Con una propuesta artística atravesada por el simbolismo, la espiritualidad y la búsqueda de nuevas sonoridades, el dúo santiagueño presentó el primer adelanto de “Canción Tornasol”, su cuarto trabajo discográfico.
El folklore santiagueño vuelve a transformarse desde sus propias raíces. Y esta vez lo hace de la mano de Don Argañaraz, el dúo integrado por los hermanos Nicolás y Diego Argañaraz, quienes acaban de presentar “Sueños de Alquimia o El Metahumano”, el primer corte de difusión de “Canción Tornasol”, el disco que marcará un nuevo capítulo artístico en su recorrido musical.
Con una estética sonora profundamente introspectiva y una poética cargada de simbolismos, la obra propone una experiencia distinta dentro del cancionero popular actual. Lejos de quedarse en los moldes tradicionales, el dúo santiagueño continúa ampliando los límites del folklore y reafirma una identidad construida desde la memoria, el monte y la espiritualidad.
La canción lanzada este 10 de mayo de 2026 funciona como la puerta de entrada a un universo conceptual donde la música aparece como un acto de transformación. “Sueños de Alquimia o El Metahumano” narra la travesía de un ser que busca trascender sus propios límites y encontrar una dimensión superior de existencia. La metáfora alquímica atraviesa toda la composición y se convierte en el eje de un disco que reflexiona sobre el tiempo, la humanidad y los cambios culturales de época.
“Canción Tornasol” representa, además, una evolución estética dentro de la trayectoria del grupo. El trabajo combina elementos del folklore tradicional con climas contemporáneos, texturas acústicas y búsquedas poéticas que dialogan con lo espiritual y lo existencial. En esa mezcla aparece una de las mayores fortalezas de Don Argañaraz: la capacidad de conservar el pulso ancestral del canto santiagueño mientras exploran nuevas formas narrativas y musicales.
“Sentimos que este disco es un viaje hacia adentro. Hay canciones que nacieron en momentos muy intensos, donde aparecieron preguntas sobre quiénes somos y hacia dónde vamos”, expresó Nicolás Argañaraz durante una entrevista brindada en el marco del lanzamiento.
Por su parte, Diego Argañaraz sostuvo que el nuevo material “busca conectar con una sensibilidad distinta, más humana y más consciente”. Y agregó: “La alquimia para nosotros tiene que ver con transformar las experiencias, incluso las más difíciles, en canciones”.

DE PUEBLO A CIUDAD
Nacidos en Gramilla, atravesado por la cultura campesina y las tradiciones del monte, los hermanos crecieron entre guitarreadas familiares, patios de tierra y ceremonias populares donde el canto era parte natural de la vida cotidiana. Esa raíz permanece intacta en cada una de sus composiciones y se convirtió en la marca distintiva de su obra.
Actualmente radicados en Alta Gracia, Córdoba, los músicos continúan llevando adelante una propuesta artística que combina la herencia cultural del interior profundo con una mirada contemporánea sobre el folklore argentino.
La historia discográfica del dúo comenzó en 2011 con “Misterio Escondido”, un álbum que llamó la atención por su fuerte carga poética y su impronta espiritual. Más tarde llegaría “Terrón de Coplas”, editado en 2018, donde profundizaron la conexión con el paisaje santiagueño y el canto ancestral. En 2023 presentaron el EP “Nuestros Hábitos”, trabajo que mostró un perfil más experimental y anticipó parte de las búsquedas sonoras que hoy terminan de desarrollarse en “Canción Tornasol”.
En el ambiente folklórico nacional, Don Argañaraz logró consolidarse como una propuesta singular. Su música no busca la inmediatez ni las fórmulas comerciales. Por el contrario, apuesta a la construcción de climas, relatos y símbolos que invitan a escuchar desde otro lugar.
No es casual que hayan sido bautizados y apadrinados por Horacio Banegas, una de las figuras más influyentes de la música santiagueña contemporánea. La conexión artística con Banegas no sólo marcó sus primeros pasos, sino también una forma de entender el folklore como territorio de resistencia cultural y búsqueda espiritual.
“Horacio nos enseñó que el folklore no es una pieza de museo, sino algo vivo, que respira y se transforma con cada generación”, recordó Diego Argañaraz.
FUTURO PRESENTE
En este 2026, el dúo atraviesa uno de sus momentos de mayor proyección. Además del lanzamiento del nuevo single, anunciaron una gira nacional que incluirá presentaciones en distintas ciudades del país. El recorrido comenzará el 16 de mayo en Rafaela, continuará el 22 de mayo en Córdoba, el 6 de junio en San Jorge, el 13 de junio en Lincoln y el 20 de junio en Daireaux.
La gira tendrá un formato íntimo y conceptual, pensado para acercar al público la experiencia completa de “Canción Tornasol”. Según adelantaron los músicos, los conciertos incluirán intervenciones visuales, relatos y una puesta escénica vinculada al universo simbólico del disco.
En tiempos donde gran parte de la industria musical apuesta a la velocidad y el consumo inmediato, Don Argañaraz propone detenerse, escuchar y sentir. Su obra avanza en sentido contrario a la lógica de la superficialidad y recupera el valor de la canción como espacio de reflexión y encuentro colectivo.
La crítica especializada ya comienza a señalar a “Sueños de Alquimia o El Metahumano” como uno de los lanzamientos más originales del folklore argentino en este 2026. El tema no sólo reafirma la madurez artística del dúo, sino también la vigencia de una corriente musical que entiende al folklore como una expresión en permanente evolución.
Con “Canción Tornasol”, Don Argañaraz parece dispuesto a dar un paso decisivo dentro de la escena nacional. Y lo hace sin abandonar aquello que los volvió únicos: la conexión profunda con la tierra santiagueña, la poesía del monte y el misterio de las canciones que nacen desde lo más hondo.
Porque en el universo musical de los hermanos Argañaraz, cada copla sigue siendo un ritual. Y cada canción, una forma de alquimia.