04 de abril, 2025
Actualidad

Según la Organización Mundial de la Salud, la adicción a los videojuegos es una enfermedad mental, que crece día a día. Es un patrón de juego compulsivo que puede generar un grave deterioro personal, familiar, social y educativo. ¿Qué es lo que hay que saber sobre esta tendencia en aumento?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó el 11 de febrero del 2022 a la adicción a los videojuegos en su lista actualizada de enfermedades que, por primera vez, la coloca en su apartado de desórdenes mentales.
La undécima Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS (ICD-11) se elabora con datos de más de 90 países y es utilizada por los profesionales de la salud para estandarizar su labor. La lista codifica 1,6 millones de casos clínicos y es la primera revisión de la lista en 30 años, por lo que la anterior pertenece a un tiempo en el que este trastorno apenas existía.
Argentina tiene más de 19 millones de jugadores, alrededor del 42 por ciento del total de sus habitantes, y registró un aumento del 20 por ciento durante la pandemia, según datos de la Asociación de Deportes Electrónicos y Electromecánicos de Argentina. Santiago del Estero no es la excepción, también sumó gran cantidad de jugadores durante los últimos dos años.
Jugar videojuegos es mucho más que pasar tiempo frente a una pantalla. Es distraerse de un mal día, es relajarse, divertirse, sentir adrenalina por competir, compartir momentos con amigos y conocer personas. La cuarentena colaboró, durante el año pasado y anterior, significó un gran incremento de jugadores a lo largo de todo el planeta.
La pregunta ante esta nueva realidad, que profesionales advierten aumentará con los años, es ¿qué realmente genera la adicción? Y ¿cuáles son sus síntomas para reconocerlos y tratarlos?

Adicción

Profesionales en la materia explican que la adicción a los videojuegos se trata de una adicción no química, es decir que la persona no consume una sustancia. En este caso, es un trastorno de dependencia vinculado a una actividad y genera una especie de recompensa que empieza a tener el cerebro frente a ciertas conductas.
Esta adicción, que es más frecuente en niños y adolescentes, se puede desarrollar por varios factores, entre ellos, la dificultad para gestionar emociones y sentimientos, baja tolerancia a la frustración, depresión o problemas en el colegio como acoso.
“La adicción a videojuegos se caracteriza por un patrón de comportamiento de juego persistente o recurrente (a juegos digitales o videojuegos), que puede ser en línea (es decir, a través de Internet) o fuera de línea”, explica la OMS en la nueva lista de enfermedades.
Entre los desórdenes mentales, la OMS ha pasado a incluir oficialmente la adicción a los videojuegos, dentro de la categoría de ‘uso de sustancias o comportamientos adictivos’, junto al trastorno por adicción a juegos de azar.

Síntomas

Entre los síntomas de una posible adicción, la OMS destaca el no poder parar de jugar en Internet o en una consola, así como desatender las amistades o el trabajo a causa de ello, en periodos superiores a un año.
periores a un año. Si un niño o adolescente pasa mucho tiempo en un videojuego y muestra ese comportamiento, se debe cuestionar que algo ocurre y puede ser que la persona intente evadir un conflicto o tiene problemas.
El organismo internacional ha explicado que el patrón de juego compulsivo “puede ser continuo o episódico y recurrente”, y que también puede ser resultado de angustia o deterioro en ámbitos importantes como el personal, familiar, social o educativo. Una de las señales de alerta es el aislamiento social, ya que los dependientes de los videojuegos prefieren jugar antes que pasar tiempo con la familia o salir con amigos.
También, al estar tanto tiempo en un videojuego el niño o adolescente deja de lado el estudio. No hace tareas y su rendimiento escolar disminuye. Cuando se les habla del tema se muestran irritables o irascibles. Y prefieren, por sobre todo, jugar a realizar otra actividad y pierden la noción del tiempo, por ello no tienen control sobre el juego y continúan a pesar de las consecuencias adversas que le produce.
“El comportamiento de juego y otras características normalmente son evidentes durante un período de al menos 12 meses para que se asigne un diagnóstico, aunque la duración requerida puede acortarse si se cumplen todos los requisitos de diagnóstico y los síntomas son graves”, explica el documento.

Argentina suma jugadores

Son alrededor de 3.000 millones de jugadores en todo el mundo (casi un 40 por ciento de la población), un aumento de más del 5,3 por ciento en comparación con el año anterior de la pandemia, conforme a consultoras especializadas en ese mercado.
Argentina no escapa de este escenario, presenta más de 19 millones de jugadores, alrededor del 42 por ciento del total de sus habitantes, y registró un aumento del 20 por ciento en la cantidad de gamers durante la pandemia, según datos de la Asociación de Deportes Electrónicos y Electromecánicos de Argentina. Santiago del Estero no fue la excepción y sumó aficionados al rubro
La cuarentena colaboró al gran incremento de jugadores a lo largo de todo el planeta. Muchos encontraron en los videojuegos una gran forma de entretenimiento sin tener que salir de casa, terminó siendo uno de los mejores compañeros de millones de personas, posicionándose como un arte audiovisual.
“A partir de la pandemia, muchas de las ofertas de entretenimiento tradicionales dejaron de ser una opción para los consumidores, lo que llevó a muchos a volcarse al gaming, no solo para jugar sino también para socializar”, sostuvo Matías Benz, gerente de Marketing de ASUS Argentina.
“Los videojuegos pueden convertirse en un excelente medio recreativo para combatir los niveles de ansiedad, angustia y estrés que se dispararon enormemente por causa del Covid-19” 

German Beneditto, psicólogo

Germán Beneditto, psicólogo especialista en uso saludable de la tecnología y los videojuegos y referente de la línea de Salud de Fundación Argentina de Videojuegos (FundAV), señaló que, “en tiempos de cuarentena, una de las industrias que más creció por su vinculación directa con la capacidad de brindar entretenimiento y ocio desde la comodidad del hogar, fueron la de los videojuegos.
Estos mismos s videojuegos pueden convertirse en un excelente medio recreativo para combatir los niveles de ansiedad, angustia y estrés que se dispararon enormemente por causa del Covid-19, estableciendo límites adecuados de uso y consumo, para poder sobrellevar de la mejor forma esta situación sin precedentes”, dijo.

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