19 de marzo, 2026
Actualidad

La taekwondista japonesa Satsuki Awaji visitó Santiago del Estero para entrenar junto a practicantes locales y conocer de cerca la tradición del Taekwondo ITF en la provincia. La visita se convirtió en un intercambio cultural que reflejó el presente y la proyección internacional de la disciplina en territorio santiagueño.

Durante dos días, el Tae kwon-do Oro Kwan Argentina, Santiago del Estero se convirtió en un punto de encuentro entre dos culturas unidas por una misma disciplina. Desde Japón llegó la Boo Sabum Nim  III DAN Satsuki Awaji, una joven taekwondista formada por Sahyunim Hwang Suil, histórico campeón mundial y referente del Taekwondo ITF.

Su interés por conocer Argentina nació tiempo atrás, en el Mundial de Taekwondo disputado en Italia. Allí entabló una amistad con la argentina Boo Sabum Nim III DAN Natalia Sosa. Durante ese encuentro, Satsuki quedó sorprendida por la similitud de valores que compartían dentro de la práctica y por el respeto con el que su colega se desenvolvía. Aquella conexión despertó la curiosidad por conocer el lugar donde Natalia entrenaba.

Después de pasar por Buenos Aires, ciudad de origen de su amiga, decidió continuar el viaje hacia Santiago del Estero, un destino que para Sosa tiene un valor especial. Allí, durante su breve estadía, entrenó intensamente junto a practicantes locales, participando de jornadas de doble turno.

La elección del lugar no fue casual. Dentro del circuito internacional del Taekwondo ITF, el espacio de entrenamiento santiagueño es reconocido por sostener una práctica tradicional y ortodoxa del arte marcial, muy cercana a la que se transmite en Asia. En cada entrenamiento, entre formas, patadas y correcciones técnicas, se hacía visible un lenguaje compartido entre practicantes separados por miles de kilómetros.

El intercambio dejó ver también un cambio simbólico. Durante décadas, para muchos practicantes argentinos el camino de perfeccionamiento implicaba viajar hacia Oriente. Esta vez el recorrido se invirtió: una atleta japonesa llegó al interior del país para entrenar y compartir experiencia.

Pero la visita no se limitó al dojang. Durante su estadía, Satsuki también recorrió algunos espacios representativos del deporte santiagueño. Desde la Secretaría de Deportes y Recreación se organizó una recepción y un recorrido por el Estadio Único Madre de Ciudades, donde pudo conocer de cerca una de las infraestructuras deportivas más importantes del país y acercarse a otra de las grandes pasiones locales: el fútbol.

Entre entrenamientos y actividades, también hubo tiempo para la convivencia con los alumnos del lugar. Comidas compartidas y largas charlas completaron la experiencia, entre risas y palabras sueltas en inglés o español, el intercambio cultural tomó forma en lo simple: sentarse a la mesa y compartir.

 

SANTIAGO DEL ESTERO, UN PUNTO FUERTE

El tae kwon-do se vive como una filosofía de vida, y en Santiago del Estero se refleja en la convivencia entre alumnos de distintas edades: desde jóvenes que aspiran a competir en alto nivel hasta quienes entrenan como parte de su formación personal.

La visita de Satsuki también permitió dimensionar el presente del Tae kwon-do ITF en la provincia. Santiago cuenta con una base sólida de practicantes y una participación significativa dentro de la selección argentina, una cantera constante que proyecta el crecimiento de la disciplina.

Ese desarrollo ya empieza a proyectarse hacia el futuro. La provincia fue elegida sede oficial de la Copa del Mundo y de los Juegos Internacionales de Tae kwon-do ITF 2028. La designación se definió por unanimidad durante el Congreso Oficial de la International Taekwon-Do Federation (ITF), realizado en Jesolo, Italia, donde Argentina resultó seleccionada para realizar el encuentro.

Así, entre entrenamientos, recorridos y encuentros fuera del dojang, la breve visita terminó construyendo algo más profundo que una práctica internacional. Durante dos días, Japón y Santiago del Estero compartieron la misma disciplina, el mismo respeto y una misma forma de entender el taek won-do: no solo como un arte marcial, sino como un camino de formación.

Los jóvenes taekwondistas santiagueños siguen cada día preparándose para lograr un estado permanente de paz y  felicidad, preparándose para sus desafíos. Confiando en que su espíritu indómito para salir adelante siempre.

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