21 de mayo, 2026
Emprendedor

Mientras terminan sus carreras universitarias, Julieta y Agustina encontraron en la Giftyterie artesanal una manera de crear, emprender y construir un espacio propio. Entre ferias, accesorios personalizados y largas tardes armando pulseras, las jóvenes santiagueñas transformaron una idea improvisada en un proyecto que crece y apuesta al trabajo hecho a mano.

Las mesas de las ferias suelen llenarse de colores, pequeños objetos brillantes y conversaciones que duran apenas unos minutos. Pero detrás de cada collar, de cada pulsera o de cada llavero artesanal, hay horas de trabajo. En medio de ese universo apareció Gifty, el emprendimiento de Julieta Navarro y Agustina Chavez, dos primas santiagueñas que decidieron convertir unas vacaciones tranquilas en el inicio de un proyecto compartido.

Lo que primero parecía una simple curiosidad terminó convirtiéndose en tardes enteras buscando inspiración en Pinterest, aprendiendo de manera autodidacta y pensando nuevos diseños de accesorios hechos a mano con mostacillas.

Ambas estudian carreras vinculadas a la salud, Psicología y Kinesiología, y están transitando los últimos años de cursado. Sin embargo, en medio de apuntes, prácticas y exámenes, encontraron un espacio para crear juntas. Así nacieron las pulseras, los collares, los accesorios para celulares y hasta los collares personalizados para mascotas que hoy forman parte de Gifty.

Las jóvenes comenzaron a participar en ferias de emprendedores de y, poco a poco, fueron descubriendo un mundo que desconocían: el compañerismo entre feriantes, las redes de ayuda y el esfuerzo que existe detrás de cada pequeño emprendimiento. Para ellas, no se trata solamente de vender productos, sino también de compartir un momento creativo y construir algo propio desde cero.

Gifty Bijouterie funciona principalmente a través de Instagram, donde las jóvenes muestran sus diseños, reciben pedidos y comparten fotografías de sus productos. Entre las imágenes aparecen también sus mascotas, convertidas en modelos improvisados de los collares personalizados que realizan.

Entre apuntes universitarios, ferias y mostacillas de colores, Julieta y Agustina construyen un emprendimiento artesanal que mezcla creatividad, estudio y ganas de crecer.

En un contexto donde muchos jóvenes buscan alternativas laborales propias, Gifty aparece también como una forma de apostar por lo hecho a mano, por los pequeños proyectos y por la posibilidad de crear algo desde cero con paciencia y dedicación.

 

En diálogo con El Pendulo de Radio de la Ciudad FM 107.7, las creadoras de Gifty contaron cómo nació la idea, qué significa emprender mientras estudian y por qué eligieron apostar por accesorios personalizados y hechos artesanalmente.

 

-¿Cómo surgió la idea de crear Gifty?

-La idea surgió en vacaciones. Estábamos tranquilas y las dos somos estudiantes universitarias, ya casi terminando nuestras carreras. Entonces apareció esto de querer hacer algo nuevo, cambiar un poco la rutina y también buscar un ingreso extra. Ahí empezamos a pensar en accesorios hechos a mano con mostacillas. Nos gustó la idea y comenzamos a aprender todo de manera autodidacta.

-¿Ya tenían experiencia haciendo accesorios?

-No, para nada. Fuimos aprendiendo sobre la marcha. Mirábamos Pinterest, Instagram, ideas de otros emprendimientos y empezamos a probar. Primero arrancamos con pulseras y collares, pero después fuimos incorporando otras cosas, como accesorios para celulares o llaveros.

 

- ¿Qué tipo de productos hacen actualmente?

-Tenemos collares, pulseras, accesorios para celulares, llaveros y también collares para mascotas personalizados.

 

-¿Trabajan también por pedido?

-Sí, muchísimo. Sobre todo los collares para mascotas. A veces nos piden con nombres, colores específicos o combinaciones particulares. En realidad trabajamos con piezas únicas. Cada cosa que hacemos es distinta.

 

-¿Qué es lo que más les pide la gente?

-Depende mucho del cliente. Las chicas jóvenes suelen llevar más las pulseras para el celular, collares o llaveros.Y las mujeres más grandes compran mucho los collares para anteojos. Por suerte todo lo que hacemos tiene salida.

 

-¿Cómo fue la experiencia de participar en ferias?

-Muy linda. Participamos en pocas todavía porque recién empezamos, pero nos encontramos con mucha gente buena y compañera.

 

-¿Qué les sorprendió de ese ambiente?

-Que todos entienden el esfuerzo que hay detrás de un emprendimiento. No es solamente la inversión económica, sino el tiempo, la dedicación y el trabajo que muchas veces no se ve. También las familias que acompañan. Todos saben lo difícil que es empezar algo desde cero.

-¿Sintieron apoyo de otros emprendedores?

-Sí, totalmente. Vas conociendo una feria y ahí conoces gente que te recomienda otras. Es como una red muy linda.

 

-¿Cómo reaccionó la familia cuando decidieron emprender?

-Les encantó. Nos acompañan muchísimo y además son los primeros clientes. También nos ayudan con ideas, colores, diseños y todo eso.

 

-¿Se les hace difícil trabajar juntas siendo primas?

-La verdad que no. Tenemos gustos bastante parecidos. A veces cada una hace un diseño con su estilo, pero terminan siendo similares porque compartimos muchas ideas.

 

-¿Qué es lo más lindo de compartir este proyecto?

- El momento creativo. Más allá de las ventas o de que el emprendimiento crezca, disfrutamos mucho sentarnos juntas a crear.

 

-¿Cómo eligieron el nombre Gifty?

-Viene de la palabra “gift”, que significa regalo en inglés. Pensábamos que los accesorios no son solamente para regalarle a alguien más, sino también para autorregalarse algo. Por eso usamos mucho la frase “para regalarte”.

 

-¿Cómo se organizan con el estudio y el emprendimiento?

-Vamos a seguir con ambas cosas. Las ferias suelen ser los fines de semana, así que tratamos de organizarnos. A la mañana hacemos algunas piezas, armamos stock y después vamos a las ferias.

 

-¿Qué expectativas tienen para el futuro?

-Seguir creciendo, incorporar más productos y continuar aprendiendo. Todo esto recién empieza para nosotras.

 

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