, incluyendo la dosis, la frecuencia de administración, los posibles efectos secundarios y la importancia de cumplir con el tratamiento. La educación del paciente y el apoyo del equipo de salud son fundamentales para mejorar la adherencia y el control de la hipertensión.

 

Recomendaciones para un mejor control de la hipertensión

 

  • Reducir el agregado de sal al cocinar y en la mesa, para ello se puede utilizar en las preparaciones condimentos aromáticos como romero, laurel, orégano, etc. 
  • Priorizar métodos de cocción simples, como horno, vapor, plancha o hervido.
  • Aumentar el consumo de frutas y verduras.
  • Elegir carnes magras y limitar embutidos y fiambres.
  • Incorporar legumbres y cereales integrales de manera regular.
  • Leer las etiquetas de los alimentos para identificar el contenido de sodio.
  • Realizar actividad física
  • Abandonar el tabaquismo y moderar1 en el consumo de alcohol.

 "Pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden generar un gran impacto en la salud cardiovascular", subraya la especialista. Peppo.

 

Hipertensión resistente

Para la Lic. Patricia Peppo, el lema de este año refleja una realidad que la práctica clínica confirma: el manejo de la hipertensión “no depende únicamente del tratamiento farmacológico, sino del compromiso conjunto entre el equipo de salud, el paciente y su entorno”. En ese sentido, la consulta nutricional cumple un rol central al adaptar las

recomendaciones generales a la realidad concreta de cada persona, teniendo en cuenta su contexto social, económico y cultural. “Acompañar, educar y brindar herramientas prácticas permite que las personas adopten cambios sostenibles en su alimentación y estilo de vida, favoreciendo una mejor adherencia y resultados a largo plazo”, afirma.

Sin embargo, existen casos en los que el control de la presión arterial resulta especialmente complejo. Algunas personas, pese a recibir tratamiento con tres o más medicamentos en dosis máximas toleradas, no logran estabilizar sus valores. Esta condición, conocida como hipertensión resistente, representa un desafío clínico importante y se asocia a un mayor riesgo cardiovascular. Además, requiere estudios exhaustivos para descartar causas secundarias, como enfermedades renales, trastornos hormonales o apnea del sueño.

Frente a estos cuadros, los especialistas destacan la importancia de un abordaje integral e individualizado que combine cambios en el estilo de vida, ajustes en la medicación y seguimiento profesional constante. En algunos casos, incluso pueden incorporarse terapias más avanzadas, como la denervación renal, un procedimiento mínimamente invasivo que busca interrumpir determinados estímulos nerviosos vinculados al aumento de la presión arterial. No obstante, los profesionales aclaran que esta alternativa no funciona para todos los pacientes y que cada caso debe ser evaluado por especialistas en hipertensión para definir el tratamiento más adecuado.

 

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