19 de febrero, 2026
Actualidad

El encuentro, que ya va por su sexta edición, se consolida como un espacio de intercambio cultural y pedagógico que reúne a talleristas, docentes, artistas, estudiantes y amantes de la danza y las expresiones populares.

Del 2 al 5 de abril de 2026, en Costa Sachayoj – Villa Robles, se realizará el 6º Gran Encuentro de Talleristas Argentino e Internacional 2026, bajo el lema “La tierra baila y canta – Danza”. Cuatro días intensivos donde el arte, la formación y la identidad se darán la mano en una convocatoria abierta a todos los niveles y a participantes de todo el país.
El encuentro, que ya va por su sexta edición, se consolida como un espacio de intercambio cultural y pedagógico que reúne a talleristas, docentes, artistas, estudiantes y amantes de la danza y las expresiones populares. La propuesta combina talleres intensivos con relatos, charlas, disertaciones y senderos guiados que complementan el programa, en un formato que apuesta tanto al aprendizaje técnico como a la experiencia comunitaria.
Este año, además, el encuentro incorpora un espacio especial denominado “Fogones”, que incluirá la presentación del segundo libro de Juan Saavedra, “Escritos para que no se pierdan… La Mística se abre”. En ese marco también se desarrollará la charla de Carlos Suárez titulada “De la nada a la eternidad”, junto a recitales sorpresa que sumarán música y celebración a las noches del monte santiagueño.
Santiago del Estero —cuna de chacareras, vidalas y bombos legüeros— no es un escenario casual. Es territorio donde la tierra cruje bajo los pies y el ritmo nace de lo profundo. Costa Sachayoj, en Villa Robles, ofrece un entorno natural que dialoga con la esencia del encuentro: monte, senderos, comunidad y memoria cultural viva. Allí, el paisaje no es telón de fondo, es parte del aprendizaje.
Durante cuatro jornadas consecutivas, el cronograma contempla una intensa programación de disertaciones, charlas y debates. Entre los ejes temáticos se destacan:
• Función cerebro, a cargo del Dr. Miguel Jacob.
• Religión y filosofía, con Mama Antula y Rubén Valdéz Saavedra.
• Química elemental, por Churchi Tévez.
• O.V.N.I. – Presencia de los Hermanos del Espacio, con Juan Saavedra.
• Lenguaje de señas para bombo legüero, por Jero Aceituno (Latido Nativo).
• Construcción del bombo y su proyección, a cargo de Froilán González y Tere Castronovo.
Además de la formación técnica en danza, el programa despliega una amplia variedad de propuestas corporales y artísticas:
• Danza folklore
• Folklore fusión y proyección
• Zapateo
• Bombo y percusión
• Danza libre e improvisación
• Danzas sagradas circulares
• Meditación y movimiento (mente, cuerpo y espíritu)
• Tango
• Afro danza
• Preparación física
• Folklore, fiesta y animación
• Boleadora y bombo espectáculo
• Vocalización y canto
• Kayak y senderismo
En el área de talleres específicos también se desarrollarán:
• Bio-construcción en adobe, a cargo de Claudio Díaz.
• Cocina entre todos, con elaboración de pan, chipaco y tortilla.
• Mate y mate cocido, trabajando con yerba, poleo y cedrón.
Esta diversidad confirma el espíritu integral del encuentro: no se trata solo de danza, sino de una experiencia cultural que articula cuerpo, pensamiento, territorio y comunidad.
La consigna “La tierra baila y canta” no es solo un eslogan: sintetiza una mirada. La danza como lenguaje colectivo. El canto como memoria. La tierra como raíz. En Santiago del Estero, donde la cultura popular se transmite de generación en generación, el encuentro adquiere un sentido profundo: es celebración, pero también reafirmación identitaria.
El 6º Gran Encuentro de Talleristas Argentino e Internacional 2026 se proyecta como un punto de convergencia federal e internacional. La invitación está dirigida a participantes de todo el país y también a referentes del exterior, en una dinámica que busca fortalecer redes culturales, intercambiar metodologías y compartir experiencias de trabajo territorial.
En tiempos donde la formación artística enfrenta desafíos estructurales, estas instancias colectivas cobran especial relevancia. No se trata únicamente de aprender pasos o técnicas, sino de construir comunidad. De mirarse a los ojos en ronda. De reconocerse en el otro a través del movimiento.
Villa Robles, como anfitriona, se prepara para recibir a visitantes de distintas provincias argentinas. La logística concentrada en Costa Sachayoj permitirá desarrollar las actividades en un mismo ámbito natural, favoreciendo la convivencia, el intercambio y la inmersión total en la experiencia.
El cierre, previsto para el 5 de abril, promete ser una síntesis de lo compartido: cuerpos que aprendieron, voces que dialogaron, libros que se presentaron, fogones encendidos y una tierra que volvió a vibrar con cada zapateo y cada abrazo.
Santiago del Estero vuelve a convocar. Desde el monte profundo hacia cada rincón del país. La invitación está abierta: del 2 al 5 de abril de 2026, Costa Sachayoj será escenario de encuentro, formación y celebración. Porque cuando la tierra baila y canta, nadie queda afuera.

Juan Saavedra, el “Bailarín de los Montes”: una vida consagrada a la danza
Hablar de Juan Saavedra es hablar de una vida entregada al movimiento, a la raíz y a la proyección de la danza folclórica argentina. Reconocido como el “Bailarín de los Montes”, su nombre se ha convertido en un símbolo de la danza popular de nuestro país, atravesando generaciones, escenarios y fronteras.
Oriundo del Barrio Las Cejas, en Santiago del Estero, comenzó su extensa trayectoria artística junto a su hermano Carlos Saavedra. Más tarde integró el Ballet Folclórico Nacional con el Chúcaro (Santiago Ayala), bajo la dirección de Ariel Ramírez, consolidando una formación que lo llevaría a los grandes escenarios del mundo.
Fue uno de los primeros artistas argentinos en integrar el Cirque du Soleil y creador del grupo Los Indianos, con el que trabajó durante varios años en París. En la capital francesa profundizó su formación en danza contemporánea y se nutrió de las nuevas tendencias escénicas, entre ellas la impronta de Pina Bausch. Aquellos años también estuvieron atravesados por encuentros culturales diversos y por el acompañamiento a argentinos exiliados durante la dictadura militar.
La compañía Los Indianos se convirtió en un espacio de cruce artístico por el que pasaron figuras como Jaime Roos, Gustavo Beytelmann, Juan José Mosalini y el “Chango” Farías Gómez. De regreso en Argentina, en la década del ochenta, conformó Los Santiagueños junto a Peteco Carabajal y Jacinto Piedra, aportando una mirada renovadora a la música y la danza de raíz.
En los años noventa comenzó a desarrollar sus propios talleres, donde forjó su técnica y su estilo de fusión etno-contemporáneo. Desde entonces, su trabajo pedagógico se convirtió en una de sus principales banderas: formar, transmitir y proyectar la danza como experiencia cultural integral.
Con más de 80 años, Juan Saavedra continúa dedicado a la enseñanza. “Hoy me encuentro más enseñando que actuando. Estoy agradecido por mis piernas que me han convertido en un bailarín fuerte y me permiten compartir mis saberes con otros apasionados del baile”, expresó en su momento al reflexionar sobre su trayectoria. Su legado se prolonga también en sus hijos: Yago, radicado en Santiago del Estero, y Jesús y Nazareno, residentes en Europa como bailarines.
En el marco del 6º Gran Encuentro de Talleristas Argentino e Internacional 2026, Juan Saavedra vuelve a proponer un espacio diverso, plural y enriquecedor, reafirmando su compromiso con la formación, la identidad y la proyección cultural. Su presencia no solo honra la historia de la danza argentina, sino que la mantiene viva, en movimiento y en diálogo con las nuevas generaciones.
Porque para el “Bailarín de los Montes”, la danza no es solo escenario: es raíz, es comunidad y es continuidad.

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