14 de mayo, 2026
Nota de Portada

-“No vengo a prometer asfalto, vengo a prometer futuro” -“Los jóvenes serán una columna fundamental en mi gestión” -“La Capital merece estar entre las grandes”

Hay apellidos que pesan. Que abren puertas, pero también cargan expectativas, recuerdos y comparaciones inevitables. En Santiago del Estero, el apellido Bonacina remite de inmediato a la figura de Mario Bonacina, aquel intendente recordado por caminar la ciudad y hablar desde el barrendero hasta el último vecino, lo que le valió ser reelegido en su gestión. Por el lado materno, la sangre política también lleva el sello de los Zavalía, una familia atravesada por décadas de historia institucional santiagueña.

Sin embargo, Francisco “Pancho” Bonacina asegura que su historia comenzó realmente el día en que la vida lo obligó a dejar de ser “un chico malcriado” para convertirse en un sobreviviente. Tenía apenas 23 años cuando murió su padre y, con él, se derrumbaron proyectos, comodidades y certezas. Desde entonces trabajó de todo: vendió mercadería para heladerías, cohetes, de todo un poco y postergó estudios para salir adelante. Más tarde llegarían otros golpes, como la muerte de su hijo Francisco Jesús a los seis meses de vida, un dolor que –dice- lo convirtió en un “adicto al trabajo”.

Hoy, a los 45 años, abogado, empresario y padre de familia, Pancho Bonacina decidió dar el salto a la política activa como precandidato del Frente Cívico a la intendencia de la Capital. Y sostiene que no llega impulsado únicamente por un apellido, sino por una historia personal atravesada por pérdidas, esfuerzo y reconstrucción. “Quiero dejarles un buen nombre a mis hijos, como me pasó con mi padre”, resume.

 

-Tu apellido tiene un lugar dentro de la política santiagueña, pero hay personas que no te conocen. ¿Quién es Pancho Bonacina?

-Soy una persona que ha vivido bastante. Tengo 45 años, pero he vivido muchas cosas lindas y feas, pero todo ha servido para cimentar este momento. Tenía 23 años cuando falleció mi padre, y hasta ese momento vivía muy malcriado. Mis padres se separaron cuando tenía 18 años, y yo me quedo viviendo con mi papá, estudiaba Abogacía, y no me faltaba tanto para recibirme. Pero en ese momento se me van todos los planes al diablo.

 

-Supongo el impacto que tuvo que haber generado su partida.

-Más allá de todo el dolor que eso significaba, hubo otra cuestión, porque mi papá no era una persona con una reserva económica como para vivir, entonces me he puesto a laburar y estudiar. La verdad es que se postergó bastante el estudio. Trabajaba en todo lo que se podía. Vendía mercadería para heladería, cohetes, perros, tenía remises, de todo un poco.

 

-Tuviste que convertirte casi en un busca.

-Sí, un busca total.  La verdad es que hice de todo. También trabajaba en Aticorrupción, y estudiaba. Cuando me recibo empiezo a trabajar en mi carrera. Me caso a los 28 años, y siempre era ir para adelante, haciendo negocios, trabajando. Sí, era un busca. Así he empezado. Luego me he podido comprar mi casa, hacerla de a poco. Cuando todo se estaba enderezando, a mis 30 años nace mi hijo Francisco Jesús. Era hermoso, pero falleció a los 6 meses de vida. Fue otro golpe más.

-¿Te cambió la manera de ver la vida?

-No tienes idea. Me empiezo a abocar de lleno al laburo... Había que aplacar el dolor por alguna parte. Pero esto también te traía otras consecuencias. Era un adicto al trabajo. En el medio nacen mis otros dos hijos, Victoria y Agustín. Me separo a los 37 años, pero no pierdo el lazo con los chicos. Intento ser un padre presente en sus vidas. Después conozco a Pao. El primer día que la vi quedé flechado. Eso fue en 2019. Dos años y medio después, en 2022 nace Catalina. En este momento estoy en un punto en donde mi vida se ha acomodado bastante. Desde el punto de vista económico estoy tranquilo. Mis hijos están grandes, salvo Cata, que es la más chica.

 

MOMENTO DE COMPROMETERSE

-Entonces era este el momento de lanzarte de lleno a la política.

-Exacto. Llegó el momento de preguntarme: “¿Cuándo voy a empezar a hacer algo por los demás, ya tengo 45?”.  Eso es algo que nos han enseñado mi padre y mi madre, el hacer cosas por los demás, desde donde estés. Involucrarte, aunque sea en algo chico, ayudar. Recuerdo que, cuando era chico, he estado en asociaciones de protección contra el animal. Vivía en el zoológico, trataba de ayudar, quería armar una patrulla en ese momento, para dar de comer a los animales, también pidiendo el cierre del zoológico, no me parecía vida para ellos. Después, siendo más grande, ya en otro tipo de fundación, siempre tratando de involucrarme.

 

-Pero siempre lejos de la función pública.

-No quería meterme en la función pública, a pesar de haber visto el ejemplo de mi padre. No era el momento, prefería no depender económicamente de estar en un cargo para después estar en el otro y así ir cambiando tus ideales y tu forma de pensar por la cuestión económica. Prefería dedicarme a lo mío. Pero ahora estamos en ese momento donde todavía tengo la fuerza para empujar ideas, proyectos. Aparte, desde el punto de vista de la cuestión privada, me ha servido mucho estar con empleados, gestionar, hacer, ver, frustrarme. 

 

-Hiciste toda una trayectoria en el ámbito privado y hoy decidiste involucrarte en el terreno público. Tienes una historia de vida que te respalda, aun así, veo que tu intención no es lanzarte porque sí.

-Yo quería empezar desde lo último, o sea, después que uno se nutre, se choca contra cien paredes, se frustra, aprende de errores, trata de manejar financieramente las cosas, trata de manejar gente -que no es nada fácil- con empatía, con amor, pero también con firmeza. Todas esas cosas te van formando como funcionario y también como ser humano. Entonces, creo que es el momento oportuno para participar y dejar algo, un buen nombre a mis hijos, como me ha pasado con mi padre. Me encantaría.

 

PAPÁ Y MAMÁ

-Personalmente, tengo el mejor de los recuerdos de tu papá, me acuerdo que ingresaba a la Municipalidad saludando a todos, desde el barrendero hasta la última persona y era una persona que despertaba mucho afecto, mucho cariño. Siempre tenía las puertas abiertas y estaba dispuesto a escuchar las necesidades del vecino de Santiago. 

-Gracias, gracias. Esa es la idea, aparte, vamos a decir desde el punto de vista para funcionar en un municipio, vos tienes que estar abierto a la gente. O sea, escuchar a todos, desde el vecino que se queja porque se quemó un foquito hasta el que ha perdido una casa. Tienes que estar dispuesto a trabajar. Eso no significa trabajar detrás de un escritorio. No. El intendente tiene que estar mucho en la calle, obviamente que sí tiene que hacer trabajo de gestión, pero también tiene que andar mucho.

 

-Además de tu papá, Mario Bonacina, tu cuna es política, porque tu mamá tiene un apellido de peso, Zavalía, símbolo de toda una época.

-Sí. Mi mamá, ha fallecido hace cinco meses, era Amalia Zavalía. Tengo un gran legado por su lado, de mi abuelo, que ha sido gobernador (Benjamín Zavalía), pero eso no tiene nada que ver. No porque mi papá, mi abuelo, mi tío o mi primo hayan sido funcionarios, tiene algo que ver. Creo que tiene que ver con la capacidad de cada uno y con la experiencia.

SANTIAGO HOY

-¿Cómo ves hoy a Santiago del Estero, la ciudad Capital? 

-La verdad es que la ciudad no ha acompañado lo que es el crecimiento de la provincia. Santiago ha crecido, tiene cosas muy buenas, iluminación, temas de forestación también bastante bien, pero después hay muchas cosas que han decaído. La provincia, en estos 20 años y pico, ha crecido muchísimo, por la política del gobernador Gerardo Zamora en su momento y ahora senador. Es innegable que ha crecido muchísimo.

Hoy la ciudad Capital merece estar entre las grandes ciudades, pero la ciudad no ha acompañado ese ritmo de crecimiento de la provincia, sobre todo en los últimos 3 o 4 años.,

Pero no, la veo bastante sucia, sin iluminación, calles rotas, sin lógica de trabajo. Por ejemplo, se corta el césped en un lado, se fumiga en el otro que está largo el césped, y después se corta en el otro lado; no hay una coordinación. Y la gente se está quejando, que se suma a que estamos en una situación en donde económicamente, por la política a nivel nacional, está viviendo bastante estresada y mal. ¿Para qué lo vamos a sumar más? Vamos a alivianarnos con vivir de manera ordenada, con el tráfico, con el tránsito, con los colectivos que están mal, las frecuencias, las unidades. 

 

TRÁNSITO, TRANSPORTE

-Sin dudas, el sistema de transporte es una de las principales quejas de los vecinos de la ciudad. El precio, el incumplimiento de las frecuencias, la escasez de coches, es un problema que pareciera no tener fin.

-Sí. Y nosotros también como vecinos infligimos normas constantemente, cruzamos los rojos, vamos en moto con celular, vamos manejando en auto con celular. Entonces, hay muchas cosas que hay que tratar de mejorar para bajar un poco el estrés. 

 

-Por supuesto que los vecinos tienen que hacer un mea culpa, pero si ven que las autoridades no responden esas inquietudes, lo único que pueden hacer es quejarse, reclamar.

-Exacto, exacto. Pero yo no me quedo en la crítica. Si vemos que está mal, es muy fácil criticar, y hay mucha gente dispuesta a marcarte todo, pero no se le cae una propuesta. Yo tengo propuestas. Te puedo decir que soy el único precandidato, hasta el momento, que presentó propuestas.

 

-Entre esas propuestas, ¿cuáles consideras que son las más importantes?

-Hay muchas propuestas. Los ejes temáticos fundamentales son tránsito, donde se incluye revisión de contratos con las empresas de transportes, ordenamiento de las calles en cuanto a previsión de estacionamiento en determinadas arterias municipales, delimitación de carriles, como existe en otras ciudades, y aplicar multas. 

BASURA

-Otro tema que preocupa mucho a los vecinos capitalinos es la basura y la proliferación de basurales en distintos sectores.

-Otra cuestión fundamental es el tema basura y medio ambiente. Por ejemplo, implementar un sistema de tratamiento para la basura, de reciclaje, en donde se va a poder dar mano de obra y, además, vender el producto. Esto va a servir para el municipio, para que pueda enfrentar otros gastos que está teniendo y más con el recorte de coparticipación. Después, en temas de higiene, colocar contenedores en los barrios, hasta que la gente se acostumbre a sacar en determinado horario, porque también el servicio de recolección no es del todo eficiente en todos lados. De esa manera, no le das excusa al vecino para que tire y haga mini basurales. Poniendo contenedores en determinados lugares y una vez a la semana se recoge todo, se termina el problema de los mini basurales.

Pero, obviamente, al vecino que se vea tirando basura en cualquier lado se lo va a multar. A la gente que tenga baldíos abandonados, se la va a multar. 

 

DIGITALIZACIÓN DEL SISTEMA

-Todo eso en coordinación con el Tribunal de Faltas.

-Exacto. Ahí vamos a otro punto importante. ¿Cuántas veces se ha hablado de digitalizar el sistema? Se lo he hablado, pero nunca se lo he hecho. Se puede hacer con cero dinero, cero inversión. 

 

-¿Cero inversión?

-Claro, con lo que hay se puede hacer. No prometo hacer cloacas en todos los barrios, asfalto en todos los barrios, no. No vengo a prometer asfalto, vengo a prometer futuro.

No, porque aparte la situación económica es apremiante, pero tampoco tengo conocimiento de los libros contables. No tengo acceso a eso. Justamente, el sistema de digitalización es para dar mayor transparencia. ¿Por qué no puedo saber cuánto se gasta, cuántos empleados hay, cuántos planes, cómo se maneja el sistema de licitaciones? No, no tengo acceso. Ni yo, ni ningún vecino. Entonces, eso va a empezar a ser mucho más transparente.

Aparte, propongo una aplicación para hacer denuncias. Si un vecino ve a alguien infringiendo, ya sea una cuestión de higiene, una cuestión de tránsito, va a poder subir la foto. La denuncia va a ser totalmente anónima. Y de ahí irá una patrulla de verificación para ver si es cierto o no.  Hay empleados disponibles para eso, quienes van a aplicar una sanción a los infractores. De esa manera nosotros vamos a tener miles de ojos en la calle. 

Entonces todo va a poder funcionar mejor. Además de eso, va a evitar, por ejemplo, postes caídos en tal lado, cables cortados. Es muy sencillo de aplicarlo.

 

-Con eso se evitaría también la burocratización de trámites.

-Exacto. También con eso vas a poder hacer muchas, muchas gestiones y diligencias, que antes tenías que moverte hasta la central. No tiene sentido hoy en día. O puede hacer habilitaciones, realizar pagos. Todo. Hasta renovaciones del carnet por aplicación. De esa manera descongestionas, ahorras tiempo para la gente y simplificas.

Y hay otra cosa fundamental en cuanto a la organización, que es reflotar los centros vecinales. Eso es algo fundamental. Uno lo ve como una estructura vieja, pero no. Los centros vecinales son mini municipios dentro de cada barrio, hacia donde los vecinos podrán dirigir sus quejas, sus problemas, y plantearle al encargado. Y ese representante del centro vecinal de cada barrio se va a comunicar directamente con el intendente. Son 62 barrios. No hay mucho entonces. De esa manera, tienes un contacto directo con todos los vecinos a través de un representante.

 

CENTROS VECINALES

-Pero hay que ver también la cuestión económica de los centros vecinales, la realidad que atraviesan es terrible. Muchos están acéfalos porque nadie se quiere hacer cargo, sobre todo cuando llegan las boletas luz, agua, gas y otros servicios.

-Por supuesto. Todo ese tipo de estructuras se están cayendo porque nadie se quiere hacer cargo. Pero ¿sabes qué? Es pésimo por parte del municipio no ayudar, porque el centro vecinal te está ayudando a vos como municipio. Tienes que facilitar su trabajo, subsidiar sus impuestos. Si ellos te están brindando una ayuda. Son una sucursal del municipio. Entonces, tienes que facilitarle todo eso a las personas que, con total desinterés, te están brindando una ayuda. Por eso, insisto en fomentar en la existencia del centro vecinal.

-Pero, ¿con qué dinero? ¿La situación económica del municipio permitiría este tipo de gastos?

-Nos fijamos en que no hay plata, no hay coparticipación, pero ¿qué pasa con las multas existentes? Nadie las ejecuta, y si no me cobran la multa, voy a seguir coleccionando infracciones. De qué sirve multar si luego no se las ejecuta. Hay que retomar eso. Por otro lado, la venta de productos provenientes del reciclaje.

Son ingresos que están dormidos, pero si los despertamos, se pueden hacer muchas cosas y mejorar el municipio.

 

ATENCIÓN PRIMARIA DE ANIMALES

-Otro tema que preocupa es la cuestión de los animales callejeros.

-Vamos a implementar las CAPAS. Son centros de atención primaria del animal. No es solo preocuparse por los animales y sus intereses, sino que también es una cuestión de salubridad pública. Hay tantos perros que desparraman la basura, se hacen criaderos, muerden a las personas. Hay todo un tema relacionado a mis pobres amigos peludos. Con los centros de atención primaria se podrán hacer castraciones, vacunaciones y también tratamientos a cuestiones de primeros auxilios. Un perro que ha sufrido un maltrato o está tirado con sarna, también se lo va a poder atender y curar.

No estoy hablando de operaciones complejas, no, porque no nos daría el presupuesto, pero cosas básicas, convenios con el Colegio de Veterinarios. Se puede hacer muchísimo.

 

SALUD

-¿Y en la cuestión de la salud de las personas?

-Están los CAPS, fundamentales para la atención del ser humano, pero muchas veces están desabastecidas. ¿Cómo no vas a tener un convenio con el IOSEP, con otras obras sociales, otras prepagas? Hay gente que tiene prepaga o una obra social y puede dejar tranquilamente el cupón y agarrar ese dinero que está ingresando. Entonces, puedes abastecer tus CAPS, y tener medicamentos, tener profesionales más días, más horas. El vecino va a acudir directamente a ese centro, no tiene que ir hasta el hospital. A lo mejor necesita una atención mínima, puede ir tranquilamente ahí. Es cuestión de activar la lógica, el pensamiento. Modernizarse.

BAÑOS EN EL PARQUE

-¿En cuanto a los espacios verdes?

-Sin dudas, son fundamentales. Me gustaría también implementar, por ejemplo, algo que no es cuantioso, que son baños públicos en el parque. No puede ser que el parque haya crecido tanto y no haya baños públicos, con toda la costanera nueva que tenemos. Los baños que hay cierran a las 10 de la noche, y la gente tiene que bajarse hasta el río para ir a hacer sus necesidades. No puede ser.

Me encantaría, como en algunas plazas de otras ciudades, poner un baño. Ahora tienes que andar pidiendo por favor en un bar, en un negocio, que te presten un baño. Obviamente, con el cuidado y la higiene que corresponden. Y ahí recaigo de nuevo en nosotros, los vecinos, quienes tenemos que ser más más cuidadosos.

A los vendedores hay que acomodarlos, no sacarlos, porque yo entiendo la situación actual. Pero acomodarlos mejor, para que la gente pueda pasear tranquila. 

ENCUESTAS

-Ahora, pasando al aspecto político. Como precandidato del Frente Cívico, ¿de qué manera evalúas tu campaña? ¿Crees que tienes reales posibilidades de ser el próximo candidato?

-La verdad es que no sé qué decirte, pero en las encuestas, realizadas por mi equipo e incluso la de mis virtuales rivales, estoy muy arriba, me dan como favorito. Pero bueno, eso va a depender de lo que diga el Frente Cívico.

 

-En caso de que no seas el próximo intendente, ¿estás dispuesto a acompañar a la próxima gestión?

-Por supuesto. Por supuesto. Además, todo lo que yo estoy haciendo, todas las propuestas, primero que son públicas, están a disposición de todos y yo me comprometo a hacerlo. A mis proyectos se los voy a dar al candidato que vaya, si no llego a ser yo. Objetivamente, tengo todas las chances para ganar. Nunca he sido funcionario. Soy joven. Tengo propuestas, y pretendo que los jóvenes sea una columna fundamental en mi gestión.

 

-A pesar del complicado momento, ¿tu mensaje es de esperanza para la gente?

-Sí, que no dejen de creer, primero porque es la única manera de elegir a nuestros gobernantes. Eso de “todos son iguales”, lo entiendo, pero es la única manera que tenemos de elegir a nuestros gobernantes; segundo, no todos los políticos son iguales. Muchos son muy buenos, han hecho mucho por la provincia, el senador Zamora es uno de ellos. Es lógico que con el transcurso del tiempo se pueda ver enojada a la gente. Es natural, es propio del desgaste, pero la provincia nunca ha dejado de crecer. Pero no solo él, hay muchos políticos buenos, que han hecho mucho. No podemos vernos nublados por los que actúan mal, que son muchos, pero hay gente buena. Si no te gusta, involúcrate.

 

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