Un equipo de especialistas de la Universidad Nacional de Santiago del Estero difundió recomendaciones sobre el uso de especies vegetales nativas con propiedades medicinales. Aclaran que pueden complementar el tratamiento de enfermedades respiratorias leves, pero que no reemplazan la consulta médica.
Con la llegada de las bajas temperaturas y el aumento de las enfermedades respiratorias, investigadores de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) destacaron el valor de distintas especies de la flora nativa utilizadas tradicionalmente por las comunidades de la provincia para aliviar síntomas como la tos, la congestión y el dolor de garganta.
Según informó la UNSE, numerosas plantas autóctonas contienen compuestos con propiedades expectorantes, antiinflamatorias y descongestivas, lo que las convierte en una alternativa para acompañar el tratamiento de afecciones respiratorias leves, siempre bajo un uso responsable y con asesoramiento profesional.
Entre las especies de la flora santiagueña con usos tradicionales para aliviar afecciones respiratorias se encuentran el atamisqui, la jarilla, el chañar y el quimil. Estas plantas suelen emplearse en infusiones o jarabes caseros para aliviar la tos, la congestión y el dolor de garganta.
Los especialistas remarcaron que estos recursos naturales forman parte del conocimiento ancestral de la región y, en muchos casos, cuentan con respaldo de investigaciones científicas que buscan validar sus propiedades y promover un aprovechamiento seguro de la biodiversidad santiagueña.
Aun así, advirtieron que las plantas medicinales no sustituyen los tratamientos indicados por profesionales de la salud. Ante síntomas persistentes, fiebre alta, dificultad para respirar o el agravamiento del cuadro, es fundamental consultar a un médico.
Desde la Universidad también resaltaron la importancia de preservar la flora nativa y continuar impulsando investigaciones que permitan conocer con mayor profundidad el potencial terapéutico de las especies propias del monte santiagueño, integrando el conocimiento científico con los saberes populares.
El trabajo de los investigadores también busca revalorizar el patrimonio natural y cultural de Santiago del Estero. Muchas de estas especies forman parte de la medicina tradicional utilizada desde hace generaciones por comunidades rurales y pueblos originarios, conocimientos que hoy son objeto de estudios científicos para evaluar su eficacia, seguridad y posibles aplicaciones en el ámbito de la salud.
En ese sentido, desde la Universidad señalaron que la investigación sobre plantas medicinales no solo contribuye al desarrollo del conocimiento científico, sino que también promueve la conservación de la biodiversidad local y el uso sostenible de los recursos naturales.

La articulación entre ciencia y saberes populares permite avanzar en alternativas complementarias para el cuidado de la salud, siempre con respaldo académico y criterios de uso responsable.
Fuente: Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE).