Hace poco, en Tailandia, se llevó a cabo una nueva edición del concurso más prestigioso del mundo. El certamen de Miss Universo, contienda de belleza por la que las féminas del mundo pasan para llegar a ser la nueva beldad universal y cambiar abruptamente sus vidas.
El certamen de Miss Universo es el más importante. Antes se debatía entre Miss Mundo, el que ganara la cordobesa Silvana Suárez, en 1978, para nuestro país, y Miss Universo (que lleva tal nombre porque lo auspiciaba Universal, la cadena de cine y televisión).
Hoy en día hay innúmeros concursos, todos tendientes a cumplirle, a las bellas del mundo, el sueño de Cenicienta. Los concursos de belleza internacionales más conocidos son los "Cuatro Grandes": Miss Mundo, Miss Universo, Miss Internacional y Miss Tierra. Existen también otros concursos importantes como Miss Grand Internacional y Miss Supranational, además de eventos para adolescentes como Miss Teen International y Miss Teen Grand International.
Pero el más prestigioso, por premios y resonancia ecuménica, es el de marras: Miss Universo.
MISS UNIVERSE 2025 – PURA CONTROVERSIA
Esta última edición trajo muchas polémicas.
En primer término, hubo una discusión entre Miss México y el nuevo director talilandés de este certamen. En efecto, Nawat Itsaragrisil (quien junto al mexicano Raúl Rocha son los dueños del concurso) increpó a Fátima Bosch (Miss México), por no querer sacarse una foto con él (en un confuso episodio).
Cabe recordar que este concurso tuvo una anterior dueña, Anne Jakrajutatip, una tailandesa transexual, que tiene una orden de arresto en su contra debido a una acusación de fraude y falsificación de información financiera, según informes de mayo y noviembre de 2025.
En su paso por el mítico concurso, vendió la falacia de la inclusión, con chicas casadas, con hijos, trans y plus size, hasta hubo una participante con vitíligo, que quedó entre las semifinalistas, pero de allí no pasó.
Obvio que era una maniobra de puro marketing. Las “chicas gorditas” o “no hegemónicas”, estaban para satisfacer el morbo o la idea falsa de pluralidad, pero indudablemente, ninguna hubiera ganado, ni ganará.
Volviendo al primer escándalo de esta edición de Miss Universo, según información: “el conflicto ocurrió cuando Nawat, su director, confrontó públicamente a Bosch, Miss México, por - supuestamente- no cumplir con actividades promocionales sobre el evento. Durante la discusión, él la interrumpió, le pidió que se callara y la llamó ‘tonta’, lo que la hizo retirarse del lugar. Otras concursantes se levantaron para apoyarla, y el incidente se volvió viral”.
Luego hubo una serie de acontecimientos desafortunados. Todos emergentes de la mala organización. Por caso, Miss Jamaica cayó en el escenario y tuvo grandes secuelas físicas y emocionales, por efecto de un fuerte tropiezo con un desnivel del piso. Esto la llevó a una larga convalecencia.
Se dice que como es arriba es abajo y que todo lo que hace el patrón, refleja su condición.
La caída, se sumó a una serie de tropiezos en serie. La mayor parte de ellos, al borde de la pileta, en la que las bellas, hacía malabares por no aterrizar en tacones sobre el piso mojado.
Finalmente, llegó el día de la elección y contra todo pronóstico (aunque estaba entre las que estaban en foco), Fátima Bosch, Miss México, se erigió en ganadora. Justo mano a mano con la representante de Tailandia. Dicho de otro modo. Eran las representantes de los países de ambos dueños del Miss Universo.
Sin hacerse esperar, y luego de anunciarse que Miss México era Miss Universo llovieron las críticas y las compañeras, salieron tímidamente a saludarla.
Muchas apuestas estaban puestas en Costa de Marfil. A la monumental negra le habían puesto todo el dinero encima, y la expectativa estaba puesta en su kilométrica figura.
Cuando fue anunciada como cuarta finalista, la cara de la misma fue indisimulable. Ella creía que era la reina de la noche, más no fue.
Para muchos fue un arreglo, el triunfo de la dulce Fátima que, en realidad, siendo muy bonita, aunque no respondía al estereotipo mujerón de Costa de Marfil o Colombia, que parecían seguras ganadoras.

NEGOCIOS TRAS LAS MEDIDAS PERFECTAS
El triunfo de Miss México implica el de la cuarta mexicana en ganar la preciada corona. La primera fue Lupita Jones en 1991. Luego fueron, Ximena Navarrete, Andrea Meza y ahora, Fátima Bosch.
Lo que ocurre es que todas las miradas apuntaron a Rocha, uno de los dueños del concurso. a quien se le atribuyen negocios espurios. Un hombre bravo, y con poder, era posible que se conjeturara algún “acomodo”.
La coronación, en efecto fue muy incómoda. Fátima lloraba, y su amiga, Miss Venezuela se acercó a decirle al oído que nadie la saludaría. Pasado un rato y porque el aire se cortaba con navaja, las chicas se acercaron tímidamente a cumplir el ritual de circundar a la ganadora y “felicitarla”.
También hubo quienes recordaban la icónica figura de Lupita Jones, quien hasta hace poco era la encargada de la elección de la representante azteca para las contiendas internacionales.
Muchos hacían alusión al "lado oscuro" de Lupita Jones en referencia principalmente, a polémicas relacionadas con su comportamiento público y las acusaciones de maltrato en su contra. Algunas de las controversias más sonadas incluyen: declaraciones contra mujeres trans en certámenes de belleza, insultos hacia fans en redes sociales, la polémica salida de Televisa de Nuestra Belleza México y acusaciones de maltrato.
Rocha fue conminado por la opinión pública a renunciar. Lo mismo que Nawat. Pero ahora que bajó la espuma, a Fátima el público la va aceptando, no se habla tanto de los presuntos negocios espurios del dúo Rocha-Nawat y la flamante Miss Universo seguirá su derrotero hasta noviembre de 2026, mientras, tal vez se cocinen negocios que sean insondables para el público en general.
La reina, reinará y los negociantes, negociarán.
Hay corona para rato.