Muchas veces nuestras decisiones se encuentran influenciadas por la opinión de los demás. Consejos para hacer valer tu palabra y tus propios deseos.
Los mandatos familiares: “lo dijo el abuelo”, “mamá siempre lo hace así”, “en mi familia jamás”, hacen que, muchas veces, nos sintamos presos de esos deseos u "órdenes" que, explícitas o no, nos determinen. Todo eso que está guardado parece incuestionable y va modelando nuestras vidas y nuestro día a día. Pero es bueno revisar cada tanto qué es tuyo y qué es de otros. En qué casos no estamos siendo fieles a nosotros mismos. ¿Cómo no dejarse influenciar por los demás? ¿Cómo evitar manipulaciones? Aquí van algunos consejos:
Cómo no dejarse influenciar por los demás
Los mandatos tienen muchas veces una gran influencia en nuestras vidas. Si al peso que esos enunciados tienen en nuestras decisiones le agregamos las opiniones de nuestros amigos y compañeros respecto a deseos propios, planes e iniciativas, podríamos decir que estamos en problemas.
Algo de luz aparece en el horizonte de la construcción de nuestros “propios” proyectos cuando hacemos lo que nos dijeron los demás, pero uno comienza a sentirse incómodo, y uno siente que no está del todo de acuerdo con lo que está pasando. Muchas veces ocurre que, en el fondo, esa no es la decisión que se hubiera tomado inicialmente. Hay algo en el interior que está comenzando a movilizarse, a revelarse y a querer salir.
En la mayoría de los casos, las opiniones sólo nos confunden y hacen que las decisiones las tomemos sobre la base de palabras ajenas que representan los puntos de vista de quienes las enuncian, pero no nuestras.
Es momento de aprender a decir "basta" y hacerte responsable de tu vida. De tus planes, de tus sueños. Cambiar el chip, abrir los ojos. Empezar a reflexionar si haces las cosas porque realmente te gustan o porque los demás las hacen.
Algunas veces, tomar iniciativas propias puede hacer que sientas culpa por alejarte del mandato familiar o no considerar las opiniones del entorno. Pero recuerda que una cosa es escuchar una opinión que podría servir para ampliar tu conocimiento sobre ciertos tópicos y otra es que lo que te dicen arrase con las ideas que vos tenías sobre un tema.
Las perspectivas de los demás son el resultado de sus propias experiencias en un momento dado, pueden orientar, pero no deben consideradas como la verdad absoluta.
Claro que a veces es más fácil dejarnos llevar. Pero la verdadera personalidad y fortaleza se demuestra cuando somos capaces de decir “no, gracias, yo paso”. Prefiero esta otra cosa o encarar un camino diferente

TIPS
Si el temor a perder los afectos de quienes te han aconsejado, te hace sentir mal al momento de decidir lo contrario, te acercamos una serie de tips que podían ayudarte a ser el dueño de tus decisiones sin sentir culpa.
-No quedes atrapado en las opiniones de los demás:
Algunas veces, tus amigos, pueden ver de distinto modo la historia que les refieres y por lo tanto no acertar en el consejo que te dan.
-Incluí otras visiones sin que invadan tu espacio:
Puedes contar a los otros lo que estás pensando, pero sin dar lugar a que se metan. Aclara que es una decisión tomada y así evitarás enojos o roces.
-Ten intuición:
Si bien es importante analizar las causas y consecuencias de cada decisión, la intuición es nuestra mejor guía. A veces, es necesario detener la mente, y dejar que el corazón sea quien nos señale el camino.
-Escribe lo que piensas:
Escribe las opciones y analízalas. Consigna las ventajas y desventajas. Lee la lista completa y fíjate cuál te conviene más. Sos la único que puede decidir sobre el camino de tu vida y, teniendo claras las opciones y consecuencias, vas a poder elegir mejor.
-Cuestiónate:
Pregúntate si estás actuando para complacer a los demás o por tu propia voluntad. Por más que los otros opinen, ten en claro que lo que ellos digan no te tiene que influir de manera determinante. Una cosa es escuchar y otra hacer caso ¡No te
dejes manipular!
-Ten un horizonte claro:
Busca objetivos, proponte algo y esfuérzate para cumplirlo. No te rindas ni bajes los brazos antes de tiempo. Es necesario mantenerse firme con las ideas de uno mismo. A muchos les resulta difícil, pero es necesario tomar conciencia para en verdad ser conscientes de lo que queremos.
-Amistad y respeto:
Recuerda que quienes te quieren nunca va a obligarte a hacer o pensar algo que no deseas o que te hace mal. Por eso un "no" les puede molestar, pero si no aceptan tus decisiones, sería mejor tenerlos lejos.
-Escúchate:
Es fundamental que escuches tu interior, tus deseos, sos capaz de tomar tus propias decisiones, tente confianza, no siempre la opinión de los demás es necesaria.
-Decir "no" a tiempo:
Lo principal para poder decir que no, es conocer lo que nos gusta y lo que no, lo que esperamos y lo que no, así, respetándonos, vamos a poder crear relaciones sanas y verdaderas en donde consideramos a los demás y también nos valorizamos a nosotros mismos.
(Fuente: Buenavibra.es, por Juli Derisi)