23 de abril, 2026
Judiciales

El ministro de la Corte Suprema visitó la provincia para presentar su libro y brindar una conferencia en Tribunales. Allí abordó la necesidad de modernizar el sistema judicial, el impacto de la tecnología y los desafíos actuales en torno a los jóvenes y la justicia.

El Dr. Ricardo Lorenzetti, ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, visitó Santiago del Estero para realizar la presentación de su libro “El liderazgo del Caos” y brindar una conferencia en el Palacio de Tribunales, de la que formó parte la revista LA COLUMNA.

Allí, el magistrado se refirió a la necesidad de incorporar tecnología en las jurisdicciones y modernizar el sistema judicial. “Las personas reclaman por justicia, y ese reclamo es legítimo. Para responder adecuadamente, se necesita incorporar tecnología. Si todas las jurisdicciones tuvieran tecnología, los juicios serían mucho más rápidos. No es necesaria tanta gente, sino más tecnología”, expresó.

Según explicó, la actualización tecnológica permitiría a la sociedad acceder a respuestas de manera más sencilla y acelerar procesos judiciales, pero, sobre todo, lograr la cercanía de la justicia. Garantizar el acceso a herramientas digitales permitiría intervenir de manera más directa en los conflictos. “Hay muchísimos conflictos que se pueden solucionar rápidamente con la presencia de una persona que esté en el lugar”, afirmó.

Advirtió que la falta de respuestas inmediatas tiende, en cierta medida, a producir más conflictos. Esto sucede porque la gente comienza a resolver conflictos fuera del sistema legal, ya que hay situaciones críticas que requieren una intervención próxima o pueden agravarse. Por esto, fue contundente:

“Hoy vemos mucha violencia digital, también en el campo de las relaciones humanas, en el campo de la violencia doméstica. Todo esto no se puede enfrentar con la idea de una justicia tradicional, donde hay un proceso que dura muchos años. Hay que reformular el sistema; es equivocado sostener que los conflictos se deben ajustar a los procesos. Los procesos se deben ajustar a los conflictos.”

 

Adolescentes y riesgos en el entorno digital

El magistrado puso el foco en la situación de los jóvenes, no sin antes aclarar que, desde el rol institucional del máximo tribunal, no pueden opinar si las leyes están bien, sino que, frente a un caso, decir si son constitucionales o no.  Y así, señaló la creciente vulnerabilidad de los adolescentes.

Yo creo que hay una preocupación con los adolescentes, no tanto con las sanciones en sí mismas. Es muy importante que entendamos que los chicos y las chicas hoy están en riesgo, están expuestos, casi diría indefensos frente a la influencia de la tecnología. Y eso requiere algo más que una sanción penal, requiere que nos ocupemos todos”, sostuvo.

En línea con esta preocupación, mencionó que a nivel internacional ya existen precedentes donde la ley ha tenido que interferir por el daño y efectos de aplicaciones y plataformas digitales en menores de edad.

Como ejemplo, se refirió a un reciente caso en Estados Unidos, en el que se presentó la primera demanda formal contra OpenAI, empresa desarrolladora de ChatGPT, alegando que el chatbot habría validado conductas de autolesión y discutido sobre diferentes métodos de suicidio con un adolecente que más tarde se quitó la vida. Desde la empresa comunicaron que, pese a que sus modelos se encuentran entrenados para dirigir a las personas a buscar ayuda, ha habido momentos en los que sus sistemas no se han comportado como se esperaba en situaciones delicadas.

Asimismo, el magistrado nombró riesgos cotidianos, como el acceso a páginas para aprender a disparar o plataformas de apuestas online, que pueden derivar en problemáticas de ludopatía infantil.

“Es un problema importante. Tenemos que trabajar muy fuertemente en la protección de los adolescentes frente a un mundo tecnológico donde están expuestos a todo. Entonces, el tema es mucho más que la imputabilidad; es decir, es el cuidado que tenemos como responsables en la sociedad del cuidado de todos los adolescentes.”

 

El rol de la justicia y el Estado de derecho

Lorenzetti también se refirió al papel institucional del Poder Judicial y explicó que su presencia en la provincia responde a una concepción federal de la justicia, en la que los tribunales locales representan el primer contacto de la ciudadanía con el sistema legal. En ese sentido, sostuvo que la independencia judicial es un pilar fundamental de la República y remarcó que los magistrados deben actuar al margen de la opinión pública y de las encuestas.

Advirtió, además, que un sistema orientado a buscar el respaldo mayoritario puede derivar en decisiones arbitrarias. “Los poderes judiciales no deben perseguir la aprobación de las mayorías del momento, sino aplicar la ley de manera independiente y asumir su responsabilidad dentro del Estado de Derecho”, afirmó.

En relación con el debate sobre la “democratización de la justicia” mediante el voto popular, el juez expresó reparos y señaló los riesgos que implicaría el financiamiento de campañas judiciales. En ese marco, recordó el fallo Rizzo, que reafirma el carácter del Poder Judicial como un contrapeso frente a posibles avances de las mayorías sobre derechos fundamentales. “Es una mala idea, porque el Poder Judicial es contramayoritario: no es electo y debe fallar de acuerdo con la ley”, sostuvo.

Por último, subrayó que la función de los jueces no es alinearse con los gobiernos ni con los poderes de turno, sino garantizar el cumplimiento de la ley, incluso en contextos adversos. Desde esa perspectiva, definió a la justicia como un resguardo para las minorías y para la ciudadanía frente a los poderes fácticos. “El rol de los poderes judiciales no es quedar bien con los gobiernos ni con los poderes económicos o políticos. Es cumplir la ley y hacer respetar la Constitución”, concluyó.

 

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