29 de agosto, 2025
Actualidad

El 24 de agosto se cumplieron 126 años del natalicio de Jorge Luis Borges. LA COLUMNA, ya recordó oportunamente la genial obra “El Aleph”. Esta obra fue el elemento aglutinante de varios homenajes realizados para recordar su genial pluma, en distintos puntos del país. También por ello se celebró esa fecha el “Día del Lector”, en honor a todos los que honran las páginas de los libros del mundo. Así pues, hoy vamos a homenajear al autor argentino, gran defensor de la lectura como terapia de felicidad, con otra parte de su obra y de su pensamiento.

 

Misceláneas Borgeanas

 

  • Sobre el materialismo:

“Uno cree estar solo y al final uno está en un vasto círculo de amigos invisibles”.

“Es triste el amor por las cosas porque las cosas no saben que uno existe”, decía con particular ironía.

Manuscrito de Borges  encontrado en la Biblioteca Nacional

  • Sobre la síntesis literaria

“Una línea puede ser más importante que un poema”.

“Un instante puede ser más importante que una vida, el Dante, en la Divina Comedia habla del “instante esencial”

 

  • Predestinación y libre albedrío

Afirmaba Borges que si hay libre albedrío cada hombre no será en cada instante de su vida lo que será, se ramifican los caminos, si el hombre cree en la predestinación Oscar Wilde tenía razón y cada hombre es lo que será.

Sobre sus primeros años de escritor se definía: “cuando era joven era muy solemne. Pero ya a mi edad busco ser comprensible y sencillo. De joven quería ser Lugones, quería ser Quevedo… Pero era por timidez, ahora digo las cosas con cierta impunidad”.

 

  • El autor es el primer lector

Borges afirmaba que uno escribe para uno mismo, porque es el primer lector de su obra. Y afirmaba: “Cuando uno escribe, el lector es uno, así que uno debe tratar de escribir algo que sea comprensible. Yo al escribir no pienso en lectores. Yo escribo para satisfacer una necesidad y si fuera Robinson Crusoe escribiría en mi isla desierta”.

Con el tiempo fue depurando su estilo lingüístico, y dijo que le parecía que “el lujo es feo, el lujo es una guarangada, la idea de la miseria también.  Un palacio tal vez sea menos indefendible que un conventillo. Bueno, yo pertenezco a la honesta clase media que suele equidistar del lujo y de la pobreza”.

 

  • Borges y el Capitalismo

Aunque muchos pensaban que Borges tenía un pensamiento de derecha, porque su talante intelectual lo ubicaba en un lugar de privilegio, era mucho más sencillo, conceptualmente hablando. Aun cuando su sintaxis podía resultar abstrusa.

Decía concretamente: “El capitalismo da pobreza, ocio y tedio a otros. Los ricos son víctimas también. Los ricos hacen sin cobrar un centavo cosas por las que los pobres cobran”.

 

  • Sobre los argentinos y la sutil ironía

Muy a pesar de la llamada viveza criolla, para el autor el argentino es tímido. “La gente admira por eso al pícaro”, afirmaba.

La ironía no es agresiva, “Charles Lamb, el autor inglés, espera encontrar en el cielo los deliciosos sabores de las frutas, de los vinos, el diálogo con los amigos y por qué no la ironía también”,

“Dante no se hubiera atrevido a decir eso, estaba un poco aterrado con el cielo. Dante estaba aterrado con la idea del cielo o el purgatorio. Estaba cómodo en el infierno”.

La salud es un estado precario que no presagia nada bueno (ironía) y aquí redoblaba la apuesta con la ironía.

 

  • La muerte y el “sentir” a la gente

“Si me dijeran que voy a morirme esta noche diría; “¡Qué alivio, ya he vivido!’”

Él decía (sin gozar del sentido de la vista) que había aprendido a sentir a la gente “qué raro que se sienta, la hostilidad, la amistad. Eso se siente. Lo mismo pasa con un texto”.

“Uno puede estar de acuerdo o desacuerdo con el mismo, pero pensar que es inteligente es algo que el autor hace que influya en nosotros. De un modo agradable o desagradable”.

Borges nos hace creer a todos que somos inteligentes cuando lo consumimos en sus libros o en su pensamiento. Y es verdad, uno entra a uno de sus libros y sale mejor persona. Esa es la maravilla que logra la lectura.

Seamos un poquito más sabios y homenajeemos a Borges.

Para ello hemos preparado uno de sus escritos sublimes: “El Evangelio Apócrifo”.

 

1. Desdichado el pobre de espíritu, porque bajo la tierra será lo que ahora es en la tierra.

2. Desdichado el que llora, porque ya tiene el hábito miserable del llanto.

3. Dichosos los que saben que el sufrimiento no es una corona de gloria.

4. No basta ser el último para ser alguna vez el primero.

5. Feliz el que no insiste en tener razón, porque nadie la tiene o todos la tienen.

6. Feliz el que perdona a los otros y el que se perdona a sí mismo.

7. Bienaventurados los mansos, porque no condescienden a la discordia.

8. Bienaventurados los que no tiene hambre de justicia, porque saben que nuestra suerte, adversa o piadosa, es obra del azar, que es inescrutable.

9. Bienaventurados los misericordiosos, porque su dicha está en el ejercicio de la misericordia y no en la esperanza de un premio.

10. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ven a Dios.

11. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque les importa más la justicia que su destino humano.

12. Nadie es la sal de la tierra; nadie, en algún momento de su vida, no lo es.

13. Que la luz de una lámpara se encienda, aunque ningún hombre la vea. Dios la verá.

14. No hay mandamiento que no pueda ser infringido, y también los que digo y los que los profetas dijeron.

15. El que matare por la causa de la justicia, o por la causa que él cree justa, no tiene culpa.

16. Los actos de los hombres no merecen ni el fuego ni los cielos.

17. No odies a tu enemigo, porque si lo haces, eres de algún modo su esclavo. Tu odio nunca será mejor que tu paz.

18. Si te ofendiere tu mano derecha, perdónala; eres tu cuerpo y eres tu alma y es arduo, o imposible, fijar la frontera que los divide.

19. No exageres el culto de la verdad: no hay hombre que, al cabo de un día, no haya mentido con razón muchas veces.

20. No jures, porque todo juramento es un énfasis.

21. Resiste al mal, pero sin asombro y sin ira. A quien te hiere en la mejilla derecha, puedes volverle la otra, siempre que no te mueva el temor.

22. Yo no hablo de venganzas ni de perdones; el olvido es la única venganza y el único perdón.

23. Hacer el bien a tu enemigo puede ser obra de justicia y no es arduo; amarlo, tarea de ángeles y no de hombres.

24. Hacer el bien a tu enemigo es el mejor modo de complacer tu vanidad.

25. No acumules oro en la tierra, porque el oro es padre del ocio, y éste, de la tristeza y del tedio.

26. Piensa que los otros son justos o lo serán, y si no es así, no es tuyo el error.

27. Dios es más generoso que los hombres y los medirá con otra medida.

28. Da lo santo a los perros, echa tus perlas a los puercos; lo que importa es dar.

29. Busca por el agrado de buscar, no por el de encontrar.

30. La puerta es la que elige, no el hombre.

31. No juzgues al árbol por sus frutos ni al hombre por sus obras; pueden ser peores o mejores.

32. Nada se edifica sobre la piedra, todo sobre la arena, pero nuestro deber es edificar como si fuera piedra la arena…

33. Feliz el pobre sin amargura o el rico sin soberbia.

34. Felices los valientes, los que aceptan con ánimo parejo la derrota o las palmas.

35. Felices los que guardan en la memoria palabras de Virgilio o de Cristo, porque éstas darán luz a sus días.

36. Felices los amados y los amantes y los que pueden prescindir del amor.

37. Felices los felices.

(De Elogio de la sombra, 1969)

 

Disfruten y lean. La vida es más hermosa con un libro al lado.

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