03 de abril, 2025
Nota de Portada

En una entrevista exclusiva, el empresario fuerte de los medios de comunicación se refirió a la actualidad de los medios de comunicación, pero también tuvo un espacio para la política. “Me hubiera gustado que el país creciera como creció Santiago del Estero con Gerardo Zamora”, afirmó.

Daniel Vila es el presidente del Grupo América.  Este canal, en poco tiempo logró pelearle casi de igual a igual a señales de punta como Telefé y el Trece. Tal vez porque hizo una fuerte apuesta al repatriar sus icónicos periodistas, convirtiendo a la noticia en su fortaleza medular. Además del entretenimiento y otros elementos populares que hacen de este canal, uno de los preferidos del público.
 
En esta entrevista, Vila -casi un santiagueño por adopción, por estar casado con Pamela David- nos cuenta cómo logró la supervivencia y el fortalecimiento en un tiempo en que la patria periodística enfrenta un tiempo difícil. Podemos decir, sin duda alguna, que el empresario se ha transformado en el nuevo zar de la televisión, sacando agua de las piedras y logrando una posición otrora impensada.
 
 
 
L.C.: ¿Cómo hizo América para crecer y apostar a “viejas nuevas” figuras a contracorriente de la quita de la pauta oficial?
 
 
 
D.V.: América fue un canal que no se sirvió mucho de la pauta oficial. Se manejó más con el apoyo privado. Si bien el Estado llevó a cero la pauta oficial, América no cambió sus planes por eso. Lo segundo es que, en un año difícil como este, apostamos por la renovación, el recambio y la confianza en el crecimiento, además siendo un año electoral.
 
 
 
L.C.: Hay ciertos empresarios de diversos rubros que piensan que no se desharían nunca de medios de comunicación por el poder que conllevan dichos medios.
 
 
 
D.V.: Yo me desprendí de varios medios de comunicación. En su momento vendí Supercanal, que estaba en 17 provincias, vendí también varios medios del litoral, como La Capital. En la medida en que uno lo tome como una actividad comercial, la información es un negocio más, no creo que sea una herramienta para presionar.
 
 
 
L.C.: No lo digo como un mecanismo extorsivo sino por el poder que implica per se, que no se compara con ningún otro.
 
 
 
D.V.: La información es muy poderosa, por cierto, pero hoy, gracias a Dios la información se ha democratizado mucho, hoy cualquier persona tiene acceso a la información, a las plataformas digitales, a las redes.
 
 
L.C.: Justamente, ¿considera que dicha democratización ha contribuido a la pauperización de la información?  Hoy opina cualquiera, en cualquier lugar y de cualquier manera.
 
 
 
D.V.: Hay de todo. Hay quienes opinan de manera irresponsable, hay quienes agreden, hay odiadores seriales, hay gente que informa y se informa a través de los medios tradicionales y también a través de las redes y las plataformas digitales
 
 
 
L.C.: Usted hablaba de los odiadores seriales, ¿cree que, de algún modo, hay un mensaje que se baja, no sé si de odio, pero teñido de virulencia, hablo concretamente desde el gobierno nacional?
 
 
 
D.V.: El que tiene la responsabilidad de gobernar también tiene la responsabilidad de ser serio al comunicar con responsabilidad. Entonces, yo no estoy de acuerdo con que se usen los medios para difamar, para agredir, para insultar, para menoscabar al rival, al adversario o a quien sea. Quien más obligaciones tiene, más responsabilidades tiene y tiene la obligación de ser ecuánime en la información y prudente.
 
 
 
L.C.: El presidente Javier Milei fue panelista en su canal, más precisamente en “Intratables”. ¿No se siente un poco “el padre de la criatura”?
 
 
 
D.V.: No, para nada. Mucha gente pasó por ese programa. Algunos llegaron a la política, otros llegaron al arte, otros al deporte y muchos se quedaron en el periodismo. América siempre fue un gran generador de figuras. Eso habla bien del canal, porque siempre ha tenido una programación en vivo, no desde ahora sino desde siempre.  Eso permite ver de otro modo la realidad y es algo que hay que destacar. Hoy hay muchos canales que tienen su programación en vivo, y celebro eso, pero América fue precursora en el tema.
 
 
 
L.C.: ¿Cree que el streaming es una moda fugaz y si la televisión sigue viva o, como dicen algunos, está en extinción?
 
 
 
D.V.: El streaming es una manera de comunicarse que está de moda, pero no creo que sea la más importante. Siguen siendo los medios tradicionales los que, a la hora de informarse, son los que la gente busca, porque tiene el respaldo de la marca. La seriedad que implica el saber quién nos está informando. Para entretenerse está el streaming, pero a la hora de informarse con seriedad y veracidad buscan los medios tradicionales.
 
Lejos está la televisión de desaparecer. Creo que cada vez tiene más penetración. El hecho de que hoy plataformas como Google tomen información de los medios tradicionales o los pongan en sus contenidos, hace que la televisión manifieste su mayor penetración.
 
 
 
L.C.: Usted hablaba de figuras icónicas que pasaron por América y a mí se me ocurren dos en particular: Jorge Rial y Florencia de la V. Ambos se fueron de una manera no muy amistosa del canal. Recuerdo el manifiesto socio-político de De la V. Estas figuras, ¿lo decepcionaron?
 
 
 
D.V.: Con Rial no tuve ningún problema o por lo menos desconozco lo que haya dicho. No lo tengo presente, con la otra persona, estoy en juicio.
 
 
 
L.C.: ¿Cómo ve el futuro del país, sobre todo en estas instancias en que hay elecciones en CABA y se mueve consecuentemente la maquinaria política, en un tiempo en que todo está, por lo menos, confuso?
 
 
 
D.V.: En las elecciones próximas la gente manifestará sus preferencias del mismo modo en que lo hizo hace dos años, en democracia.  Ganará quien, a juicio del elector, ofrezca el mejor futuro político para la Argentina. Más allá de las preferencias individuales, la gente se expresa y, a la vez, expresa un rechazo a la vez que un apoyo. En la elección pasada, el electorado expresó un rechazo al Kirchnerismo y el apoyo a la propuesta del presidente Milei, y eso es lo que hay que respetar. Hay que ver qué pasa.
 
 
 
L.C.: No quiero terminar esta entrevista sin hacer alusión a Santiago del Estero, por su relación afectiva con esta provincia y por el modo en que el gobernador Gerardo Zamora marcó una etapa de grandes cambios. Pero no quiero decirlo, prefiero que lo diga usted…
 
 
 
D.V.: Tengo una profunda admiración por el gobernador Zamora, tiene una gestión impecable. No por nada lleva dos décadas al frente del gobierno, él y su esposa Claudia, le cambiaron la cara a Santiago del Estero. Yo soy medio santiagueño por mi esposa (Pamela David) y paso muchas veces por allí en el año.
 
Lo que se ha visto en Santiago del Estero, en materia de crecimiento, ha sido impresionante. Me hubiera gustado que hubiera ocurrido el mismo crecimiento en el resto del país. Zamora es un gobernador muy ejecutivo, próspero. Lo demostró en las obras de infraestructura, en las obras deportivas, los hoteles que se han instalado allí, realmente, es una provincia que ha cambiado su fisonomía de modo exponencial.
 
 
L.C.: Le pido unas últimas palabras para los santiagueños, por favor.
 
D.V.: Cada vez que paso por allí recibo muchas muestras de cariño, mi saludo especial al gobernador Zamora y a todos los santiagueños.
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